EE.UU. y Cuba abren con el diálogo migratorio la puerta a más contactos

La Habana, 15 nov (EFE).- Los Gobiernos de EE.UU. y Cuba se mostraron este martes satisfechos tras la celebración de una ronda de conversaciones sobre migración irregular, así como abiertos a ampliar la paleta de temas en la agenda bilateral formal.

Representantes de los Ejecutivos a ambos lados del estrecho de la Florida se reunieron en La Habana, en el segundo encuentro de este tipo desde la llegada del demócrata Joe Biden a la Casa Blanca, para abordar un asunto cada vez más polarizante en EE.UU., que está experimentando cifras récord de migrantes en su frontera sur.

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, aseguró en conferencia de prensa que "es importante haber retomado el ejercicio de discutir, analizar y evaluar los acuerdos migratorios" bilaterales, que tienen un "papel importante" en asegurar que la migración sea "regular, ordenada y segura", como ambos países quieren.

Agregó asimismo que, aunque no dependan de la evolución de las conversaciones sobre migración, "no debe descartarse que haya diálogo en otros temas" que involucren a los dos países, una "necesidad evidente" de dos naciones geográficamente cercanas que, pese a sus diferendos, tienen "muchos temas en común".

En su opinión, es "lógico" que en el futuro se produzcan más contactos bilaterales en áreas como en protección de fronteras, seguridad y asuntos exteriores.

El Departamento de Estado de EE.UU. indicó por su parte en un comunicado que "la delegación de EE.UU. subrayó las áreas de cooperación exitosa en migración, a la vez que identificó cuestiones que han obstaculizado la consecución de los objetivos de estos acuerdos" en materia migratoria.

Agregó que la participación en estas reuniones subraya el "compromiso en lograr conversaciones constructivas con el Gobierno de Cuba allá donde sea apropiado para avanzar los intereses de EE.UU.".

REPATRIACIONES

Entre las escasas concreciones que trascendieron del encuentro destacó, como señaló De Cossío, el deseo de Washington y La Habana de ponerse de acuerdo sobre "los términos" en los que Cuba va a aceptar la "repatriación" de aquellos cubanos que al llegar a Estados Unidos sean considerados "inadmisibles".

"Ambas partes aspiramos a que tengan regularidad" los vuelos de deportación, señaló el viceministro, que encabezó la delegación cubana. Al frente de la estadounidense estuvo su subsecretaria de Asuntos del Hemisferio Occidental, Emily Mendrala.

De Cossio subrayó por su parte que Cuba considera que las sanciones de EE.UU. a su país son un "estímulo directo" a la migración y reconoció que como tal se abordaron en el encuentro.

El encuentro sirvió también para abordar la situación de los servicios consulares de EE.UU. en la isla, que han ido incrementándose en los últimos meses tras el parón de la legislatura del anterior presidente, el republicano Donald Trump.

Las relaciones migratorias bilaterales entre EE.UU. y Cuba se basan en la serie de acuerdos firmados en 1984, 1994, 1995 y 2017.

Las relaciones bilaterales se han intensificado en los últimos meses en distintos ámbitos, del académico al logístico y comercial, pasando por el migratorio y la ayuda humanitaria ante catástrofes.

No obstante, las relaciones parten del mínimo histórico del mandato de Trump (2017-2021), quien endureció las sanciones que pesan sobre la isla desde hace seis décadas e incluyó a Cuba en la lista de países que promocionan el terrorismo, un lastra para las inversiones y las transacciones financieras.

En las conversaciones migratorias confluyen otros factores. Entre ellos destacan la grave crisis económica que sufre la isla y el fuerte incremento de la presión migratoria en EE. UU., que está registrando cifras récord de inmigrantes en su frontera sur, tanto cubanos como centroamericanos y suramericanos en general.

La economía cubana -aquejada por un fuerte desabastecimiento de productos básicos, apagones diarios, una espiral inflacionista y una creciente dolarización- está aún lejos de recuperar los niveles previos a la pandemia. En este contexto muchos cubanos se han planteado abandonar el país.

Solo a EE.UU. han migrado de forma irregular entre octubre de 2021 y septiembre de 2022 un total de 224.607, según cifras oficiales estadounidenses. La Embajada de EE.UU. en La Habana ha concedido además más de 20.000 visados a cubanos.

Juan Palop

(c) Agencia EFE