EE.UU.: tras años de lealtad a Donald Trump, Mike Pence se se enfrenta a una jornada crucial para la transición

LA NACION
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WASHINGTON.- El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, tendrá que elegir entre respetar la Constitución o seguir los deseos de Donald Trump. Es que el magnate republicano ve en su vicepresidente y allegado la posibilidad de evitar la certificación final de la elección que los desplazaría del comando de la Casa Blanca.

"Si el vicepresidente Mike Pence nos apoya, ganaremos la presidencia", publicó en su cuenta de Twitter el presidente saliente. Trump ha rechazado reconocer su derrota en varias oportunidades, y presionar a Pence parece ser su última oportunidad para revertir la victoria de Joe Biden y mantenerse en el poder por cuatro años más.

Pero no está en la Constitución la potestad del vicepresidente de revertir los resultados electorales. Su papel se basa, simplemente, en supervisar la confirmación final de la votación. Abrir los certificados de los votos electorales, entregarlos a los "escrutadores" que los tabulan y finalmente declarar al ganador. En definitiva, no está en su poder hacer realidad los deseos de Trump.

La sesión conjunta del Congreso, encargada de ratificar las elecciones presidenciales, se llevará a cabo hoy en el Capitolio. Los legisladores deberán contar y confirmar los votos del Colegio Electoral enviados por los 50 estados. La ley electoral estadounidense determina que Pence debe presidir la sesión.

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La creencia errónea del presidente de que Pence puede anular los resultados que declaran a Biden como el 45ª presidente de Estados Unidos está siendo alimentada por agitadores que incrementan la desinformación de Trump, según varias personas en contacto con el presidente y la Casa Blanca. El grupo incluye a Rudolph Giuliani, el abogado personal del presidente; Peter Navarro, uno de los principales asesores comerciales de la Casa Blanca; y Sidney Powell, abogada y aliada de Trump.

El exjuez de la corte de apelaciones Michael Luttig, cercano a los asesores de Trump y Pence, refutó las afirmaciones del presidente el martes en Twitter. Expresó que bajo la Constitución, el poder y la responsabilidad del vicepresidente es únicamente contar los votos del Colegio Electoral. "La Constitución no atribuye al vicepresidente la facultad para alterar en modo alguno los votos emitidos, ya sea rechazando alguno de ellos o de alguna otra manera¨, dijo.

El mes pasado, una demanda apoyada por parlamentarios republicanos intentó darle autoridad a Pence para rechazar votos electorales, pero el presidente se opuso a ese esfuerzo, y un juez federal desestimó la acción.

Trump ha estado incitando a sus allegados en el Congreso para que intenten invertir los resultados. Además, varios senadores y diputados republicanos señalaron que se opondrán a la certificación de votos en algunos estados claves ganados por Biden, aunque esto podría llevar a un debate y a la necesidad de abrir procedimientos que extenderían la sesión.

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En Georgia este lunes, el presidente enfatizó sus deseos de que Pence lo ayude. Dijo que es un "tipo maravilloso!, pero que si no lograba mantenerlo en el poder, va a apreciarlo "un poco menos".

Pence deberá elegir entre la lealtad a su presidente o a la Constitución que juró. De seguir lo estipulado, acabaría anunciando su propia derrota, tal y como hicieron ya Al Gore en 2000 y Walter Mondale (exvicepresidente de Jimmy Carter) 19 años antes.

Agencia AFP y diario The Washington Post