Ecuador encontró conexiones para acusar al chavismo por las protestas

Daniel Lozano

QUITO.- "Salió el presidente Lenín Moreno a decir que lo que está pasando allá es culpa mía, que yo muevo mis bigotes y tumbo gobierno. Estoy pensando qué próximo gobierno puedo tumbar con los bigotes. Yo no soy Supermán, ¡soy superbigotes!". Más allá del sarcasmo de Nicolás Maduro, una batería de datos aportados por el gobierno de Quito sostienen las acusaciones presidenciales contra Rafael Correa y el "hijo de Chávez", que son más que aliados.

Los últimos los hizo públicos el vicepresidente Otto Sonnenholzner al anunciar ayer que 27 ciudadanos extranjeros ("del país del señor de los bigotes") fueron detenidos durante los saqueos multitudinarios de la semana pasada en Guayaquil. Aquel día, una marea de 3500 saqueadores asaltó comercios y negocios. Los detenidos venezolanos, que serán deportados, recibieron hasta 50 dólares por participar en el pillaje, según han reconocido durante los interrogatorios.

"Es un plan sistemático, buscan desestabilizar al gobierno de Ecuador. No sabíamos lo que se cocinaba en Caracas", sentenció Lenín Moreno, quien desde el primer día señala sin complejos a su predecesor, antiguo jefe político y hoy archienemigo. En los órganos de la inteligencia ecuatoriana no pasaron desapercibidos los últimos movimientos del llamado correísmo, así como el viaje del líder de Revolución Ciudadana, que está exiliado en Bélgica, a Caracas en agosto para reunirse con los dirigentes de su partido, llegados desde Quito.

En la capital venezolana estuvieron el excanciller Ricardo Patiño, el exasambleísta Virgilio Hernández y la prefecta (gobernadora) de Pichincha, Paola Pabón, salpicada hoy por los disturbios en su provincia, donde se encuentra Quito. La ministra de Interior, María Paula Romo, acusó sin paliativos a la colaboradora de Correa: "Usted tendrá que responderle a la Justicia. La prioridad es recuperar la paz, luego tendremos tiempo para probar el terrible papel que ha jugado creando caos y terror".

Correa aprovechó su cumbre con los dirigentes de Revolución Ciudadana para entrevistar a Maduro para Russia Today, cadena del gobierno de Vladimir Putin, y para darle sus últimas recomendaciones económicas al "presidente pueblo", ya que funge como asesor presidencial. Tanto él como dos de sus colaboradores forman parte del equipo de consejeros, incluidos rusos y chinos, que marcan la política económica chavista desde 2018.

"Ignorar que ha habido movimientos recientes del grupo correísta y sus aliados más cercanos, dentro y fuera de Ecuador, alineados contra Moreno es cuando menos ingenuo. Basta ver el viaje de Correa a La Habana y la cobertura en tiempo real de Telesur (principal órgano de la propaganda chavista fuera de Venezuela) y RT", resume el politólogo Armando Chaguaceda.

"Los chavistas operan en Quito a través de la embajada de Maduro, que pese a que Ecuador reconoce a Juan Guaidó mantiene un encargado de negocios", confirmaron a LA NACIÓN fuentes diplomáticas.

El sorprendente asalto del lunes a la Contraloría, donde se investiga la corrupción de la década de la revolución ciudadana, y la participación de otros dirigentes del partido de Correa han consolidado aún más las sospechas iniciales. Ya se encuentran en prisión Yofre Poma, otro asambleísta correísta, y Amado Chávez, prefecto de Sucumbíos, tras el asalto a una refinería de PetroEcuador.

La petrodiplomacia aplicada por Hugo Chávez desde su llegada al poder en 1999 no sólo sirvió para fortificarse en el poder sino también para entrar de lleno en los conflictos internos de la región. Uno de sus grandes éxitos fue el triunfo electoral de Evo Morales en 2005, tras las fuertes movilizaciones populares. La bonanza petrolera de entonces facilitaba la distribución del dinero entre sus aliados, tanto antes como cuando ya habían accedido al poder.

El chavismo mantiene ahora que Ecuador, la Argentina y Brasil son una muestra del "fracaso del modelo capitalista salvaje que el imperialismo impone a través del Fondo Monetario Internacional", pero asegura que no tiene nada que ver en la conspiración. "¿Quiénes están al frente de ese alzamiento? No es Nicolás, ahí está el pueblo indígena, los pueblos originarios son los que están al frente. Pero ellos, para distraer, dicen que son Nicolás, Miguel Díaz-Canel y Correa", concluyó Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente.