Luis Arce condena el "asalto" de "grupos antidemocráticos" en Brasil

La Paz, 08 ene (EFE).- El presidente de Bolivia, Luis Arce, condenó este domingo el "asalto" de "grupos antidemocráticos" a las sedes de los tres poderes del Estado brasileños y expresó su respaldo al presidente de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva.

"Condenamos enérgicamente el asalto al Congreso, Palacio y Tribunal Supremo de Brasil por parte de grupos antidemocráticos. Los fascistas siempre buscarán tomar por la fuerza lo que no lograron en las urnas. Nuestra solidaridad con el pueblo brasileño y el presidente @LulaOficial", escribió Arce en Twitter.

La Cancillería boliviana se manifestó antes en el mismo sentido con un mensaje de respaldo a Lula y en rechazo a las "acciones violentas de las últimas horas" en Brasil.

El Gobierno de Arce y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), tienen afinidad política con Lula da Silva, que en sus dos primeros períodos presidenciales también tuvo como aliado al expresidente Evo Morales (2006-2019).

También el expresidente y líder opositor Carlos Mesa (2003-2005) manifestó en Twitter su condena a las "acciones vandálicas de grupos extremistas que tomaron la sede de los Poderes del Estado en Brasilia".

"Y expreso mi apoyo al Gobierno constitucional de @LulaOficial Se impone el retorno a la normalidad y la sanción a quienes atentan contra la democracia", añadió Mesa.

Miles de partidarios de extrema derecha, simpatizantes de Bolsonaro, provocaron el caos en la capital brasileña al entrar de forma violenta y destrozar parcialmente el Supremo, el Parlamento y el Palacio de Planalto, sede del Gobierno.

Los hechos, condenados de forma unánime por la comunidad internacional, ocurrieron exactamente una semana después de la investidura de Lula.

Fueron alrededor de cuatro horas y media durante las cuales los manifestantes bolsonaristas irrumpieron con libertad por esas instalaciones, generando destrozos en el interior, mientras otras decenas rodeaban los edificios, algunos de ellos equipados con palos, hasta que las fuerzas de seguridad brasileñas recuperaron el control de las sedes.

Ante los graves altercados, Lula, quien se encontraba de viaje en el interior de Sao Paulo para conocer los daños de las fuertes lluvias de los últimos días, decretó la intervención federal en el área de seguridad del Distrito Federal de Brasilia.

Bolsonaro, que está en Estados Unidos desde dos días antes de la investidura de Lula sin billete de vuelta, aún no se ha pronunciado sobre estos sucesos.

(c) Agencia EFE