La economía brasileña sigue su lenta recuperación, tras crecer un 1,1 % en 2019

Río de Janeiro, 4 mar (EFE).- La economía brasileña cerró 2019 con un crecimiento del 1,1 %, el menor en tres años, un dato que refleja la todavía endeble recuperación del país tras la grave crisis de 2015 y 2016.

El Producto Interior Bruto (PIB) se situó dos décimas por debajo del 1,3 % anotado en 2018, pero fue dos décimas superior al previsto por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, según informó este miércoles el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).

El PIB encadenó así tres años consecutivos de débil crecimiento, después del alza del 1,3 % registrada tanto en 2017 como en 2018, lo que confirma el lento despegue de la mayor economía de Suramérica tras la grave crisis de 2015 y 2016, período en que perdió siete puntos porcentuales.

Brasil se sumergió entonces en la peor recesión de su historia, que llevó el desempleo a unos niveles récord y lastró fuertemente el consumo de las familias, el principal motor de la economía nacional.

"Son tres años de resultados positivos, pero el PIB todavía no anuló la caída de 2015 y 2016 y está en el mismo nivel del tercer trimestre de 2013", subrayó este miércoles la coordinadora de cuentas nacionales del Ibge, Rebeca Palis, en una rueda de prensa.

Aún así, la economía brasileña se encuentra un 5,4 % por encima del peor momento de la recesión, registrado en el cuarto trimestre de 2016, según explicó a Efe Amanda Tavares, economista del organismo estatal.

CONSUMO Y SERVICIOS, CLAVES DEL CRECIMIENTO

El avance del PIB en 2019 estuvo impulsado principalmente por el aumento del consumo de las familias, que creció un 1,8 % el año pasado, aunque a su menor ritmo desde 2016, cuando Brasil estaba en plena recesión.

El consumo, que representa el 65 % de la economía brasileña, se ha recuperado paulatinamente en los últimos años, en medio de la leve mejora del mercado de trabajo, la gradual caída de los intereses y el aumento nominal de las operaciones de crédito de personas físicas, explicó la economista del Ibge.

Por el lado de la oferta, el sector servicios, responsable por un tercio de la economía, fue el que más contribuyó para el resultado de 2019, al registrar un alza del 1,3 %.

El sector agropecuario también escaló un 1,3 %, mientras que la industria presentó de nuevo altos niveles de ociosidad con un avance de apenas el 0,5 %, pese al buen comportamiento de la construcción, que registró su primer resultado positivo tras cinco años consecutivos de caída.

La industria, sin embargo, se vio golpeada por la caída del 1,1 % del sector extractivo, debido a la tragedia minera en Brumadinho, en el sureste de Brasil, que dejó 270 muertos e impactó negativamente en los resultados del gigante minero brasileño Vale, uno de los mayores exportadores y productores de hierro del mundo.

En el sector externo, las exportaciones cayeron un 2,5 %, lastradas sobre todo por la crisis de Argentina, el principal socio comercial de Brasil en la región.

Las inversiones (formación bruta de capital fijo), por su parte, aumentaron un 2,2 %, después del salto del 3,9 % registrado en 2018, mientras que el gasto del Gobierno cayó un 0,4 %, en medio de un profundo plan de ajuste fiscal de corte liberal promovido por el equipo de Bolsonaro para reequilibrar las maltrechas cuentas públicas.

Bajo la batuta del ministro de Economía, el liberal ortodoxo Paulo Guedes, Bolsonaro se ha aliado al mercado con la promesa de impulsar diversas reformas para erguir la debilitada economía y revertir así el abultado déficit público del país, que actualmente se sitúa en el 5,98 % del PIB.

Pero, en su primer año, el Ejecutivo tan solo logró aprobar una reforma de calado, la de las pensiones, que impuso una serie de restricciones para el acceso a esa prestación, como una edad mínima.

El Gobierno confía en que su programa liberal acelerará el crecimiento en 2020 y el mercado ya proyecta un alza del 2,17 %, aunque las cifras podrían ser revisadas a la baja debido a los posibles efectos del coronavirus sobre la economía brasileña, entre otros factores.

(c) Agencia EFE