Ecobici interpone denuncia por vandalismo en protesta

CIUDAD DE MÉXICO., diciembre 2 (EL UNIVERSAL).- La protesta feminista del pasado lunes 25 de noviembre continúa arrojando saldo negativo a empresarios y a las autoridades capitalinas. El viernes pasado el apoderado legal de la empresa Outdoor México Servicios Publicitarios, S.D.R.L., acudió a la procuraduría capitalina a denunciar daños en más de 40 unidades del sistema Eco-Bici, 23 de las cuales presentan afectaciones mayores.

La parte afectada explicó a las autoridades de investigación que las ciclo estaciones reportadas con daños de consideración son las que están ubicadas en avenida Juárez y la calle Balderas, así como la del cruce de 5 de Mayo y Bolívar, en la zona Centro.

Ahí, según los videos proporcionados por la autoridad, los feministas golpearon las bicicletas con martillos y tubos, e intentaron prenderles fuego.

Consta en la carpeta de investigación folio CI-FCH/CUH-6/UI-2 C/D/13884/11-2019, que se inició por los delitos de daño a la propiedad doloso, que las afectaciones por cada bicicleta dañada son superiores a los 20 mil pesos y según la estimación de los encargados de las "Eco-bicis", fueron más de 40 las unidades dañadas, porque ahora solicitaron la dependencia investigadora encontrar a los responsables de los daños.

En este sentido y aunque se cuentan videos del momento de las afectaciones que provocaron a las bicicletas, hasta la fecha no se ha logrado detener a nadie, tampoco identificar a las jóvenes agresoras, pues en su mayoría están embosadas, sin embargo, dos de ellas las más agresivas y las que más esculturas y paraderos del Metrobús dañaron, ya son buscadas por las autoridades.

Las 23 bicicletas dañadas se unen a los 10 paraderos de Metrobús afectados sobre la avenida Reforma, cuatro casetas telefónicas, los daños a dos negocios privados y a los 15 monumentos y recintos que también sufren daños, desde pintas hasta daños mayores, pues algunos fueron golpeados con martillos; estas piezas incluso, tenían apenas una semana de ser entregados a las autoridades pues también fueron maltratados durante la primera protesta feminista.