"No echar en saco roto visita del nuncio apostólico a Aguililla"

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 25 (EL UNIVERSAL).- La Arquidiócesis Primada de México llamó a "no echar en saco roto" la visita por la paz y la reconciliación que realizó a Aguililla, Michoacán, el nuncio apostólico, Franco Coppola, además le expresó su agradecimiento y reconocimiento al representante del papa Francisco, por realizar una visita "histórica y valiente".

En el editorial publicado en el semanario religioso Desde la Fe, la iglesia católica resaltó que entre su misión está la de acompañar a víctimas de la violencia y como ejemplo resaltó la visita realizada por el nuncio apostólico.

"Su visita a Aguililla no puede echarse en saco roto. El acompañamiento a las víctimas que ha hecho el obispo Ascencio y que vino a reforzar el Nuncio, es parte de la ´Iglesia en salida´ que el Papa Francisco quiere; y la diligencia, valentía, firmeza y claridad en el mensaje de su excelencia, se agradecen porque marca la ruta a seguir en la Iglesia mexicana; una ruta que demanda de cada miembro de la comunidad católica un compromiso igual de grande".

La Arquidiócesis presidida por el arzobispo Carlos Aguiar Retes urgió a los religiosos a no solo acompañar a las víctimas de la violencia en su dolor, sino a visibilizar más las problemáticas generadas por el crimen organizado.

"El Nuncio ha ido más allá al llamar a que se hagan todos los esfuerzos para hacer visible la violencia que vive México, no solo para que las comunidades afectadas se sientan acompañadas, sino para que los grupos delictivos detengan su acción. Esa es la gran tarea pendiente, y debe realizarse en conjunto".

Agregó que, con su visita a Aguililla, Michoacán, el Nuncio invitó a todos los mexicanos a voltear a ver los más necesitados y a todos los que sufren a manos de la delincuencia organizada.

"En esta visita histórica, el señor Nuncio ha dado un mensaje a todo el país, en el sentido de que es necesario voltear a ver a los más vulnerables, a las víctimas, a los que sufren a causa del crimen organizado, tal como el Papa Francisco ha insistido una y otra vez, y algo en lo que también ha venido trabajando incansablemente el propio obispo Ascencio desde hace tiempo".

El artículo consideró que la visita del Nuncio por zonas de conflicto permanente entre bandas rivales criminales ilustró la importancia de hacer frente, como Iglesia, a las situaciones que ponen en peligro a la población.

"Monseñor Franco Coppola, en su valiente visita a Tierra Caliente, ha dado testimonio de lo que un pastor está llamado a hacer por sus ovejas: convocarlas, hacerles sentir su presencia, alimentarlas y darles paz. Lo que hemos visto es un testimonio ejemplar que no sólo la Iglesia agradece, sino que ha sido aplaudido por la sociedad entera, que ve en este hecho una luz de esperanza frente a la violencia implacable que sufre el país".

Reiteró que la misión de la Iglesia es ir hacia los más necesitados, atenderlos, cuidarlos y sanarlos. "Y el Nuncio Apostólico ha hecho esto con una diligencia digna de enfatizar. Bastó que el obispo de Apatzingán, Cristóbal Ascencio García, manifestara su preocupación por lo que estaba padeciendo su grey, para que el representante del Papa decidiera visitar la ´zona de guerra´, con el riesgo que esto conlleva".