Cómo es EagleCam, la cámara que tomará la “selfie definitiva” de la Luna

Rodrigo Orellana
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Hemos visto selfies del rover Curiosity en Marte o de una misión mientras viaja a través el espacio. Pero nunca se ha registrado una de una nave espacial aterrizando en la Luna. Y este es el objetivo de EagleCam, una cámara que están desarrollando estudiantes de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle.

Antes de que la NASA envíe su primera misión tripulada a la Luna en 2024, el módulo de aterrizaje lunar Nova-C llevará una carga útil de ciencia y tecnología a un valle en el Océano de las Tormentas.

Intuitive Machines, la empresa detrás del Nova-C, ofreció a los estudiantes de ingeniería de Embry-Riddle la oportunidad diseñar y construir un sistema de cámara que se despliegue desde el módulo para capturar el aterrizaje.

Con el apoyo de una red de científicos, el equipo EagleCam, tres profesores y un equipo interdisciplinario de estudiantes, está diseñando una cámara y un sistema de comunicación o CubeSat para aterrizar en la Luna y tomar la selfie astronómica.

Antes de la aproximación, el CubeSat se desplegará y caerá libremente 30 metros hacia la superficie, para darle al mundo su primer vistazo del aterrizaje lunar de la nave espacial.

“Los estudiantes y profesores de EagleCam le darán a la humanidad una nueva perspectiva sobre la Luna”, afirmó Maj Mirmirani, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad.

Cómo será la EagleCam

Ilhan Akbas, profesor asistente de Ingeniería Eléctrica e Informática, explicó que la EagleCam será lo suficientemente compacta como para ser sostenida en la mano. “Relativamente pequeña, pero significativa”, aseguró.

El proyecto utilizará wifi en la La por primera vez, lo que permitirá a los futuros desarrolladores de carga útil comunicarse de manera más rápida y eficiente.

Otra novedad: el equipo establecerá una red de Internet de las Cosas en la Luna, para mejorar aún más la comunicación.

“Verificaremos que los componentes estructurales puedan sobrevivir al duro entorno del lanzamiento de un cohete, así como recopilaremos datos para comprender el efecto de la microgravedad en nuestra cámara de demostración”, dijo Troy Henderson, uno de los tres profesores que asesora el proyecto.

Sin embargo, una vez que las cámaras llegan al espacio, surgen nuevos desafíos, como garantizar que el polvo de la luna, que Henderson describe como “talco para bebés con carga estática”, no interfiera con las operaciones de la nave espacial.

Por lo mismo, entre sus primeros pasos, el equipo enviará cámaras de prueba a bordo de un vuelo suborbital de Blue Origin a principios de 2021, para probar el prototipo.