Dura crítica de Alberto Fernández a Donald Trump por Bolivia: "EE.UU. retrocedió décadas y volvió a las peores épocas de los 70"

Alan Soria Guadalupe

Alberto Fernández provocó este martes un primer roce en el proceso de recomposición de las relaciones con Estados Unidos. Las críticas del presidente electo contra la administración de Donald Trump por su actitud frente a la caída de Evo Morales, en Bolivia, puso entre signos de interrogación los intentos de dar vuelta la página y dejar atrás las tensiones entre el kirchnerismo y Washington.

"Ayer, Estados Unidos retrocedió décadas. Volvió a las peores épocas de los años 70, avalando intervenciones militares contra gobiernos populares elegidos democráticamente", dijo Fernández en diálogo con Radio 10. Respondió, así, al comunicado de anteayer de la Casa Blanca, en el que EE.UU. afirmó que la renuncia de Morales "preserva la democracia".

En lo que fue una reacción sorpresiva que contrastó con los intentos de mostrar sintonía en los contactos más recientes entre el Frente de Todos y la administración republicana, el entorno del presidente electo explicó que los planes de construir un buen vínculo bilateral a partir del 10 de diciembre sigue en pie, pero advirtieron que el futuro presidente no desviará la mirada cuando haya actitudes como las de anteayer, aunque pueda generar rispideces. A puertas cerradas, en el espacio aseguraron que la postura de la Casa Blanca fue incomprensible y reiteraron que esa posición es de otros tiempos históricos y que está "lejos de lo que haría cualquier jurista o demócrata".

Pese a los cuestionamientos, el presidente electo reiteró que no busca confrontar con Trump. "Quiero tener la mejor relación con Estados Unidos y eso supone poder decirnos las cosas francamente. Lo que ha pasado no está bien. Ha sido lisa y llanamente un golpe de Estado. No se puede disfrazar de otra cosa", manifestó en la radio.

Por eso, antes de salir a criticar públicamente, Fernández se comunicó con el Departamento de Estado, para transmitirles que el comunicado había sido "muy poco feliz".

Los dichos radiales de Fernández no fueron conversados previamente en la mesa chica del presidente electo, donde mantienen la idea de sostener una relación "de respeto" con Estados Unidos. "[Fernández] no va a pedir permiso para salir a hablar", dijeron. Este martes el mandatario electo argentino se reunió con Juan Notaro, titular de Fonplata Banco de Desarrollo, con quien analizó la cartera de créditos de este organismo financiero multilateral, conformado por la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Hasta ahora hubo señales claras en el camino hacia la distensión del vínculo entre el kirchnerismo y EE.UU. El más importante fue la comunicación telefónica entre Trump y Fernández, el 1º de noviembre. En esa charla, el mandatario felicitó al presidente electo y le auguró que hará "un trabajo fantástico". Además, le transmitió un gesto amigable al contarle que había "instruido" al equipo del Fondo Monetario Internacional para trabajar con él. Fernández, en tanto, le manifestó su voluntad de construir "una relación madura y cordial" entre ambos países.

Menos de una semana después, en México, Fernández se reunió con Mauricio Claver-Carone, el asesor de Trump para asuntos de la región. El director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional representa la visión más dura de los republicanos, que exige más presión económica a Venezuela para forzar la salida de Nicolás Maduro. Fernández no comparte la idea y prefiere mantenerse en una postura neutra, como México.