El duque de Edimburgo ha sido trasladado a otro hospital para someterse a más pruebas

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El marido de Isabel II ingresó en el hospital King Edward VII de Londres el pasado 16 de febrero como 'medida de precaución' debido a un malestar general sobre el que en aquel momento no se dieron más detalles, pero ahora el palacio de Buckingham ha desvelado que ha sido trasladado a otro centro, el hospital St Bartholomew, para someterse a más pruebas por "una condición cardíaca preexistente".
Se espera que el duque de Edimburgo continúe en observación al menos una semana más para lidiar con una infección, pero desde la casa real han confirmado que está respondiendo bien al tratamiento y que se encuentra "cómodo".
Los fotógrafos que montaban guardia desde hace más de una semana frente al primero de los dos hospitales en el que ha sido atendido pudieron verle abandonando las instalaciones a través de una puerta trasera esta misma mañana, aunque su dispositivo de seguridad se encargó de ocultarle de miradas indiscretas con un muro de paraguas.
A lo largo de su convalecencia, Felipe ha recibido la visita de dos de sus hijos, el príncipe Carlos y el príncipe Eduardo, y este último se encargó de confirmar que, fiel a su carácter enérgico, su padre se sentía algo "frustrado" al verse postrado en cama.