Con un dulce álbum de fotos, Natalia Oreiro homenajeó a su hijo en su cumpleaños

LA NACION
·2  min de lectura

Merlín Atahualpa Mollo cumplió nueve años y para homenajearlo en su día, su mamá, Natalia Oreiro, le dedicó un dulce mensaje en su cuenta de Instagram. La actriz, que siempre resguardó mucho la intimidad de su hijo, también compartió un dulce álbum de fotos del pequeño, con postales de sus años de bebé y actuales.

"Un día como hoy hace 9 años me elegiste como mamá y mi mundo se iluminó. Tu dulzura, sensibilidad, humor y compañerismo me emocionan", comenzó escribiéndole al niño que tuvo junto a Ricardo Mollo. "Me enseñás a disfrutar de lo simple, de lo verdadero, del 'vientito en la cara'".

Netflix: las ocho series originales más vistas en el mundo

"Deseo que este planeta al que llegaste sea lo sano que merecés, y que sigas sonriendo siempre al despertar, porque tu risa contagia magia. Feliz vida al sentido de la mía", culminó con mucho amor en un texto que también replicó en ruso.

"A Ata lo pensamos un montón, hoy no me imagino mi vida sin él, pero antes no me imaginaba siendo mamá. Es contradictorio, pero yo estaba bien, y pensé que quizá no era una búsqueda. Pensaba que quizá era así, y en un momento quiso venir y fue alucinante. Creo que está bueno continuar siendo la misma persona, a mí él me enseña todos los días a disfrutar de la vida, mi hijo me enseña a disfrutar de cosas que me había olvidado", reflexionó la uruguaya hace unos meses durante su visita al programa Por el Mundo, en donde también reveló que no tiene intensión de tener más hijos. "Creo que terminamos con Atahualpa. Él no quiere un hermanito, le gusta estar así".

"Ata es fanático del origami, y ahora toma clases de lunes a sábado por Zoom. Yo estoy alucinada con las cosas que hace", le contaba Oreiro a la revista Hola! hace un tiempo, en donde también contó que toma clases de carpintería. "Para el Día de la Madre me hizo un banco. Los domingos siempre prendemos un fueguito y hacemos unas verduritas, él come carne, yo hace treinta años que no, y como nos sentábamos en el piso, me hizo el banquito. Es muy tierno".

A la hora de criar a su hijo, Oreiro y Mollo eligen la naturaleza, el estímulo creativo y la menor cantidad de tiempo posible frente a una pantalla. "Fue muy importante el estímulo que le dimos con el papá desde el momento en que nació", asegura ella. "No solo es importante una buena alimentación o un buen cuidado médico, sino también estimularlo, hacerlo sentir contenido, querido, cantarle", agregó.

"Un bebé siempre va a ser un bebé aunque tenga 18 años para una madre, pero sin dudas que los tres primeros años son fundamentales para ese vínculo que se genera", afirmó durante un debate en el que participó como Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF.

Luego de 20 años, Natalia Oreiro vuelve a apostar por la música: "Voy a morir buscándome"