El drama de Britney Spears: las últimas revelaciones del caso y qué dicen los acusados

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Britney Spears jugó a ser modelo por un rato
Instagram

“Me disculpo por haber fingido que estuve bien en los últimos dos años” escribió en Instagram Britney Spears luego de la impactante declaración que hizo el miércoles pasado frente al tribunal que tiene que decidir si le concede terminar con la tutela legal que la mantiene, según ella, prisionera desde hace 13 años. La Princesa del Pop sorprendió a todos revelando un presente doloroso e injusto que involucra a su padre y su familia, quienes quedaron en el ojo de la tormenta.

La intérprete de “I’m slave 4 U”, que pronto cumplirá 40 años, está bajo tutela legal desde 2008, cuando su progenitor, Jamie Spears, recurrió a la Justicia para poder manejar sus bienes y ser el responsable de sus dos hijos, aduciendo que su hija no estaba capacitada para hacerlo. Desde entonces, la diva no puede administrar su fortuna ni tomar las decisiones más básicas sin autorización.

El drama

Luego de años en los que la prensa de todo el mundo ridiculizó su apariencia y algunas de sus presentaciones en vivo, el relato pormenorizado del drama cotidiano que vive dejó a muchos sin palabras. Y ese testimonio en primera persona estuvo motorizado por sus propios fans, quienes desde hace meses convirtieron a #FreeBritney en un reclamo transversal que visibilizó la situación de su ídola.

Jamie Spears, padre de la cantante, en el ojo de la tormenta
Jamie Spears, padre de la cantante, en el ojo de la tormenta


Jamie Spears, padre de la cantante, en el ojo de la tormenta

“Su señoría, mi papá y todos los involucrados en esta custodia, incluida mi manager, que tuvo un papel clave en mi castigo deberían estar en prisión”, aseguró con voz firme Spears frente a la justicia californiana. “Me hicieron trabajar en contra de mi voluntad, quitándome mis pertenencias, mi tarjeta de crédito, mi dinero, el teléfono, mi pasaporte y poniéndome en una casa donde trabajo para las personas que viven conmigo”, explicó.

Si bien desde hace años los fanáticos vienen sosteniendo que la tutela que se ejerce sobre la cantante es injusta, nadie imaginó que los detalles de su presente fueran tan crueles e impactantes. Las redes sociales ardieron con la declaración: Twitter informó que en las 24 siguientes se publicaron más de un millón de mensajes reclamando su libertad, con usuarios de Estados Unidos, Brasil y Argentina a la cabeza.

Quizá la revelación más dura fue saber que Spears desea volver a ser madre pero que no puede serlo porque tiene un DIU por orden de su tutor. “Me dijeron que en este momento no puedo casarme ni tener un bebé. Quise sacarme el DIU para intentar tener otro bebé, pero no me dejan ir al médico a retirarlo, porque no quieren que tenga más hijos”, expresó.

Las miradas quedaron, entonces, posadas sobre Jamie Spears, el principal beneficiado por esta situación. El hombre, de 69 años, tuvo con su mujer Lynne tres hijos: Britney, Bryan James y Jamie Lynn. Si bien en 2002 hubo rumores de separación y divorcio, no queda claro su estado sentimental actual. Siempre mantuvo un perfil bajo y ha sido una suerte de manager de su hija mayor durante toda su carrera. A pesar del interés que despierta el caso no ha dado declaraciones y no se conoce su paradero: según el New York Times hoy vive en una casa rodante en Kentwood, Louisiana, y vendió la propiedad donde crió a sus hijas.

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También quedó en el ojo de la tormenta el abogado designado por la corte, Samuel Ingham III, quien desde 2008 lleva adelante el caso y que es conocido por estar involucrado en otros casos de tutela de alto perfil, como el del millonario Sumner Redstone. El letrado es quien debería velar por el bienestar de la cantante, quien ahora puso en duda frente a los ojos del mundo que eso realmente esté sucediendo.

La tutela legal bajo la que está Spears fue pensada para aquellas personas que demostraron no ser capaces de poder manejarse personal y financieramente por sí mismos. Si bien no debería ser permanente ni incluir todos los aspectos de su vida, en su declaración la diva no sólo mencionó que no puede quedar embarazada o casarse, sino que tampoco puede tomarse vacaciones o manejar su auto hasta la casa de un amigo.

Reacciones

Las reacciones fueron inmediatas, con colegas como Miley Cyrus, Sarah Jessica Parker, Rose McGowan y Mariah Carey apoyándola en redes. “Estos últimos días estuve pensando acerca de Britney y por todo lo que está pasando. Es inaceptable que cualquier mujer o ser humano que desee tener el control de su propio destino no pueda vivir su vida como desea. Ser silenciada, ignorada, acosada o que te nieguen apoyo quienes están más ‘cerca’ de vos es la cosa más agotadora, devastadora y humillante imaginable. El daño mental y emocional que puede causar a un ser humano no debe tomarse a la ligera”, escribió Christina Aguilera en Twitter.

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Cher, quien realizaba conciertos en Las Vegas en la misma época que Spears, fue muy dura con el padre de la cantante: “Ella trabajó duro y fue la gallina de los huevos de oro, hizo mucho dinero. Se enfermó y ahora es la fuente de dinero para tantos. ¿Quién está a cargo de controlar lo que sucede? Alguien debería chequear su medicación y hablar con sus doctores”.

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Menos suerte tuvo con su apoyo Justin Timbarlake, novio de Spears entre 1999 y 2002, y señalado por los fans como una de las primeras personas que fomentaron rumores y contribuyeron a crear la imagen de que la cantante de “...Baby One More Time” no estaba en sus cabales. Sus mensajes de apoyo fueron condenados y respondidos en redes sociales.

La hermana menor

Esta semana quien rompió el silencio fue su hermana menor, Jamie Lynn, indicada por muchos como una de las cómplices de su padre. La joven de 30 años usó su cuenta de Instagram para ensayar una suerte de apoyo que fue pésimamente recibido por los fanáticos y que nadie acreditó como sincero.

“Sentía que hasta que ella no pudiera hablar por sí misma y decir lo que necesitara decir públicamente, no era mi lugar hablar, no era lo correcto. Pero ahora que ella ha hablado claramente y dicho lo que necesitaba decir, siento que puedo seguir su ejemplo y decir lo que yo necesito expresar”, comenzó diciendo a cámara.

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Pero lo que parecía ser el inicio de un mea culpa por no haber dicho nada antes o por haber tolerado la injusta tutela de su padre, simplemente se lavó las manos: “No me importa si mi hermana quiere huir a la selva y tener un millón de bebés en medio de la nada, o si quiere volver y dominar el mundo como lo ha hecho tantas veces antes. No tengo nada que ganar o perder de ninguna manera. Esta situación no me afecta de ninguna manera porque solo soy su hermana y me preocupo por su felicidad”, expresó.

Luego, sin soltar una sola lágrima, apuntó a quienes impulsaron el movimiento #FreeBritney minimizándolos como siendo “un hashtag”: “He tomado una decisión muy consciente en mi vida de solo participar en la de ella como su hermana. Tal vez no la apoyé de la manera en que el público quisiera que lo hiciera, con un hashtag en una plataforma pública. Pero puedo asegurar que he apoyado a mi hermana mucho antes de que hubiera un hashtag, y la apoyaré mucho después”.

“No soy mi familia, soy mi propia persona: hablo por mí misma”, sumó Jamie Lynn, aunque a nadie se le escapa que es imposible que ella no estuviera al tanto de lo que sucedía y, sin embargo, no parece haber hecho nada para evitarlo.

Los pasos a seguir

Mientras los fans marchan por su libertad, Britney Spears pide que su padre deje de ser su tutor legal
Instagram


Spears y su cruzada por recuperar el control de su vida y de sus finanzas (Instagram/)

Aún no se sabe cuáles son los próximos pasos legales que tomará Spears aunque lo lógico sería que solicite formalmente lo que hizo en su declaración: que termine la tutela. Eso implicará una audiencia en donde se pueda comprobar que es capaz de administrar sus finanzas y tomar las riendas de su vida, frente a las opiniones de todas las partes involucradas, incluyendo a su padre .

La revelación de que no se le permite quedar embarazada podría ser la clave para que recupere su libertad: de acuerdo con varios abogados y especialistas, según la ley de California alguien en la posición de Spears debería poder tomar sus propias decisiones médicas a menos que haya una indicación explícita de lo contrario.

Su abogado, Ingham, citó una orden de 2014 que aparentemente determinaba que Spears tenía una “incapacidad para consentir a cualquier forma de tratamiento médico” pero no existe registro de tal trámite. Si esto es así, a la cantante se le prohibió legalmente tomar sus propias decisiones médicas en los últimos 13 años… ¿Acaso Ingham está más preocupado por el padre de su clienta que por ella misma?

Por ahora, Spears parece haber decidido dejar que estas revelaciones sigan su curso: viajó a Hawaii con su novio, Sam Asghari, al día siguiente de dar su testimonio. Sus fanáticos, que siguen todos los detalles del caso y lo amplificaron, siguen de cerca las repercusiones de su aparición en los tribunales y sienten que el deseo de una Britney libre está cada vez más cerca.

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