Segunda dosis: qué porcentaje de la población debería estar vacunada para hacerle frente a un posible rebrote de Covid-19

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La provincia de La Pampa y la ciudad de Buenos Aires son las jurisdicciones que más avanzaron en completar los esquemas
La provincia de La Pampa y la ciudad de Buenos Aires son las jurisdicciones que más avanzaron en completar los esquemas

Con más de la mitad de su población inmunizada con las dos dosis de la vacuna contra el Covid-19, la provincia de La Pampa y la ciudad de Buenos Aires son las jurisdicciones que más avanzaron en completar los esquemas, una condición elemental para que las personas, sobre todo aquellas consideradas de riesgo, estén más protegidas. La variante delta aún no logró una circulación comunitaria masiva, pero el riesgo de su diseminación en todo el país aún abre interrogantes sobre nuevos rebrotes.

El 53,7% de los pampeanos y casi el 52,19% de los porteños ya recibieron la inmunización completa, aunque los porcentajes se elevan si se considera la población a vacunar. Según la información oficial, disponible en el Monitor Público de Vacunación, La Pampa había recibido hasta hoy 411.502 dosis y había aplicado 237.892 del primer componente y 193.668 del segundo (el total da 431.560, una cifra mayor que se alcanzó mediante una técnica especial para extraer dosis extra de cada vial, o frasquito, que permite aprovechar mejor el insumo). Mientras que en la ciudad se distribuyeron 3.801.091 y se aplicaron 2.219.148 de la primera dosis y 1.608.154 de la segunda (un total de 3.827.302, un número mayor al que se llegó de la misma manera).

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Otras provincias ya superaron el umbral del 40% de inoculados con dos dosis en su población, como La Rioja, Córdoba, Santa Fe, San Juan, San Luis, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego. En primeras dosis, la Ciudad pica en punta, con el 72,11% de vacunados, y detrás aparecen muchas provincias con entre el 60 y 70%: Jujuy, Formosa, Catamarca, Santiago del Estero, Corrientes, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, San Juan, San Luis, Buenos Aires, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego.

En la Argentina ya hay más personas con esquemas completos (17.435.507 habitantes, el 38,42% de los argentinos) que con solo una dosis (11.137.298 argentinos, el 24,54%). Estos valores, ¿pueden garantizar el respaldo suficiente para hacerle frente a una posible tercera ola? ¿Se habrá alcanzado la cantidad necesaria de esquemas completos para aplacar el efecto devastador que la variante delta tuvo en otros países del mundo?

Vacunados en la Argentina

“Con la variante original se creía que con un 70% de población vacunada con dos dosis podría haber inmunidad de rebaño, pero eso se está revisando porque delta tiene un R (indica a cuánta gente puede contagiar una persona infectada) de 5 o 6 contra 1 o 2 de la original. Ahora se cree que está en el 80% o más por lo que es conveniente completar tanto los esquemas heterólogos, con combinación de vacunas, u homólogos, con las mismas vacunas”, responde la médica infectóloga Florencia Cahn.

“El mensaje a dar es que se necesitan mayor cantidad de vacunas en las personas, hay que tratar de llegar a la mayor cantidad de población posible con dos dosis”, agrega.

Esos valores, para la doctora en medicina y docente especialista en enfermedades infecciosas e infectología pediátrica Silvia González Ayala son los mínimos a los que se debería apuntar para los grupos objetivos, es decir, sin contar a los menores de 18 años que no tienen comorbilidades, que son el 25% de la población total para la cual no hay vacunas disponibles.

Cantidad de dosis por jurisdicción

“Al llegar al 80% o 85% se enlentece la circulación del virus, hay menos casos y se evita la emergencia ante nuevas variantes. Cuando se logra eso se quiebra la fase aguda de la pandemia, lo etapa que estamos viviendo donde hay miles y más de 100 muertos por día. Si los valores se mantiene bajos entramos en la fase de endemia, es decir, cuando hay casos todo el año”, explica.

Según González Ayala es una buena noticia que algunas jurisdicciones ya estén por encima del 50% de la población con las dos dosis aunque no es suficiente. “Las personas se movilizan, la pandemia la hacemos nosotros. Las provincias que tienen menor porcentaje de segunda dosis estarán más expuestas a la diseminación de la delta que en algún momento se disparará”, adelanta.

Para el doctor Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, basta un ejemplo para sostener la misma idea. “Seattle, Estados Unidos, tiene más del 70% de vacunados con dos dosis y es uno de los estados que más logró inmunizar. Pero sus hospitales se están llenando de pacientes de otros estados, de Idaho, por ejemplo, con baja tasa de vacunación. Lo que quiero decir es que en la Argentina con la vacunación que tenemos podemos contener al virus, pero si hay un 50% vacunado, el otro 50% te va a producir la pandemia”, explica.

Personas vacunadas en cada distrito

El especialista considera que para provocar un impacto en la reducción de la circulación del virus “hoy se habla del 90% de la población con dos dosis” lo que podría contener “las ondas pandémicas”. En el concepto forever virus sostiene la idea de que el Covid-19 será una enfermedad que no desaparecerá y, por el contrario, encontrará en otras variantes, además de la delta, nuevas formas de expresarse. “En América Latina se está produciendo un efecto derrame desde Estados Unidos y México hacia otros países, por ejemplo Brasil que ya tiene cinco ciudades con circulación comunitaria de delta. En la Argentina no es que se retrasa, sino que es un efecto del derrame: los virus se van trasladando con las personas con la movilización entre países”, argumenta Debbag.

Por su parte, el biólogo molecular e inmunólogo Ernesto Resnik considera que la situación actual de la Argentina es ideal para completar los esquemas de dos dosis y ponerle un freno definitivo a la circulación del virus o, al menos, consolidar una retracción. “Los casos bajaron mucho, pero sería importante que antes de octubre se complete la segunda dosis. Estamos ante una posibilidad de cerrarle la puerta y que se convierte en un virus endémico en poco tiempo”, afirma.

El científico está radicado en Estados Unidos, donde el 30% de las personas no tienen intención de vacunarse y el 97% de las muertes por coronavirus se producen en personas que no están vacunadas. “La Argentina no le escapará a la delta, pero si para antes de fin de año se logra vacunar a los niños estaremos ante la posibilidad de se convierta en una enfermedad leve, tipo resfrío o gripe. Ese sería el último freno a delta: que los niños estén vacunados”, sostiene Resnik.

La evolución de la vacunación

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