'Dos mujeres, un camino': la peor telenovela de los 90 que se convirtió en un éxito memorable

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Biby Gaytán en la telenovela 'Dos mujeres y un camino'/Captura de YouTube.
Biby Gaytán en la telenovela 'Dos mujeres y un camino'/Captura de YouTube.

Los años 90 son recordados porque en la televisión mexicana los melodramas que se producían en Televisa, buscando superar los niveles puestos por productores como Ernesto Alonso o Valentín Pimstein en décadas anteriores, alcanzaron nuevos niveles de exceso y derroche, aún si no necesariamente brillaban por su originalidad —el 90% eran refritos—, sino porque era increíble que pudieran algunas llegar a unos niveles de exageración y absurdo que acababan por hacer que el televidente se asomara a la pantalla sin poder dar crédito a que empeorasen día con día sin poder tocar fondo.

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Quizá el caso más notable del exceso en telenovelas fuera el de Emilio Larrosa, quien después de haber hecho melodramas sólidos como 'El camino secreto' o 'Entre la vida y la muerte' (con Humberto Zurita, Blanca Guerra y Gabriela Rivero), encontró un filón en 'Muchachitas' que fue un éxito grande y le dio la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le ocurriera, por lo que aprovechando esa carta blanca, hizo toda clase de productos, desde el gran fracaso que fue 'Mágica Juventud' (la última telenovela de Carmen Montejo, primer estelar de Kate del Castillo y debut de Mauricio Islas) que fue sacada del aire —porque a nadie le gustó, ni a Larrosa— hasta hits sorpresa como 'El premio mayor' o 'Hasta que el dinero nos separe' o lo malogrado y hasta aberrante (como 'Mujer de madera', 'Dos hogares' o 'Las vías del amor').

Aunque tal vez la más mala de todas sus producciones de éxito sería 'Dos mujeres, un camino', anunciada como una idea original de Larrosa himself —ya para entonces convertido en alguien que se creyó el cuento de ser 'Rey Midas' y que ejercía una autocracia total en sus productos, hasta que Televisa ya no estuvo interesada en su producción irregular ('Libre para amarte', con Gloria Trevi salió muy cara y no pegó como se esperaba) y después del refrito 'Amores con trampa', le retiró la exclusividad, la oficina y el poder, acabando efectivamente con su carrera desde 2016.

'Dos mujeres, un camino' se estrenó en el verano de 1993 y habría durado hasta un año al aire de no ser porque su actor principal (que no hablaba español realmente) se puso flamenco y le pidió más dinero, y una de sus actrices principales se embarazó de su entonces novio y acabó casándose en cadena nacional y en vivo por TV, con una panza a punto de reventar.

Dichos protagonistas son Erik Estrada y Biby Gaytán, quienes acompañados por 'La tesorito', Laura León, eran los personajes que movían la trama concebida por Larrosa (que tuvo el valor de salir en medios a contar que la anécdota era personal y que él había pasado por una situación semejante) que giraba en torno a Juan Daniel Villegas (alias 'Johnny'), un trailero mexicano quién está casado con la abnegada Ana María (León), una mujer escultural a la que él tiene confinada a cumplir las labores del hogar y la maternidad, mientras él, de manera machista insiste en ser el único que provea a su familia.

Johnny, quien es odiado por el siniestro magnate Ismael Montegarza, ya que una década atrás, lo culpó de la muerte de su hijo, Bernardo, en un extraño accidente de tráiler. Montegarza (Enrique Rocha), junto con sus hijos, el berrinchudo y psicópata Ricardo (Rodrigo Vidal) y la volátil Alejandra (Luz María Jerez), juran vengarse de Johnny, aunque la verdadera culpable fue Alejandra, quien estaba obsesionada con el trailero (y luego resultó que el tal Bernardo ni muerto estaba, sino que era el misterioso narco llamado "Medusa").

En uno de sus múltiples viajes entre México y Estados Unidos, Johnny conoce a Tania, una joven pueblerina muy sexy (Gaytán) quien quiere convertirse en estrella musical. Esta última es ayudada por el trailero para huir de casa junto con su amiga prófuga Gracielita (Itatí Cantoral), que abandonó a Ricardo Montegarza al pie del altar, e inevitablemente, ambos se enamoran, aunque Tania no sabe que Johnny es casado. Y menos aún sospecha que Ana María, que les brinda protección y apoyo a ella y Gracielita, es la esposa del hombre que ama, y se hacen muy amigas.

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Pese a esta premisa absurda y a que cada capítulo los libretistas tenían que exagerar más y más para hacer que la telenovela atrapara a más telespectadores morbosos, el programa se convirtió en un éxito, tanto en México como en el resto de Latinoamérica. Una de las cosas que muchos recuerdan es la participación de Selena Quintanilla, quien apareció interpretando a una versión ficticia de sí misma que se extendió de dos capítulos a una docena. "La idea era salir cantando con la banda (Los Dinos) y ya, pero todo cambió cuando llegué allí y terminé de la novia de Ramiro Delgado (de Bronco)… Estaba muy nerviosa porque fue mi primera actuación, pero fue muy divertido", declaró la cantante en una entrevista para TVyNovelas en 1994.

Persecuciones, calumnias, peleas, incendios, secuestros, manipulaciones, extorsiones sentimentales, robos, maledicencia, música grupera, diálogos banales, sobreactuación y harto drama pasional fueron los elementos con los que 'Dos mujeres, un camino' alcanzó los 200 capítulos, y podía haber tenido otros 200 más (esa era la intención de Larrosa y así se lo planteó a los ejecutivos que, como el rating se mantenía, no protestaron) de no ser porque al mismo tiempo que Estrada pidió más dinero (se rumora que cobró 750 mil dólares de esa época por su participación) y Biby Gaytán ya no pudo ocultar su embarazo (ella y Eduardo Capetillo habían iniciado su romance más o menos a escondidas en 1992), a los libretistas se les agotaron las ideas y la telenovela ya no aguantó un tercer cambio de escritores.

Larrosa tuvo que matar a su gallina de los huevos de oro en pleno hit, porque ya no había más qué hacer; sin Estrada ni Biby, el esperpento no funcionaba igual, pese a los esfuerzos de su elenco, que llegó a incluir a Lorena Herrera, Gabriela Platas, Jorge Salinas, Roberto Palazuelos, Sergio Sendel (que entró en sustitución de Palazuelos de un capítulo a otro, luego de que el Diamante Negro —aunque todavía no lo apodaban así— se hizo de palabras con Larrosa y éste lo mandó a volar sin miramientos), y el grupo Bronco, como ellos mismos.

Han pasado casi 30 años y aunque no ha tenido repeticiones (principalmente por lo caro de los derechos de algunas canciones) muchos aún recuerdan con una mezcla de humor y aversión a esta telenovela como un sabroso placer culpable, que en su gran mayoría veían para ver si era posible que llegara a más en exageración... y siempre, siempre, lo lograba.

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