Dos muertos por saqueos en Argentina

BUENOS AIRES (AP) — Dos personas murieron el viernes durante los saqueos de supermercados ocurridos en dos ciudades de la provincia de Santa Fe en medio de una ola de ataques a centros comerciales en varias localidades argentinas cometidos, según las autoridades, por grupos de vándalos.

El vicepresidente Amado Boudou escribió en su cuenta de la red social Twitter que "los hechos que estamos viendo son una escalada organizada... Grupos que tienen cada vez menos representatividad quieren generar caos, la presidenta que representa a los 40 millones (de argentinos) no lo va a permitir". Boudou no explicó a qué grupos se refería.

Las dos personas murieron por heridas sufridas con un elemento cortante y un arma de fuego durante los ataques ocurridos en la noche del jueves y en la madrugada del viernes a una veintena de supermercados de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, mientras que 25 resultaron heridas, señaló en rueda de prensa Raúl Lamberto, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe. Rosario se encuentra a 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires y a 15 de Villa Gobernador Gálvez.

Lamberto no especificó la identidad de las víctimas ni quién fue el autor de las muertes, que son investigadas. Calificó de "hechos vandálicos" los incidentes y confirmó que hay más de 130 detenidos. "Ha habido instigadores y actores que no tienen que ver nada con los problemas sociales", dijo.

En tanto, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, dijo que han sido identificadas "muchas de las personas que han actuado en los robos a los supermercados", donde fueron sustraídas mayoritariamente bebidas alcohólicas. "A algunos instigadores ya los tenemos individualizados porque había un par de autos dando vueltas y unas motos marcando dónde tenían que ir a robar; están filmadas las patentes y las personas", señaló el gobernador al canal Tres de Rosario.

A raíz de los disturbios, la alcaldesa de Rosario, Mónica Fein, pidió a la ministra de Seguridad Nilda Garré el envío de efectivos de Gendarmería Nacional (policía de fronteras) a la ciudad.

El secretario de Seguridad Nacional, Sergio Berni, y el jefe de Gabinete, Juan Abal Medina, dijeron que los saqueos registrados desde el jueves en seis localidades del país fueron realizados por "vándalos", que fueron "organizados" y que "responden a cuestiones políticas" y a la instigación de sectores sindicales.

"A la gente lo único que le importaba era entrar a los centros comerciales y llevarse plasmas, LCD y aparatos musicales", recalcó Berni. Indicó que aunque en el país sigue habiendo "índices de pobreza... no es la Argentina de 2001", cuando en diciembre de ese año se produjeron saqueos a comercios y protestas violentas que desencadenaron el fin del gobierno de Fernando de la Rúa en medio de una crisis económica y social.

Berni acusó a los dirigentes sindicalistas Hugo Moyano y Pablo Micheli, opositores al gobierno de la presidenta Cristina Fernández, de estar detrás de los asaltos de decenas de personas, entre ellas mujeres y niños, a un centro mayorista y una gasolinera en la localidad bonaerense de Campana, 75 kilómetros al norte de Buenos Aires.

Los primeros saqueos y destrozos en centros comerciales se produjeron el jueves en la ciudad turística de Bariloche, 1.630 kilómetros al sur de la capital argentina. Con el correr de las horas los ataques se extendieron a Rosario, Villa Gobernador Gálvez y las localidades bonaerenses de Campana, Zárate, San Fernando y Malvinas Argentinas.

Los saqueos en Bariloche produjeron un efecto contagio en otras localidades. En Campana hay más de cien personas detenidas por los asaltos a un centro mayorista y una gasolinera, aunque la situación "está controlada", dijo el secretario de Gabinete de ese municipio bonaerense, Claudio Rodríguez.

Por otro lado más de 30 pequeños comercios fueron saqueados en las últimas horas en el municipio bonaerense de Zárate, 100 kilómetros al norte de Buenos Aires. Allí cerca de 20 personas fueron detenidas, informó la policía a medios de prensa.

En San Fernando unas 300 personas intentaban entrar a un centro comercial de la cadena francesa Carrefour, en medio de escaramuzas con policías que procuraban ahuyentarlos con gases lacrimógenos y balas de goma, según las imágenes difundidas por canales de televisión.

En Malvinas Argentinas, un supermercado de capitales chinos también fue saqueado, dijo al portal de noticias Infobae el alcalde de ese municipio, Jesús Cariglino. Señaló que los asaltantes portaban armas y que tuvo que intervenir la policía "que ahora está tratando de controlar la situación". Esa localidad es una de las más pobres del conurbano bonaerense.

"Pedimos ayuda al gobierno nacional porque acá no hay gendarmería, nada, y tenemos a toda nuestra gente en la calle", afirmó el alcalde.

Moyano, que lidera un sector de la principal central sindical argentina que es muy crítica con la presidenta, opinó que los saqueos no fueron organizados y aseguró que "hay muchísima necesidad" en la población.

"Hay una realidad que muestra que hay gente que no la está pasando muy bien. Lo vemos en la capital, cuando se plantea desde el gobierno nacional una situación como si estuviéramos viviendo en el mejor año de la historia de Suiza y uno ve a la gente durmiendo abajo de las autopistas o árboles", afirmó el sindicalista a Radio Mitre.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, señaló por su parte a periodistas que "esta actitud de violencia contra propiedad privada y bienes públicos debe detenerse inmediatamente".

Agregó que "no es hambre... somos muy sensibles a los reclamos sociales y los encauzamos en los ámbitos correspondientes. Algunos quieren generar zozobra en la sociedad".

En Bariloche, decenas de personas, muchas de ellas encapuchadas y armadas con palos, asaltaron el jueves al menos seis supermercados de los que se llevaron electrodomésticos, ropa, televisores y juguetes, según las imágenes difundidas por canales de televisión. Se registraron unos 20 heridos.

El gobierno nacional envió 400 gendarmes a esa localidad en la Patagonia para garantizar la seguridad ante la falta de eficacia de la policía local. Muchos centros comerciales de la ciudad cerraron el viernes por el miedo de sus dueños a ser víctimas de ataques.

Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, donde se encuentra Bariloche, dijo que los incidentes no son consecuencia de "problemas sociales" sino que fueron organizados. El gobierno provincial apuntó a la supuesta responsabilidad de "organizaciones políticas de carácter anárquico".

Pero el alcalde de Bariloche Omar Goye dijo a periodistas que había transmitido días atrás al gobierno provincial "las cuestiones y la preocupación que tenía la intendencia en materia de seguridad para estas épocas".

Goye consideró que "se agravó la situación económica de la ciudad", sobre todo en los barrios más humildes, y admitió que hay atrasos en el pago de planes sociales. Afirmó que desde antes de los saqueos "había rumores de que podría haber reclamos".

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