¿Dormir en la oficina? La fórmula de Elon Musk que está de regreso para los trabajadores “incondicionales”

El empresario tecnológico sudafricano Elon Musk, dueño de Twitter
El empresario tecnológico sudafricano Elon Musk, dueño de Twitter - Créditos: @PATRICK PLEUL

WASHINGTON.– El regreso al trabajo presencial en Twitter dio un duro vuelco desde que Elon Musk compró la empresa: una empleada tuiteó #SleepWhereYouWork (“Dormir donde trabajás”), junto a una foto de ella metida en una bolsa de dormir y tapaojos que se viralizó a principios de este mes.

Esta semana, Musk le envió un mail general a todos los empleados de Twitter pidiéndoles que se comprometieran a trabajar “muchas horas” y “extremadamente duras” si pretendían seguir en el plantel de la empresa. Y el personal de la quebrada empresa de criptomonedas FTX también durmió varias noches en la oficina, siguiendo el ejemplo de su jefe, Sam Bankman-Fried.

Ese énfasis en el tiempo presencial y el sacrificio personal en el trabajo parece ir a contramarcha de la cultura laboral de Silicon Valley, que fue el primer sector en adoptar el teletrabajo como norma y de impulsar opciones como los fines de semana extralargos. Y los expertos dicen que el cambio que está en marcha puede acarrear mayor estrés, síndrome de desgaste profesional o burnout.

Un meme sobre el fin de Twitter
Un meme sobre el fin de Twitter

“La idea de fondo es que el trabajo no se limita a trabajar”, dice Carolyn Chen, autora de Cuando el trabajo se convierte en religión en Silicon Valley. “En ese concepto, trabajar es la razón para vivir, trabajar le da sentido y propósito a la vida, y nos da una identidad”, explica Chen. “Es la fuente del sentido de pertenencia”.

La autora agrega que poner el trabajo por encima de todo lo demás ha cumplido un rol importante en la cultura “de amigotes” que cunde en el sector tecnológico, porque es la oportunidad perfecta para que los empleados se pongan a prueba y demuestren que tienen aguante.

El jueves, Musk dio marcha atrás con su mandato de regreso a la oficina, después de que muchos empleados de Twitter prefirieron abandonar la empresa antes que aceptar las nuevas condiciones de trabajo. Ahora Musk dice que los empleados pueden seguir trabajando de manera remota si sus jefes directos consideran que hacen “una contribución excelente”.

Si trabajar muchas horas equivale a tener voluntad de hierro es una discusión histórica dentro de Twitter y una fuente de conflicto permanente entre los empleados y ejecutivos del sector tecnológico y los inversores de emprendimientos de riesgo.

Desde hace unos años, celebrar la cultura del trabajo a destajo está muy mal visto. Pero muchos de esos cambios empezaron justamente en Silicon Valley, donde las empresas tienen un largo historial de enorgullecerse de las largas sesiones de codificación que duran toda la noche, o de quedarse todo el fin de semana en la oficina como si fuera esencial para desbloquear una idea genial.

El logo de Twitter en las instalaciones de la empresa
El logo de Twitter en las instalaciones de la empresa

El cofundador de Apple, Steve Jobs, fue el gran impulsor de ese estilo de trabajo, al igual que el exdirector ejecutivo de Uber Travis Kalanick, convencidos de que el entorno laboral promueve la innovación. Ya antes de comprar Twitter, Musk tenía trabajando a los operarios de Tesla en turnos agotadores de 12 horas. Y él mismo es famoso por acostarse a dormir en el piso de la fábrica. Esta semana también dijo que había dormido en las oficinas de Twitter.

Las ventajas que ofrece el campus tecnológico fueron pensadas para que no hiciera falta salir nunca de la oficina. De alguna manera, esos beneficios ayudaron a que los trabajadores lograran un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida, ya que en la oficina hasta podían lavar la ropa. Pero también los mantenía encadenados a la oficina.

Más tarde, los empleados de la generación millennial, hartos de ese entorno laboral viciado de cuestiones de género, les dieron la espalda a algunas de esas tendencias. Pero ahora varios líderes tecnológicos han arremetido una vez más y buscan apoyo para su ideología. Quedarse a dormir en la oficina solía ser una medalla de honor en el ambiente laboral de Silicon Valley.

Discurso

Empresas como Google y Uber instalaron “cápsulas para dormir” para que los empleados pudieran tomar una siesta sin salir de las instalaciones. Esperaban que dar a los trabajadores un lugar para descansar aumentaría su productividad.

Esther Crawford, directora de administración de productos de Twitter, es la empleada que tuiteó su foto en una bolsa de dormir en el piso de la oficina. “Cuando tu equipo está presionando las 24 horas para cumplir con los plazos, a veces tenés que #DormirDondeTrabajás”, posteó.

Ahora, muchos otros del sector tecnológico están interviniendo en Twitter y alimentan ese discurso.

“Para muchos, la mayoría, el trabajo es el sueldo que les pagan para mantenerse y mantener a sus familias”, tuiteó el inversionista Jason Calacanis, que está ayudando a Musk con la gestión de Twitter. “Para unos pocos afortunados, es una misión o una obsesión. Lo acepto, y los inversores también deberían hacerlo”.

Otros consideran que el equilibrio perfecto entre la vida personal y profesional es una quimera. En los últimos años, las empresas de tecnología parecían haber dejado de lado esa cultura, y empezaron a promover ventajas laborales, como permitir que las personas trabajen desde cualquier parte, introducir semanas laborales de cuatro días, y financiar iniciativas de salud mental entre los empleados. Durante la pandemia, muchas empresas hicieron énfasis en la salud y el bienestar, y fomentaron el equilibrio entre la vida laboral y personal para reducir el agotamiento y el riesgo de burnout.

Silicon Valley, la meca de las empresas tecnológicas
Silicon Valley, la meca de las empresas tecnológicas

Twitter fue una de las primeras empresas que se comprometieron con el teletrabajo permanente no bien iniciada la pandemia. Pero la presión económica que vive actualmente la industria tecnológica está obligando a las empresas a hacer más con menos recursos. Además de Twitter, cientos de empresas de tecnología –incluidas Meta y Amazon– han despedido a decenas de miles de trabajadores. Y muchos directivos han sugerido que planean reducir o eliminar los gastos discrecionales.

“Tendrán que lograr crecimiento con un plantel de personal más chico, especialmente con tanta incertidumbre en el mercado”, dice Kyle Stanford, analista de capital de riesgo de PitchBook, una firma de investigación. “Lamentablemente, eso implica que habrá más despidos”.

En un tuit reciente, la firma de capitales de riesgo Founders Fund, con sede en San Francisco, dijo que busca invertir en empresas que creen en el “Trabajo del Futuro”, un concepto en el que incluyó una definición del trabajo de oficina, del “trabajo realmente intenso”, y de un enfoque puesto en ganar dinero.

Las recientes declaraciones de Musk, sumadas a las fluctuaciones de la economía tecnológica, también abren la puerta para que otras empresas también empiecen a presionar a sus empleados. “Hay que pensar Silicon Valley como un ecosistema”, dijo Chen, la escritora. “Son empresas que compiten entre sí, así que todas van a observar lo que hace Twitter”.

Chris Rice, socio de la firma de reclutamiento de empresas emergentes Riviera Partners, con sede en San Francisco, dice que los empleados del sector siguen teniendo opciones, y que deben preguntarles a sus jefes lo que se espera de ellos, pero también manifestar sus propias expectativas. De todos modos, si lo que buscan es un trabajo cómodo y relajado, lo más probable es que reciban una respuesta desalentadora.

“La situación actual del mercado está obligando a las empresas tecnológicas a ajustarse el cinturón”, dice Rice. “Que los empleados se olviden de los lujos laborales que conocieron en el pasado”.

Danielle Abril

Traducción de Jaime Arrambide