Donald Trump cumple con su amenaza y sanciona a Turquía por su ofensiva contra los kurdos

LA NACION

WASHINGTON.- A días de lanzar amenazas por Twitter, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió con lo prometido y anunció ayer sanciones económicas contra Turquía con el objetivo de que suspenda su ofensiva contra combatientes y civiles kurdos en Siria, la que comenzó debido a que el republicano retiró sus tropas de la zona.

La semana pasada Trump generó una nueva polémica al comunicar que iba a sacar a los soldados estadounidenses de Siria pese a que sabía que eso podía llevar a Turquía a comenzar una invasión. Lo hizo de todos modos pero dijo por redes sociales que si el gobierno de Recep Tayyip Erdogan se pasaba de los límites con las milicias kurdas en la zona iba a "destruir su economía". Ahora cumplió y afirmó que va a suspender las negociaciones de un acuerdo comercial con Turquía por 100 mil millones de dólares y a elevar los aranceles al acero a un 50%. Además impuso penalizaciones contra tres altos funcionarios turcos, así como a los ministros de Defensa y Energía.

"Estoy completamente preparado para destruir rápidamente la economía turca en caso de que los líderes de Turquía continúen por esta peligrosa y destructiva senda", agregó el mandatario.

Asimismo, Estados Unidos también pidió a Turquía detener la invasión y declarar una tregua, al tiempo que enviará lo más pronto posible al vicepresidente Mike Pence y al asesor de seguridad nacional Robert O'Brien a Ankara en un intento por iniciar negociaciones. Pence dijo que Trump se comunicó directamente con el mandatario turco, quien prometió no atacar la localidad fronteriza de Kobani, que en 2015 fue testigo del primer revés del grupo Estado Islámico en un combate con los militantes kurdos respaldados por Estados Unidos.

Por su parte, Trump dijo que la invasión de Turquía "precipita una crisis humanitaria y establece las condiciones para posibles crímenes de guerra", una referencia a los reportes de que combatientes con respaldo turco ejecutaron a milicianos kurdos en el campo de batalla.

Los estadounidenses buscaban la manera de salir de Siria, una medida fuertemente criticada en el país y a nivel internacional debido a la posibilidad de un resurgimiento del grupo Estado Islámico, cuya violenta toma de territorios sirios e iraquíes hace cinco años fue el motivo por el que las tropas llegaron a Siria en primer lugar.

Trump dijo que aproximadamente mil tropas que habían colaborado con combatientes kurdos locales en los enfrentamientos contra el grupo yihadista en el norte de Siria saldrán del país. Permanecerán en Medio Oriente, afirmó, para "monitorear la situación" y evitar un resurgimiento de Estado Islámico.

Desafío

Erdogan hizo caso omiso a las declaraciones de Trump y aseguró hoy en un discurso televisado: "Vamos a continuar nuestra lucha (...) hasta que alcance los objetivos que nos hemos fijado". Lo hizo a horas de la advertencia lanzada por su par estadounidense.

La ofensiva turca quiere hacer desaparecer del norte de Siria a la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG), considerada un grupo "terrorista" por Ankara, pero aliada de la comunidad internacional en su lucha contra Estado Islámico.

"Hasta esta mañana, liberamos una zona de cerca de 1000 km2 que estaba bajo el control de la organización terrorista", añadió Erdogan, refiriéndose a las YPG. "Vamos a establecer una zona segura desde Manbij (noroeste de Siria) hasta nuestra frontera con Irak", dijo.

Según Erdogan, esta zona recibirá "en un primer momento un millón y después dos millones de refugiados sirios", de los más de 3,5 millones que se refugiaron en Turquía desde el inicio del conflicto en Siria en 2011.

Los ataques de Turquía en Siria iniciaron la semana pasada en contra de combatientes kurdos, a quienes Ankara tilda de terroristas. Ayer tropas del gobierno sirio avanzaron hacia su frontera norte, lo que podría desencadenar un enfrentamiento directo con las fuerzas turcas.

Agencias AP y AFP