¿Qué es la Doctrina Estrada por la que no ha felicitado a Biden?

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CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 11 (EL UNIVERSAL).- El pasado sábado 7 de noviembre, el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, fue anunciado por los grandes medios del país norteamericano como el virtual ganador de los comicios frente a su adversario y actual mandatario, Donald Trump.

Contrario a otros jefes de Estado del mundo, que felicitaron a Biden y a la virtual vicepresidenta electa Kamala Harris, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador optó por esperar a los resultados oficiales.

Llamada telefónica. EL UNIVERSAL tuvo conocimiento de que el equipo de Joe Biden se comunicó con la embajada mexicana para convenir una llamada telefónica con el presidente López Obrador.

Sin embargo, la respuesta desde la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) fue que esto no es posible por un principio histórico asentado en la Doctrina Carranza, que antecede a la Doctrina Estrada, que data de 1918: la no intervención.

Además, desde el Ejecutivo federal se instruyó a la Embajada mexicana a comunicar al equipo de Joe Biden, que son consideraciones de orden histórico y constitucional, las que impiden una comunicación con el demócrata.

"Esta doctrina ha guiado la posición de México frente a procesos electorales de países extranjeros, al establecer que: Todas las naciones son iguales ante el derecho. En consecuencia deben respetar mutuo y escrupulosamente sus instituciones, sus leyes y su soberanía, sometiéndose estrictamente al principio universal de no intervención", se especificó en la comunicación que se hizo llegar a la representación diplomática en Washington.

"México esperará a la definición institucional del proceso electoral del país vecino, para establecer comunicación entre nuestro jefe de Estado y su presidente electo. Lo anterior sin demérito de las decisiones que otros países tomen con base en sus propias leyes y tradiciones diplomáticas", señala el documento.

Asimismo, en una nota informativa escrita en inglés y español, la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena Coqui explicó a sus interlocutores que la posición mexicana funge como un marco del involucramiento del país a nivel internacional, especialmente cuando otras naciones celebran procesos políticos internos.

Este miércoles por la mañana, durante su conferencia matutina, al señalar que México no es colonia ni pelele de un gobierno extranjero, el presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que en apego a la Doctrina Estrada no reconocerá a Joe Biden como virtual presidente electo de Estados Unidos.

Ello –dijo- hasta que las autoridades de ese país definan legalmente al ganador de la elección presidencial americana, porque la política exterior mexicana se basa en los principios no intervención y autodeterminación de los pueblos.

¿Qué es la Doctrina Estrada? La Doctrina Carranza que surgió en 1918 es el antecedente de la Doctrina Estrada, establecida en 1930 por el canciller Genaro Estrada.

Allí básicamente establecía que su país no se pronunciaría sobre la legitimidad de los gobiernos de otros países ni los calificaría.

"México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimientos, porque considera que ésta es una práctica denigrante que, sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados en cualquier sentido por otros gobiernos, quienes, de hecho, asumen una actitud de crítica al decidir, favorable o desfavorablemente, sobre la capacidad legal de regímenes extranjeros", señala el texto.

El documento restringe las acciones que puede tomar el gobierno mexicano a lo siguiente: "Mantener o retirar, cuando lo crea procedente a sus agentes diplomáticos, y a continuar aceptando, cuando también lo considere procedente, a los similares agentes diplomáticos que las naciones respectivas tengan acreditados en México, sin calificar, ni precipitadamente ni a posteriori, el derecho que tengan las naciones extranjeras".

¿Y la Doctrina Carranza? Los principios de la Doctrina Carranza en materia de las relaciones internacionales se pueden resumir en paz universal derivada de la confraternidad entre las naciones, el respeto de la soberanía de los pueblos y de la no intervención—el acatamiento a soberanía, las leyes, las instituciones y formas de gobierno—, ya que particularmente expresa:

- Que todos los países son iguales, por tanto deben respetar mutua y escrupulosamente sus instituciones, sus leyes y soberanía.

- Que ningún país debe intervenir en ninguna forma y por ningún motivo en los asuntos exteriores de otros sometiéndose estrictamente y sin excepciones, al principio universal de no intervención.

- Que ningún individuo debe pretender una situación mejor que la de los ciudadanos del país a donde van a establecerse, ni hacer de su calidad de extranjero un título de proyección y de privilegio.

- Nacionales y extranjeros deben ser iguales ante la soberanía del país en que se encuentran, de ahí que las legislaciones deben ser uniformes e iguales en la medida de lo posible sin establecer distinciones por causa de nacionalidad, excepto a lo referente al ejercicio de la soberanía.

De ahí que se considere que los principios básicos de la política exterior de México en el contexto de las naciones que impactan el desarrollo y sus relaciones internacionales estén erigidos en la Doctrina Carranza.