La diversificación de la población supone un reto para los programas gubernamentales

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WASHINGTON – El número de personas que se identifican como más de una raza se triplicó en la última década, según el censo de 2020, un salto en la población multirracial que el gobierno federal quizá no esté preparado para manejar.

Las personas han autodeclarado su identidad racial y su etnia –que abarca tanto la raza como los orígenes hispanos o latinos– en el recuento que se realiza una vez por década desde 1960. Sin embargo, el censo no incluyó la opción de "más de una raza" hasta el año 2000.

Alrededor de uno de cada 10 encuestados en el censo de 2020 indicaron que eran de más de una raza o etnia, un aumento respecto a menos del 3% en 2010.

Ese crecimiento puso en evidencia la forma anticuada en que el gobierno federal mide la raza y la etnia, que en su mayoría coloca a las personas en una sola casilla. Desde la Ley de Derecho al Voto hasta las medidas gubernamentales que impiden la discriminación en las empresas privadas, los expertos dijeron que el gobierno federal aún no sabe qué hacer cuando una parte significativa de la población no encaja en una sola casilla.

El aumento también complica los incipientes esfuerzos del gobierno de Biden para medir mejor la diversidad de los distintos programas gubernamentales y hacer frente a la discriminación.

Un informe reciente de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) descubrió que muchos organismos no recogen datos demográficos sobre las personas inscritas o que solicitan sus programas o, si lo hacen, no los utilizan. El informe señalaba, por ejemplo, que los esfuerzos de la Administración de Pequeñas Empresas por incluir más empresas propiedad de minorías en la contratación federal se quedaban cortos.

"Los vergonzosos legados de la esclavitud, la segregación, el racismo sistémico, la discriminación por discapacidad, el sexismo, la homofobia, la transfobia, los prejuicios de clase, el nativismo, los prejuicios contra la fe y los prejuicios regionales permanecen entre nosotros", decía el informe de julio. "Estos daños no son solo históricos; algunos de estos legados permanecen en diversas políticas y prácticas del Gobierno".

El gobierno de Biden ha adoptado medidas para actualizar la capacidad del gobierno federal para hacer un seguimiento e, idealmente, alcanzar la paridad racial en los programas federales. A principios de este año, el presidente Joe Biden firmó una serie de órdenes ejecutivas para abordar la discriminación y la desigualdad a través del Consejo de Política Interior, así como de los organismos regidos por la OMB. Una de las órdenes exigía una evaluación de la equidad en los programas federales, incluyendo datos demográficos sobre las personas a las que se prestaban servicios.

Como parte del impulso de la administración de Biden para lograr una mayor equidad, los departamentos de Transporte, Agricultura y Vivienda y Desarrollo Urbano han solicitado la opinión del público sobre las formas de medir la diversidad en sus programas.

El gobierno federal y la raza

De forma más inmediata, los expertos afirman que el aumento de la identificación multirracial complicará un proceso gubernamental clave que se está llevando a cabo en la actualidad: la redistribución de distritos.

De acuerdo con la Ley del Derecho al Voto, los mapas legislativos del Congreso y de los estados pueden incluir distritos en los que las comunidades minoritarias identificables tengan más oportunidades de elegir a uno de los suyos. El aumento de personas que se identifican como de más de una raza complica la capacidad de identificar a ese grupo, o de argumentar sobre él en los tribunales, según Michael Li, asesor principal del Centro Brennan para la Justicia de la Universidad de Nueva York.

Cuando los encargados de elaborar los mapas y los litigantes se fijen en los votantes, tendrán que averiguar si las personas multirraciales pueden formar parte de los grupos minoritarios protegidos por la Ley de Derecho de Voto, dijo Li. Eso pudiera significar la diferencia entre que una comunidad obtenga un nuevo distrito de oportunidades para las minorías o no.

Los tribunales han dictaminado que los litigantes tienen que identificar, ya sea a través de estadísticas o de amplios testimonios sobre el terreno, una comunidad cohesionada con un voto polarizado, dijo Li.

Gran parte del aumento de personas que se identifican como de más de una raza se concentró en zonas ya diversas, como Florida, Texas, Nuevo México y Puerto Rico. El análisis intensamente local exigido por la Ley de Derecho al Voto pudiera complicarse cuando hasta el 20% de una comunidad se identifica como más de una raza, dijo.

"Muchos de estos métodos y técnicas se desarrollaron a partir de un marco blanco-afroamericano, literalmente. Se trataba de personas afroamericanas y blancas, y algunos de ellos ya no funcionan bien con asiáticos o latinos. El país ha cambiado mucho y la forma en que analizamos y miramos el país probablemente tendrá que cambiar", dijo Li.

Otras medidas de discriminación, como la Evaluación de la Vivienda Justa del HUD, aconseja a los estados y gobiernos locales que comparen las poblaciones de una sola etnia, como la blanca con la afroamericana, o la blanca con la asiática, a la hora de determinar la segregación o las concentraciones de pobreza.

Esa evaluación, que el HUD utiliza para determinar si un gobierno local ha discriminado a las comunidades minoritarias, es una condición para recibir fondos federales para la vivienda.

Andrew Reamer, profesor de investigación de la Universidad George Washington, dijo que las agencias federales no suelen tener en cuenta la raza o el origen étnico a la hora de repartir los más de $1.5 billones de gasto federal.

Sin embargo, dijo que algunas agencias federales miden la demografía para una variedad de programas, como la segregación en la vivienda, la discriminación en la financiación y la contratación. Esos programas miden la demografía para controlar el cumplimiento de leyes como la Ley de Igualdad de Oportunidades de Crédito, el Título VI de la Ley de Derechos Civiles y otras.

Las violaciones de las disposiciones sobre vivienda justa de la Ley de Derechos Civiles conllevan decenas de miles de sanciones civiles. El año pasado, la Comisión de Comercio Justo llegó a un acuerdo de conciliación de $1.5 millones con un concesionario de automóviles de Nueva York por acusaciones de violación de la Ley de Igualdad de Oportunidades de Crédito.

Algunos de estos mecanismos pudieran cambiar a través de la regulación, como la norma pendiente de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor para la recopilación de datos de préstamos a pequeñas empresas. La norma propuesta, publicada el mes pasado, obligaría a todos los prestamistas a recopilar datos demográficos sobre las pequeñas empresas a las que prestan, incluidas las empresas propiedad de mujeres y minorías.

Otros pudieran exigir más, como una ley del Congreso para cambiar la forma en que la Ley del Derecho al Voto considera la raza y el origen étnico.

Cambio en la autoidentificación

La triplicación de la población que se identifica como "más de una raza" aumentó más rápido que el cambio en la población, lo que significa que la gente cambió sus respuestas al censo entre 2010 y 2020.

El mayor cambio se produjo dentro de la comunidad hispana y latina, dijo Manuel Pastor, jefe del Instituto de Investigación de Equidad de la Universidad del Sur de California. Señaló que los encuestados hispanos que se marcaron a sí mismos como blancos cayeron del 53% en 2010 al 20% el año pasado, y la categoría "dos o más razas" aumentó del 6% a más del 30%.

Pastor dijo que esto es un signo de cambio en la autoidentificación dentro de las comunidades hispanas, reflejando un cambio similar en la década de 1990 después de la aprobación de una ley de California que establece un régimen de aplicación de la inmigración a nivel estatal. Eso animó a las comunidades hispanas de todo el estado y del país, dijo Pastor, llevándolas a autoidentificarse como una etnia distinta.

Esta vez, el cambio podría tener su origen en la retórica del ex presidente Donald Trump dirigida a la comunidad latina y su intento fallido de añadir una pregunta sobre la ciudadanía en el censo de 2020.

"Es difícil de saber", admitió Pastor. "Podría ser la pregunta, pero cuatro años de xenofobia de Trump y de avivar las llamas de la división racial podrían haber tenido un impacto en la identidad".

Pastor también señaló que las personas de color viven de forma desproporcionada en zonas sin acceso fiable a internet. Eso significa que pueden haber respondido al censo de 2020 a través de trabajadores de campo en persona durante el verano –después de que la policía de Minneapolis matara a George Floyd y provocara protestas a nivel nacional– en lugar de rellenar el formulario en línea en la primavera.

Tanya Hernández, profesora de derecho de teoría racial crítica de la Universidad de Fordham, atribuyó parte del aumento de la población multirracial a un desajuste entre el propósito de la pregunta sobre la raza en el censo y la comprensión de los encuestados. Mientras que muchas personas la utilizan para expresar su propia opinión sobre su raza o etnia, Hernández dijo que el gobierno federal la utiliza como una herramienta burocrática que con frecuencia no se ha mantenido al día con los cambios demográficos del país.

Aunque la comprensión de la gente de su raza y etnia se ha matizado, la discriminación que enfrentan no lo ha hecho. Esto significa que el gobierno federal tendrá que resolver, ya sea mediante leyes o reglamentos, cómo proteger a alguien que se identifica como blanco y afroamericano, o asiático y blanco, y que enfrenta la discriminación basada en una sola parte de su ascendencia.

Hernández señaló al cómico y director birracial Jordan Peele, que ha impregnado su carrera de comentarios sobre la raza.

"La experiencia de Jordan Peele sobre la raza en Estados Unidos va a ser muy diferente a la del hipotético individuo de raza blanca con ascendencia nativa americana", dijo. "Ambos son respuestas honestas a la pregunta del censo con esa identidad personal en mente. Pero para que el gobierno federal haga algo con esos datos para la redistribución de los distritos, ¿qué debe hacer con ellos?"

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