¿Menos distancia? El estudio en que se basa la Ciudad para relajar protocolos

Alejandro Horvat
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Escuela Primaria Común Nro. 4 Provincia de Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ignacio Sánchez / LA NACION

La ministra de educación de la Ciudad, Soledad Acuña, señaló que el distanciamiento, mientras todos usen el barbijo y se cumplan las reglas de ventilación e higiene, “no es tan necesario”. El objetivo es que todos los estudiantes puedan estar más tiempo dentro de las aulas, Según indicaron a LA NACION desde la cartera que ella dirige, se basaron en un estudio realizado por la Infectious Diseases Society of America (una comunidad de más de 12.000 médicos, científicos y expertos en salud pública) y difundido a través de la Universidad de Oxford para decir esa frase que parece ir en contra de una de las reglas principales para evitar contagios: dejar dos metros entre las personas.

El estudio se realizó durante el período comprendido entre el 24 de septiembre de 2020 y el 27 de enero de 2021 en escuelas de 251 distritos de los Estados Unidos. Participaron 537.336 estudiantes de primaria y secundaria y 99.390 docentes. Todos asistieron a la escuela de manera presencial durante 16 semanas. Compararon el número de contagios que se generaban entre alumnos que estaban a un metro de distancia con otros que se sentaban a dos metros.

Comienzo de clases en la escuela Provinciade Córdoba en la ciudad de Buenos Aires
Tomás Cuesta


El último dato que difundió el ministerio de Educación porteño sobre los contagios en las aulas indica que los casos confirmados de Covid-19, 1215, representaron el 0,17 por ciento del total de los que asisten a las clases (Tomás Cuesta/)

El número de contagios fue prácticamente idéntico durante todo el estudio. El 27 de enero, que fue el último día de la prueba, finalizó con 18.01 contagios por día cada 100.000 estudiantes para los que mantenían dos metros de distancia. Entre los que se mantuvieron a un metro, hubo 17.63. En el caso de los docentes, los resultados fueron 38.14 y 43.64 respectivamente.

Con estos resultados, los expertos que participaron concluyeron lo siguiente: “Se pueden adoptar políticas de menor distanciamiento físico en entornos escolares con la mascarilla puesta sin afectar negativamente la seguridad de los estudiantes o del personal”.

En la Ciudad, las clases comenzaron el 17 de febrero con una distancia de dos metros entre alumnos. Hasta el momento, el último dato que difundió el ministerio de Educación porteño sobre los contagios en las aulas indica que los casos confirmados de Covid-19, 1215 representaron el 0,17 por ciento del total de los que asisten a las clases, que es un universo de 700.518 personas entre estudiantes y docentes, que se dividen en 45.056 burbujas. También se señaló que contaron con el 89% de presentismo en las aulas. El 60% de los casos positivos detectados fueron docentes; el 40% restante, alumnos. La cantidad acumulada de burbujas que resultó necesario aislar preventivamente en todo un mes de clases presenciales fue 494, representa solo el 1,09% del total. De estos casos que se aislaron preventivamente por contacto dentro de la misma burbuja se positivizaron luego el 0,017%.

Comienzo de clases en la escuela Provinciade Córdoba en la ciudad de Buenos Aires
Tomás Cuesta


En las escuelas porteñas podrían abrir los buffets, kioscos y ya no habría ingreso escalonado. (Tomás Cuesta/)

Por estos números, más el estudio mencionado, es que el gobierno porteño pretende hacer tres cambios en las pautas de trabajo en las escuelas.

“Queremos tomar una próxima medida de flexibilización que tenga que ver con el distanciamiento porque hay varias publicaciones científicas y varias experiencias en otros países en los que se eliminó el distanciamiento, lo que permite que los chicos con barbijo, ventilación e higiene puedan estar todos en un mismo espacio”, dijo Acuña a LN+.

En primer lugar, pretenden modificar el ingreso escalonado de los alumnos y pasarían a entrar todos en el mismo horario. Hasta hora, los estudiantes ingresan, por lo general, con una hora de diferencia entre una división y la otra, pero esto, según dijo Acuña a LN+, “generó que la calidad del tiempo en la escuela no fuera bueno porque se termina perdiendo una hora de clases y a las familias les genera muchos trastornos si tienen hijos en edad escolar”. También, para la ministra, el ingreso escalonado termina afectando la economía de los padres porque hace que sea muy complejo coordinar la escolaridad de los hijos con el trabajo.

“Esto nos permitiría eliminar el tema que hoy complica a las familias que es el motivo por el cual más del 60% está pidiendo cambios en el protocolo: las grillas horarias muy complejas, que están siendo incompatibles con la vida familiar, laboral y de organización”, expresó la funcionaria respecto del ingreso escalonado.

Otro de los cambios que planean implementar es la apertura de buffets y kioscos en las escuelas de jornada completa. La propuesta sería que puedan calentar la comida y comer en espacios abiertos, como también que cada escuela pueda brindar el servicio alimentario.

Por su parte, Nicolás Trotta, ministro de Educación de la Nación, señaló en radio El Destape que, por el momento, “no hubo ninguna notificación por parte del gobierno de la Ciudad de su voluntad de modificar los protocolos”. Trotta, agregó: “Como hubo trascendidos en los medios de comunicación, le pedí a la secretaria ejecutiva del Congreso Federal de Educación que se comunique con la Ciudad, a lo que le plantearon que hubo un error de comunicación, que no es un cambio de protocolo, sino que se estaba planteando la posibilidad de que se pueda comer en los comedores de las escuelas, cuestión que está ocurriendo en otras jurisdicciones, y regular algunos momentos donde los chicos y las chicas, con distanciamiento, en los espacios libres, en los recreos, puedan sacarse unos minutos los barbijos”.