La disputa por la presidencia de la Cámara baja, revive la discusión por el impeachment a Bolsonaro

Marcelo Silva de Sousa
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RÍO DE JANEIRO.- Mientras transita los primeros días de la segunda mitad de su mandato, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se acerca a una fecha que puede ser crucial para el futuro de su proyecto político.

El 2 de febrero se dirimirá en el Congreso quién sucederá a Rodrigo Maia como presidente de la Cámara de Diputados, en una disputa con resultado abierto. El Palacio del Planalto apuesta sus fichas por Arthur Lira, diputado de Progresistas y hombre del bloque denominado centrão, mientras que Maia busca elegir a Baleia Rossi, del MDB, en una alianza que incluye a partidos de izquierda.

Este intento de golpe comenzó a gestarse hace décadas

La definición del jefe de la Cámara, hombre que contará por los próximos dos años con el poder de colocar en discusión cualquier iniciativa del ejecutivo o de bloquearla, comienza a adquirir otro cariz. La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), el bloque más numeroso con 52 diputados, dijo que el apoyo del bloque a Rossi puede no ser unánime, luego de que el candidato se mostrara el sábado en una entrevista poco favorable a discutir un juicio político para evitar "inestabilidades en el país".

La discusión del impeachment apareció por estas horas como supuesta moneda de cambio para que el PT se abroquele y vote conjuntamente a Lira, posibilidad que parece distante.

"Analizar denuncias de delitos del presidente de la república, incluso aunque no haya acuerdo para aprobar el impeachment es compromiso de (Baleia) Rossi con la oposición. Al cerrar la posibilidad, perderá votos en el PT", advirtió Gleisi Hoffman, líder del PT.

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Luego de la crisis abierta dentro de la coalición que se había comprometido a apoyarlo, Rossi intentó moderar sus palabras, al asegurar que apenas había dicho que no anticipará un juicio sobre Bolsonaro. "Voy a honrar cada compromiso firmado con los partidos de oposición", dijo el candidato opositor.

Dentro del PT, el apoyo a su candidatura no era unánime incluso antes de esas declaraciones. Rossi es hombre del MDB, mismo partido que llegó a la presidencia con Michel Temer en 2016 luego de la destitución de Dilma Rousseff. En una convención partidaria, la candidatura de Rossi había sido aprobada por un margen estrecho, de 27 a 23 votos.

Más allá de la renovada discusión, ¿existe el clima político y las condiciones para que Bolsonaro sufra un juicio político en lo inmediato? Analistas consultados por LA NACION creen que hoy aparece como una posibilidad muy remota.

Protección

Leandro Consentino, profesor de Ciencia Política del Insper, ponderó sin embargo que la elección de Lira, candidato bolsonarista, es vital para que el presidente pueda garantizarse un blindaje futuro ante cualquier investigación que alcance al gobierno o a su familia.

"El episodio del PT revela, en verdad, que es probable que la izquierda no vote unificada", aseguró Consentino a LA NACION. "Pero Bolsonaro necesita tener un aliado en el Congreso para blindarse de cualquier pedido futuro. Es fundamental".

La elección de la presidencia de la Cámara sucederá de forma secreta, el mismo día que la del Senado. Existe una paradoja entre ambos procesos. En la Cámara alta, tanto el PT como Bolsonaro se encolumnan detrás del mismo candidato, Rodrigo Pacheco, del centrista Demócratas.

En diputados, 11 partidos apoyan la candidatura de Rossi de forma orgánica. Si consiguiera el apoyo de todos los diputados, el candidato opositor obtendría 281 votos, de los 256 necesarios para la victoria, aunque se descuenta que no habrá unanimidad.

Los más de 50 pedidos de impeachment -los últimos presentados por el rol del presidente en la pandemia que ya dejó más de 203 mil muertos- esperarán en el cajón al sucesor de Maia.

Ofensiva

Al calor del debate por el juicio político, Maia, que durante todo su mandato no aceptó discutir ninguno de los pedidos de juicio político, se lanzó al ataque de Bolsonaro. Acusó al presidente de cobarde y dijo que "no se puede aceptar más un ministro que no entiende de salud y un presidente irresponsable". Buscó con sus dichos respaldar la candidatura de su delfín, Rossi, y advirtió que Bolsonaro puede ser blanco de un juicio político en caso de que fracase el proceso de vacunación contra el coronavirus.

"El principal error del gobierno es la vacuna. Si no se organiza rápido, puede ser que sufra un proceso de destitución. El juicio político es el resultado de la organización de la sociedad", agregó Maia.

Al margen de la posibilidad de que se abra ese debate, Rossi en la presidencia de la Cámara dificultaría cualquier avance de la denominada "pauta de costumbres" del bolsonarismo, así como también podría colocar mayor presión para el regreso rápido de un robusto programa de asistencia social, como el Auxilio Emergencial, que culminó en diciembre.

Un eventual triunfo de Lira el 2 de febrero, en cambio, podrá ser festejado en el Palacio del Planalto, pero no será gratuito para la administración de Bolsonaro. En opinión de Paulo Calmon, politólogo de la Universidad de Brasilia, podría llevar al presidente a pagar un costo político para 2022, cuando intentará su reelección. La figura del outsider de la política, como el derechista se presentó a buena parte de la sociedad en 2018, quedará completamente desdibujada.

"Bolsonaro manifestó que está dispuesto a pagar un precio alto por ese apoyo (del centrão)", dijo Calmon. "Veremos el regreso de las negociaciones por cargos públicos y proyectos de gobierno: el fin de la "nueva política" y la vuelta a un patrón que prevalece en Brasil hace décadas".