Disparidades raciales en vacunación de niños contra COVID-19

·5  min de lectura
CORONAVIRUS EEUU DESIGUALDAD (AP)
CORONAVIRUS EEUU DESIGUALDAD (AP)

La vacunación de niños contra el COVID-19 sacó a relucir otra falencia en los esfuerzos del país por combatir las desigualdades que puso en evidencia la pandemia: Los sistemas de salud han dado poca información acerca de la raza de los pequeños que reciben la vacuna y muchos activistas creen que los niños hispanos y los de raza negra se están rezagando.

Solo un puñado de estados ofrecieron información sobre la raza y la edad de quienes reciben vacunas, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades no distinguen la raza de los vacunados.

A pesar de la falta de información, las autoridades de salud pública y los médicos están conscientes de las disparidades y han estado tratando de promover la vacunación en las comunidades minoritarias. Van a escuelas, emiten mensajes en otros idiomas, disponen de unidades de vacunación móviles y tratan de convencer a padres escépticos de que las vacunas son seguras y muy efectivas.

Funcionarios de salud pública creen que las disparidades raciales responden a cuestiones relacionadas con el trabajo y el transporte, además de la reticencia de muchos a vacunarse y la falta de información.

A los padres que no tienen medios de transporte les cuesta mucho ir al médico. Quienes no pueden faltar al trabajo, demoran la vacuna porque no podrían quedarse en la casa si el pequeño tiene alguna reacción molesta y debe ausentarse de la escuela.

En los pocos sitios que sí informan la raza de los niños que se vacunan, los resultados cambian.

En Michigan, Connecticut y Washington, los niños blancos se vacunan a tasas mucho más altas que las de los niños de raza negra. Pero en la ciudad de Nueva York la tasa de vacunación entre los blancos de 13 a 17 años es más baja que la de los hispanos, los afroestadounidenses y los asiáticos.

En Connecticut, las tasas de vacunación de menores de 12 a 17 años en localidades mayormente blancas y de gente rica son de más del 80%.

En Hartford, el 39% de los chicos de 12 a 17 años están inmunizados. En el suburbio de West Hartford, el 88% de los menores de esas edades está inmunizado, según información oficial del estado de noviembre.

En Hartford, el 80% de los niños del sistema escolar son de raza negra o hispanos. En West Hartford, los blancos representan el 73% del estudiantado.

El lunes, los padres que dejaban a sus hijos en una escuela de Hartford en la que el 75% de los alumnos son hispanos, negros o asiáticos, pusieron en evidencia la disparidad de opiniones sobre el tema.

Algunos dijeron que desconfiaban de las vacunas y que no pensaban hacer vacunar a sus hijos. Otros no veían la hora de hacerlos vacunar. Uno afirmó que al principio estaba escéptico, pero que la información que ofreció la escuela lo convenció de los beneficios de la vacuna, incluido el hecho de que los niños ya no tendrían que tomar clases virtuales en la casa.

Ed Brown dijo que su pequeño de nueve años será vacunado porque el mismo muchacho así lo pide, a pesar de que él todavía tiene algunas dudas. Agregó, no obstante, que, dado que su hijo se hará vacunar, él también recibirá la vacuna.

“No le daré a mi hijo algo que no crea que es seguro”, expresó Brown, quien es afroestadounidense.

Una madre, Zachary Colón, dijo que no pensaba hacer vacunar a su hijo.

“No lo haré vacunar. Leí que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) la aprobó demasiado rápido. Temo que no sepan mucho acerca de la vacuna”, expresó.

Leslie Torres-Rodríguez, directora de las escuelas de Hartford, dijo que las bajas tasas de vacunación entre sus estudiantes implican que más de ellos están ausentándose.

En Washington, la reticencia de muchas personas adultas de la comunidad afroestadounidense a vacunarse se repite entre los adolescentes. Las últimas estadísticas oficiales indican que la tasa de vacunación de los niños de raza negra de 12 a 15 años es casi la mitad de la de los blancos: 29% entre los negros, comparado con el 54% entre los blancos.

Una de las prioridades de la Casa Blanca es promover la igualdad en el campo de la salud. Su fuerza de tareas abocada al coronavirus dijo la semana pasada que se había achicado la brecha racial entre los 194 millones de personas que están inmunizadas.

Pero los sistemas federal, estatales y municipales que estudian la información sobre salud pública tienen recursos limitados.

“No hemos invertido en sistemas de datos muy necesarios para la salud pública”, se quejó Georges Benjamins, director ejecutivo de la Asociación Amerianca de Salud Pública. “Es una falla básica de este sistema”.

“Esta información es vital para tener una idea completa y una mejor comprensión de dónde se presentan las disparidades”, afirmó Samantha Artiga, directora del programa de igualdad racial y salud pública de la Kaiser Family Foundation. “Se la puede usar para enfocar mejor nuestros esfuerzos y nuestros recursos, y para medir los progresos”.

___

La experta en datos de AP Angel Kastanis y el reportero Ashraf Khalil colaboraron en este despacho.

___

Ma cubre educación e igualdad para el equipo de la AP abocado a noticias sobre la educación y la igualdad. Está en https://www.twitter.com/anniema15

___

La cobertura de la Associated Press de noticias sobre la raza y la etnia es apoyada en parte por el Departamento de Educación Científica del Instituto Médico Howard Hughes. La AP es la responsable de todo el contenido.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.