Disney da un paso adelante con ‘Salir’ (Out), el primer cortometraje abiertamente gay de Pixar

A Disney le hemos reprochado muchas veces su puritanismo y doble moral en cuanto al sexo y la inclusión de personajes LGBTQ en sus productos, pero por fin, después de muchos pasos en falso, el estudio se sitúa en el camino correcto con Salir (Out), el nuevo cortometraje de Pixar estrenado en mayo en Disney+, una preciosa joya animada con la que nos presentan al primer protagonista abiertamente gay del estudio.

'Salir' (Pixar/Disney)

Esta pequeña y necesaria película animada en la tradición original y emotiva de Pixar es un paso pequeño si tenemos en cuenta lo que están haciendo otras plataformas, en especial Netflix, pero gigante si lo ponemos en contexto con la historia del estudio, al que tanto le ha costado incluir personajes queer en sus series y películas. Con Salir, Disney y Pixar al fin cumplen una promesa que siempre han hecho a medias, demostrando así que, cuando quieren, pueden. Veamos cómo es este corto y por qué es tan importante.

Salir forma parte de la serie SparkShorts, programa de Pixar dedicado al descubrimiento de nuevas voces y talentos dentro del estudio que nos trajo influyentes obras maestras como Toy Story y Del revés. SparkShorts consiste en cortometrajes de menos de 10 minutos creados por talentos emergentes de Pixar con los que se exploran nuevas técnicas de animación, se amplía la diversidad tanto en pantalla como en la silla del director y se experimentan con distintas formas de trabajo. Las producciones tienen un presupuesto ajustado y un tiempo limitado para realizarse (seis meses), y su estreno se lleva a cabo directamente en YouTube y Disney+. Según el presidente de Pixar, Jim Morris, “estas películas son diferentes a todo lo que hemos hecho en Pixar, lo que nos ha dado la oportunidad de desbloquear el potencial de artistas individuales y sus aproximaciones creativas al cine a una escala menor” (Deadline).

Entre los cortometrajes experimentales de SparkShorts, que abordan temas más maduros de lo habitual, se encuentran Purl, una alegoría sobre el feminismo y la desigualdad de género en el entorno laboral, Vuela (Float), en el que un padre descubre que su hijo es diferente a los demás y aprende a vivir con ello y amarlo tal y como es, y Una vuelta (Loop), historia protagonizada por una chica con autismo que debe navegar en bote con un chico que no para de hablar. En todos estos casos, Pixar busca concienciar y generar empatía sobre aquellas personas consideradas diferentes, recordándonos así que nuestro alrededor está lleno de matices y cada persona es un mundo.

Este también sería el caso de Salir, el más reciente cortometraje de SparkShorts en Disney+, que llegó el pasado 22 de mayo a la plataforma en España junto a Una vuelta (estrenado en enero en Estados Unidos), formando así un importante doble estreno caracterizado por la diversidad y la concienciación. Como decía al principio, Salir ha llamado especialmente la atención porque por fin nos da al primer protagonista abiertamente gay de Pixar. No un personaje secundario que aparece en una sola escena o una pareja del mismo sexo prácticamente escondida entre la multitud de un plano, sino el personaje principal de la historia.

Dirigido por Steven Hunter, la trama de Salir gira alrededor de Greg y su novio Manuel mientras ambos se preparan para mudarse juntos a la ciudad. Entre sus posesiones se encuentra una foto enmarcada de los dos en actitud cariñosa, lo que nos confirma desde el primer momento que son pareja romántica. Manuel le pide a Greg que salga del armario con sus padres, que les hacen una visita inesperada para ayudarlos a empacar, pero Greg no está preparado. Mientras, fuera de su casa, un gato y un perro mágicos emergen de un arcoíris. El gato confiere poderes al collar del perro de Greg, Jim, con los que a continuación intercambia su cuerpo con el de su dueño, que desea vivir la vida sencilla del animal para no tener que hacer frente a sus problemas. Convertido en perro, Greg tratará por todos los medios de evitar que su mascota, ahora en su cuerpo, desvele accidentalmente el secreto de su relación con Manuel a sus padres.

Aunque el argumento pueda sonar enrevesado, lo cierto es que Salir es un cortometraje muy sencillo que plantea clara y acertadamente el dilema que las personas LGBTQ atraviesan ante la idea de salir del armario para sus seres queridos. Con un toque de magia, una exquisita y colorida animación, mucho humor y el habitual componente lacrimógeno de Pixar, Salir nos habla de las dificultades añadidas con las que las personas LGBTQ viven diariamente y del amor incondicional que toda familia debería sentir por sus hijos sin importar su orientación sexual. Y lo mejor de todo es que lo hace sin ambigüedades ni medias tintas.

Disney tiene a sus espaldas una infame historia en cuanto a representación LGBTQ, siendo acusada muchas veces de queerbaiting (usar la homosexualidad como reclamo para darse palmaditas en la espalda y luego no mostrarla o desarrollarla realmente). En los últimos años, varias películas de Disney y sus filiales Pixar, Marvel y Star Wars han incluido personajes queer, pero en todos los casos han sido breves secundarios, como la policía lesbiana de Onward, han estado representados de forma ambigua, como LeFou en el remake de La Bella y la Bestia, o han aparecido como extras en un solo plano como las dos madres en la guardería de Toy Story 4. En Marvel nos dijeron que Valkiria era bisexual en Thor: Ragnarok, pero solo en entrevistas, y en Star Wars mostraron el primer beso entre dos personas del mismo sexo de la saga, pero fue entre dos personajes muy menores y al fondo durante un breve plano general, de modo que si pestañeabas, te lo perdías, y si los países más conservadores querían eliminarlo, podían hacerlo fácilmente.

Pero el caso de Salir es diferente. No solo los personajes son explícitamente gay, sino que además el corto es inequívoca y orgullosamente queer, con la presencia del símbolo LGBTQ del arcoíris y un beso entre dos hombres. Es la primera vez en los casi 35 años de historia de Pixar y los 95 de Disney que una pareja del mismo sexo es la protagonista absoluta de una de sus historias. Sí, es cierto que no es más que un cortometraje experimental dentro de una serie, pero no por ello debemos subestimar el paso adelante que supone para el estudio.

Hace unos meses, Disney anunció que Love, Victor, la serie secuela de Con amor, Simon cuyo estreno estaba previsto en Disney+, pasaba a su otra plataforma, Hulu, donde se ofrece una programación más adulta. Esta decisión provocó una avalancha de críticas al estudio (incluida la nuestra) por su doble moral. Disney alegaba que la serie, protagonizada por un adolescente gay, tocaba temas maduros como el alcohol, los problemas matrimoniales o la experimentación sexual, y por eso no podía estrenarse en Disney+, plataforma de contenido estrictamente familiar. La pregunta que se hicieron muchos ante tal explicación fue: “¿Por qué Los Simpson sí pero Love, Victor no?”.

A falta de ver Love, Victor para saber si de verdad es tan madura, la decisión de no emitirla en Disney+ sigue chirriando, pero el estreno de Salir al menos nos indica que Disney no se opone a tener títulos con protagonistas LGBTQ, lo cual es un avance considerable. También hay que tener en cuenta que Disney+ tiene en su catálogo series como Andi Mack, que incluye al primer personaje abiertamente gay de Disney Channel, y nuevos programas documentales originales como Vuelta al escenario (Encore!) o El mundo según Jeff Goldblum, en los que aparecen numerosas personas LGBTQ y donde se tratan temas asociados a esta comunidad, como la adolescencia en el armario o la cultura de las drag queens.

Está claro que todavía no es suficiente ni compensa la falta de representación que hay en Disney, y en el entretenimiento familiar en general, pero estos pequeños pasos son sin duda positivos y nos dan esperanza de que algún día la representación LGBTQ esté normalizada y no suponga un gran acontecimiento o hito en la historia del estudio, sino un elemento más dentro de sus historias.

Claro que todavía no hemos llegado a ese punto. Por desgracia, la homofobia y el rechazo a los personajes LGBTQ en el cine y la televisión sigue siendo abundante, por lo que cosas como Salir, incluido en una plataforma con tantos millones de suscriptores como Disney+ y firmado por un estudio tan prestigioso como Pixar, continúan siendo tan necesarias para promover la aceptación. Es un primer paso hacia lo que esperemos que sea un futuro en el que los personajes abiertamente LGBTQ aparezcan no solo en cortometrajes de streaming, sino también en las grandes superproducciones de Disney, Pixar, Marvel y Star Wars, donde la proyección es mucho mayor. A Disney la hemos criticado por muchas de sus cuestionables decisiones en este sentido, pero cuando hacen algo bien, también hay que decirlo.

Salir muestra ese elemento ingenioso y experimental que poseen casi todos los títulos del estudio del flexo, una animación preciosa y una historia de amor que consigue emocionarnos y sacarnos una lágrima. Es decir, es puro Pixar. Si bien es cierto que llega tarde y sigue siendo algo muy pequeño en comparación con lo que sería por ejemplo tener a una princesa Disney lesbiana o una película de Marvel protagonizada por un superhéroe gay, no deja de ser un paso firme y seguro hacia la inclusión y la representación LGBTQ en un estudio que, durante muchas décadas, se ha resistido a dejarse bañar por los colores del arcoíris.

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