Las discusiones entre Irán y el OIEA se suspendieron tras la muerte del presidente Raisi

Rafael Grossi (izq) habla con Hossein Amir Abdoulahian, ministro iraní de Exteriores fallecido en el accidente de helicóptero ocurrido el 19 de mayo, durante una reunión que mantuvieron el 6 de mayo de 2024 en Teherán (-)
Rafael Grossi (izq) habla con Hossein Amir Abdoulahian, ministro iraní de Exteriores fallecido en el accidente de helicóptero ocurrido el 19 de mayo, durante una reunión que mantuvieron el 6 de mayo de 2024 en Teherán (-)

Las discusiones entre Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para tratar de revivir el acuerdo de 2015 se suspendieron tras la muerte del presidente Ebrahim Raisi, informó la agencia de la ONU.

Al día siguiente de la muerte del mandatario en un accidente de helicóptero el 19 de mayo, "Irán informó que, debido a 'circunstancias especiales', no era apropiado continuar las discusiones" y que se fijaría una nueva fecha más adelante, según el documento consultado por AFP el lunes.

A su regreso de un viaje a Irán a principios de mayo, el director general del OIEA, Rafael Grossi, había pedido a la República Islámica adoptar medidas "concretas y tangibles" para "acelerar" las negociaciones sobre su programa nuclear.

Pero la muerte de Raisi y de su ministro de Relaciones Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian, complicó la situación.

"La situación actual es absolutamente insatisfactoria. Estamos prácticamente en un punto muerto (...) y esto debe cambiar", había dicho Grossi, antes de la reunión del Consejo de Gobierno prevista para la próxima semana en Viena, la capital austriaca.

El OIEA se encarga de verificar que el programa nuclear iraní tenga fines civiles.

En el informe consultado por AFP, Grossi reafirmó "al nuevo gobierno iraní su llamamiento y su voluntad de proseguir el diálogo de alto nivel y los intercambios técnicos".

En un segundo documento, la agencia de la ONU ofrece información actualizada sobre la escalada nuclear del país.

Las reservas de uranio enriquecido ascendían a 6.201,3 kg el 11 de mayo (frente a 5.525,5 kg en febrero), más de 30 veces el límite autorizado por el acuerdo internacional de 2015.

Irán, que asegura que su programa atómico tiene fines civiles, se alejó gradualmente de los compromisos que firmó en ese acuerdo, que buscó regular sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

El pacto perdió vigencia tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 durante el gobierno del republicano Donald Trump.

Teherán también superó el límite del 3,67%, equivalente al que se utiliza en las centrales nucleares para producir electricidad: dispone de 751,3 kg de uranio enriquecido al 20% (frente a 712,2 kg tres meses antes).

En el caso del umbral del 60%, cercano al 90% necesario para desarrollar un arma atómica, Teherán aumentó sus reservas hasta 142,1 kg (frente a 121,5 kg anteriormente). El material es suficiente para fabricar tres bombas, según la definición del OIEA.

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