Disconformidad entre los jueces, que quieren ver el texto definitivo

Hernán Cappiello

Los jueces no quedaron conformes con las modificaciones introducidas en la Cámara de Diputados en el proyecto que disminuye sus jubilaciones. Están a la expectativa de cómo quedará el texto definitivo.

Una de sus principales preocupaciones es que no quedó plasmado un artículo que garantice expresamente que aquellos que ya tienen la jubilación concedida conserven los beneficios de la actual ley, por mas que renuncien o se retiren más adelante, aún cuando entre en vigor una nueva norma.

Esta es la promesa que les hicieron ayer en la Cámara de Diputados el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, y el secretario de Seguridad Social, Luis Bulit Goñi. Pero los jueces y la oposición quieren que quede escrito como una cláusula transitoria. "Si no lo escriben es porque hay trampa", dijo a LA NACION un magistrado que lleva adelante la batalla en favor de una reforma que tienda a la equidad, pero que los satisfaga.

Entre los cambios que se admitieron a la ley están que las mujeres sigan jubilándose a los 60 años y no a los 65, como pretendía el proyecto original, y que para el cálculo de los futuros beneficios se aplicará el 82% móvil sobre el promedio de las remuneraciones, actualizadas al valor del salario correspondiente a cada categoría del cargo vigente al momento del cese. Este mismo criterio se aplicará para la movilidad de los haberes. Pero no queda establecido el índice de actualización, según se quejaron los jueces.

Otro cambio menor es que no se exigen los 20 años de aporte, sino los 10 del régimen anterior, Los abogados que llegaron a juez en el kirchnerismo y tienen edad jubilatoria respiraron aliviados. "No se incluyó todo lo mencionado y las normas modificadas son insuficientes", resumió otro de los jueces que ayer siguió el debate en comisión y que está a la expectativa de lo que se debate hoy en el recinto.

En paralelo, los jueces siguieron manifestándose en contra del proyecto de reforma. La Cámara del Crimen, que es la que revisa todos los procesamientos y prisiones preventivas en los casos de delitos comunes (no de funcionarios), emitió una acordada firmada por sus integrantes, en la que señalan su "profunda preocupación" porque el texto choca contra la garantía de la independencia del Poder Judicial. Dijeron que no desconocen la situación social del país, pero que la inquietud está dada par las renuncias que se dieron ante el proyecto.

En la justicia penal bajo la jurisdicción de la Cámara se dieron seis renuncias y ya suman 18 las dimisiones de jueces presentadas y más de una decena la de los fiscales. Los jueces de la Cámara del Crimen dijeron que quieren dialogar para delinear un proyecto superador.

En sintonía, los jueces de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial también expresaron en una acordada que reducir las jubilaciones es un modo de presionar al Poder Judicial y de violar la intangibilidad de sus remuneraciones, porque implica atentar contra la independencia de los jueces.

Sostuvieron que sus jubilaciones no son de privilegio, como la de los cargos políticos, sino que se trata de un régimen solidario de altos aportes, sin tope, y no como ocurre en el régimen general.

Afirmaron que viola derechos adquiridos y que las renuncias ya ocurridas y las que se avecinan "generarán una virtual parálisis operativa del Poder Judicial, además de producir un déficit financiero.

Finalmente, la Cámara de Casación Penal, donde hay varios jueces en edad de jubilarse con el beneficio concedido, se reunió para debatir el asunto, pero no llegó a ningún consenso para redactar un pronunciamiento.