Un dirigente indígena de Ecuador muere baleado y el gobierno promete justicia

Un dirigente indígena de Ecuador murió baleado el domingo, según denunció la mayor organización aborigen del país, en un crimen que la agrupación vinculó con un "conflicto petrolero" y para el que el gobierno prometió justicia.

"ASESINAN a Eduardo Mendúa, dirigente de Relaciones Internacionales" de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), informó por Twitter el grupo, que el sábado anunció la decisión de romper un diálogo con el Ejecutivo derivado de las protestas antigobierno de junio.

"Nuestro compañero se encontraba en su chacra (en la provincia amazónica de Sucumbíos, noreste) cuando encapuchados le dispararon, crimen relacionado al conflicto petrolero", agregó.

El presidente derechista, Guillermo Lasso, dijo que se hará justicia por el crimen de Mendúa, también líder de la nacionalidad cofán.

"El Gobierno del Ecuador se solidariza con la familia de Eduardo Mendúa y con la CONAIE. Este crimen no quedará en la impunidad. Hemos dispuesto se realicen todas las acciones investigativas para encontrar a los responsables y llevarlos ante la justicia", expresó el mandatario también por Twitter.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía (Confeniae, que es parte de la Conaie) señaló a su vez que Mendúa falleció a causa de "disparos a quemarropa tipo sicariato".

Apuntó en un comunicado que el dirigente "era uno de los rostros visibles de la resistencia en el territorio de Dureno (Sucumbíos, fronteriza con Colombia) ante la conflictividad generada en los últimos meses por la presencia de las empresas petroleras".

La Conaie rechaza las actividades extractivistas en territorios de pueblos originarios.

Esa organización, que en junio protagonizó en Quito 18 días de duras protestas contra el gobierno que dejaron seis muertos y unos 600 heridos, anunció el sábado que rompió un diálogo con el Ejecutivo y pidió la renuncia de Lasso.

Esa decisión surgió luego de que el gobierno y la Conaie cerraran en octubre negociaciones que entablaron como parte de un "acto de paz" que puso fin a las manifestaciones, pero sin lograr un acuerdo sobre precios de combustibles, el tema más álgido de las conversaciones.

Los aborígenes reclamaban principalmente una rebaja de 21% de los combustibles más utilizados. El Ejecutivo accedió entonces a disminuirlos en un 8%, quedando en 1,75 dólares el galón americano de diésel y en 2,40 el de gasolina corriente.

Pero la Conaie mantiene el reclamo de más subsidios para algunos sectores como el de los indígenas.

El gobierno se mantiene abierto al diálogo con esa agrupación, que participó en revueltas que provocaron la caída de tres presidentes entre 1997 y 2005.

sp/ag