Dirigente achuar de Ecuador dice que no hay subversión en la "guardia indígena"

Agencia EFE

Quito, 6 feb (EFE).- El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), Jaime Vargas, aseguró este jueves que las guardias indígenas no son un "grupo subversivo", al rendir su versión de los hechos por unas polémicas declaraciones que hizo en octubre tras una ola de protestas.

El dirigente explicó que las "guardias" que propuso para dar seguridad a los pueblos y nacionalidades no son "subversivos" como "se está manifestando" y recalcó que las forman "hermanos, compañeros, hombres y mujeres, que dan seguridad" a las personas dentro de la comunidad y a sus visitantes.

Vargas, que en octubre encabezó una dura protesta a escala nacional contra el Gobierno de Lenín Moreno, se presentó este jueves en la Fiscalía General del Estado (FGE) para rendir su versión contra un presunto delito de "subversión" por sugerir la idea de una fuerza de seguridad sectorial.

"Hemos dado nuestras versiones y esperamos que la Fiscalía proceda o lleve su debido proceso, que es la investigación respectiva", declaró a las afueras del edificio, agregando que ellos no van a "correr" pues "estamos aquí para responder al país".

La FGE abrió una investigación contra el dirigentes cuando, una semana después de las fuertes protestas sociales, declaró durante una intervención en la provincia amazónica de Morona Santiago que organizarían su "propio ejército de excombatientes" para defender al pueblo y su propia seguridad en las comunidades.

En octubre de 2019 Ecuador vivió once días de disturbios y protesta social por la eliminación de los subsidios a las gasolinas, en una decisión tomada por el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, que debió abolir por la impopularidad que tuvieron.

Las protestas fueron convocadas por grupos sindicalistas, de oposición e indígenas, aunque fueron estos últimos los que tomaron las riendas debido a su masa crítica y capacidad de bloquear las principales vías del país.

En ellas los indígenas volcaron la frustración de años por la explotación de sus tierras ancestrales, la brecha entre sus demandas y la postura del gobierno en materia medioambiental, la ausencia de políticas de desarrollo y su poca representación en la toma de decisiones.

El llamado "Paro Nacional" concluyó el 13 de octubre tras unas conversaciones entre Vargas y Moreno, pero el cisma social entre la comunidad indígena y el resto de los ecuatorianos sigue tan patente como antes.

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