Diputado oficialista acusado de corrupción retoma su banca en Paraguay

Agencia EFE
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Asunción, 18 nov (EFE).- El diputado paraguayo Miguel Cuevas, del gobernante Partido Colorado, retomó este miércoles su banca en la Cámara Baja tras siete meses de encierro preventivo y casi dos de prisión domiciliaria por un presunto delito de enriquecimiento ilícito.

En su primera alocución ante el pleno, Cuevas agradeció el apoyo que recibió por parte de sus colegas oficialistas y del Partido Liberal (PLRA), el principal de la oposición, y se declaró de nuevo inocente de "acusaciones falsas, politiqueras", que surgieron en su departamento, Paraguarí.

Cuevas fue gobernador entre 2013 y 2017, cuando renunció al cargo para promover su candidatura a la Cámara de Diputados por esa región.

El legislador fue imputado en 2019 por la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción de la Fiscalía por los delitos de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y declaración falsa en la época en que fue gobernador.

En febrero fue recluido en la Agrupación Especializada de la Policía, un cuartel asunceno que funciona como cárcel, por orden del juez penal de garantía Yoan Paul López y desde el 24 de septiembre se encontraba en prisión domiciliaria.

Su vuelta a la Cámara Baja se produjo luego del levantamiento, la pasada semana, de esta última medida restrictiva.

"Reitero mi inocencia por todas las acusaciones que se han hecho (...), confío en la Justicia y muy pronto se va a ver la realidad de mi inocencia", señaló Cuevas, del sector del coloradismo que lidera el jefe de Estado, Mario Abdo Benítez.

Cuevas presidió la Cámara de Diputados entre 2018 y 2019, antes de ser acusado por la Fiscalía.

La denuncia contra Cuevas fue presentada inicialmente por Ezequiel Cáceres, un concejal del municipio de Ybycuí, en el mismo departamento, quien aportó a la Fiscalía documentos sobre la causa, en la que fueron identificados 14 inmuebles a nombre del diputado y su familia.

En el mismo proceso también están imputados la esposa del legislador, Nancy de Jesús Florentín, y su hijo Enzo, estos por enriquecimiento ilícito en carácter de cómplice.

El congresista también está acusado de supuesta lesión de confianza tras una denuncia de malversación de 196.900 dólares (1.222 millones de guaraníes) en concepto de gasto de combustible cuando fue gobernador de Paraguarí.

La vuelta de Cuevas se sumó este mes a la de Ulises Quintana, otro diputado del Partido Colorado, que se reincorporó a su lugar el pasado 3 de noviembre, después de que un tribunal de apelaciones revocase su prisión preventiva en un proceso por narcotráfico.

Quintana está imputado en calidad de cómplice en el marco de un operativo que derivó en la detención en septiembre 2018 de Reinaldo Cabañas, alias "Cucho", a quien las autoridades sindican como jefe de una banda de narcotraficantes que opera en el este del país.

Ambos fueron arrestados tras la operación antidrogas Berilo, ejecutada por la Policía y la Fiscalía, junto con una treintena de personas, entre ellas un agente fiscal y varios familiares del presunto traficante.

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