¿Qué ha hecho Dinamarca para ser un ejemplo mundial y afrontar la salida de la pandemia del coronavirus en tiempo récord?

La propagación del coronavirus por el mundo ha obligado a la mayor parte de los países a confinar a su población para reducir los contagios. En el caso de Europa casi todos sus estados han impuesto medidas de este tipo con mayor o menor dureza. Mientras que España o Italia, ante el elevado número de casos en sus territorios, han optado por más restricciones; Alemania o Países Bajos han permitido unas ciertas concesiones.

Hasta ahora, ninguno se atrevía a hacer una estimación de cuándo acabará la cuarentena. Dinamarca ha dado un paso al frente y ha puesto fecha para la progresiva recuperación de la normalidad. Sus autoridades creen que el fin de la epidemia en el país está muy cerca y que tras Semana Santa puede empezar a relajar las medidas.

Dinamarca ha tenido éxito en su contención de la pandemia (Photo by Rasmus Degnbol/Anadolu Agency via Getty Images)

A día 2 de abril, la nación cuenta con 3.355 casos, según las cifras oficiales, y 104 muertos. El número de personas que ya se han recuperado completamente llega a los 894. Unos datos muy bajos en comparación con otros países del entorno que muestran cómo Dinamarca ha sido capaz de contener la pandemia de manera eficiente.

La cifra de contagios diarios no ha aumentado exponencialmente, sino que se ha estabilizado, según los datos de Worldometers.info. El país se mueve en unos parámetros de entre 150 y 290 nuevos infectados. Números estos muy alejados por ejemplo de España o Italia que suman cada día miles de casos.

Ocurre exactamente lo mismo con la cifra de fallecidos diarios que también se ha mantenido estable y ha alcanzado sus máximos en 14 fallecidos hasta el momento, según Worldometers.info. Por poner en contexto, españoles o italianos se han enfrentado a casi un millar de fallecimientos diarios.

Así, la gráfica de casos activos ya presenta una inflexión de la tendencia. El lento avance de los contagios hace que se recuperen más personas que las que caen enfermas, tal y como se muestra en estas dos gráficas. La primera revela el número de personas infectadas en este momento y la segunda la relación entre nuevos contagiados y curados.

Casos activos en Dinamarca (Worldometers.info).

Mientras que los nuevos casos se estabilizan los recuperados se multiplican (Worldometers.info).

Así, la curva aparece aplanada y sus autoridades consideran que se ha logrado contener el avance de la pandemia, no poniendo en ningún momento en riesgo la capacidad de un sistema sanitario que ha podido enfrentarse al virus sin excesivos problemas.

Hay varias claves que muestran el éxito danés en su respuesta al coronavirus. Una de las principales es la rapidez y la prevención con la que se actuó en las primeras fases de la epidemia. El pasado 11 de marzo el Gobierno decretó el cierre de escuelas, guarderías y universidades, así como la cancelación de cualquier actividad con más de 100 personas.

En ese momento el país apenas contaba con 514 contagiados y ningún fallecido. Solo dos días después, endurecieron las medidas, cerrando sus fronteras a los extranjeros. En España por ejemplo, con más casos que en Dinamarca, el cierre de escuelas en todas las comunidades no se produjo hasta el 12 de marzo.

Las calles de Copenhague vacías por la pandemia. (Photo by Rasmus Degnbol/Anadolu Agency via Getty Images)

Otro factor fundamental ha sido la acción económica para proteger a trabajadores y empresas. El ambicioso plan del Gobierno establece que va a pagar el 75% de los salarios de los empleados durante la crisis (hasta los 4.400 dólares por trabajador, unos 4.000 euros al cambio), tal y como revela el Financial Times. Las empresas cubrirán el 25% restante. Por ejemplo en España la prestación máxima en los ERTE es de 1.098,09 euros por trabajador, aunque si tiene hijos puede llegar hasta los 1.411,83 euros.

Gracias al músculo financiero que tiene y sus bajos niveles de deuda pública Dinamarca ha podido implantar esta medida, sin tener que preocuparse por un aumento en la deuda o por su sostenibilidad, un factor que sí deben tener muy en cuenta países como España, Italia o Francia, con elevada deuda pública.

El coronavirus en el país empieza a quedar atrás y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, empezó este pasado 30 de marzo a señalar los siguientes pasos a seguir.

“Si durante las dos próximas semanas, más allá de Semana Santa, seguimos unidos, a distancia, y si los números permanecen estables y razonables, entonces el Gobierno comenzará una apertura gradual, tranquila y controlada de nuestra sociedad nuevamente”, señaló.

Una declaración de intenciones basada en los buenos datos que de llevarse a cabo convertirá al país en el gran ejemplo de control de la pandemia en el continente.

Más historias que te pueden interesar: