La Casa Blanca pone un pie en el Pentágono mientras Trump no admite derrota

Agencia EFE
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Washington, 10 nov. (EFE).- La Casa Blanca del presidente saliente de EE.UU, Donald Trump, colocó este martes en el Pentágono a tres de sus aliados, desmembrando así la cúpula civil del Departamento de Defensa después del despido ayer de su titular, Mark Esper, en un momento en que el mandatario se niega a reconocer su derrota en las elecciones frente a su rival demócrata, Joe Biden.

Las tres nuevas designaciones se hicieron aprovechando la marcha de tres altos cargos del Pentágono.

El Departamento de Defensa informó en un comunicado de la renuncia del subsecretario en funciones de Defensa para Política, James Anderson; del subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad, el vicealmirante retirado Joseph Kernan; y de la jefa de Gabinete de la Secretaría de Defensa, Jen Stewart.

El puesto de jefe de Gabinete de la Secretaría de Defensa es el cargo más importante reservado para los civiles en el Pentágono, porque es quien marca la agenda del secretario de Defensa.

Por su parte, el subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad es el principal asesor civil en asuntos relacionados con inteligencia militar; mientras que el de Defensa para Política es el máximo responsable de este ámbito en el Pentágono.

ANDERSON, UNA RELACIÓN TUMULTUOSA CON LA CASA BLANCA

La nota explica que Anderson, Kernan y Stewart presentaron este martes sus cartas de renuncia, aunque la del segundo, indicó, era algo "planeado desde hace meses".

Sin embargo, el medio Foreign Policy, que citó tres fuentes conocedoras de estos movimientos, precisó que Anderson, quien trabajó para la Administración de George W. Bush (2001-2009), fue despedido tras una relación "tumultuosa" con la Casa Blanca.

De acuerdo con Foreign Policy, Anderson había rechazado una serie de nombramientos por parte de Trump al considerarlos leales a la Casa Blanca.

En su carta de dimisión de la que se hizo eco ese medio, Anderson mencionó indirectamente los retos legales y éticos a los que pueden enfrentarse las nuevas designaciones de Trump, quien insiste en que hubo un fraude en los comicios.

"Ahora, como siempre, nuestro éxito a largo plazo depende de la adhesión a la Constitución de EE.UU., que todos los funcionarios públicos juran defender", recordó Anderson en un extracto de la misiva.

Aparte de informar de los cambios en la cúpula civil, el Departamento de Defensa anunció los nuevos nombramientos.

El nuevo subsecretario de Defensa para Política será el general de brigada retirado Anthony Tata, quien ha trabajado en esta sección del Pentágono como funcionario de alto rango.

Tata es una figura leal a Trump, excolaborador de Fox News y en el pasado ha apoyado teoría conspiratorias. Ha sido designado de nuevo después de que el verano pasado fuera rechazado para el puesto en el Senado por sus comentarios islamófobos y conspiratorios.

TATA, UN ISLAMÓFOBO EN EL PENTÁGONO

De hecho, en agosto la senadora por California y ahora vicepresidenta electa, la demócrata Kamala Harris, lamentó la falta de aptitud de Tata para el puesto.

"Anthony Tata no puede trabajar en el Pentágono de ninguna manera -tuiteó Harris-. Su comentarios infames islamófobos lo descalifican. punto. Nuestros soldados se merecen algo mejor de su liderazgo".

Por su parte, Kernan será reemplazado como subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad por Ezra Cohen-Watnick, que hasta ahora había ejercido como secretario adjunto en funciones para los Conflictos de Baja Intensidad.

La revista The Atlantic publicó en 2017 sobre él que el entonces jefe de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general H.R. McMaster, no había podido despedir a Cohen-Watnick, en ese momento de 31 años y director sénior de programas de Inteligencia, porque Trump, a petición de su ahora exasesor Steve Bannon y de su yerno y también consejero, Jared Kushner, le pidió que lo mantuviera.

La revista indicó que Cohen-Watnick, casi desconocido antes de entrar en el Gobierno de Trump, no había sido destituido debido a su lealtad sin fisuras al presidente.

En el caso de Stewart, será reemplazada como jefa de Gabinete del Departamento de Defensa por Kash Patel, que ha formado parte del personal del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

De acuerdo con el diario The Wall Street Journal, Patel es un ferviente defensor de las causas del Gobierno de Trump.

PATEL, LEAL SIN FISURAS A TRUMP

En el pasado fue asistente del legislador republicano por California Devin Nunes, expresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, y jugó un papel esencial para obstaculizar las investigaciones sobre los presuntos contactos de la campaña de Trump en las elecciones de 2016 con Rusia, dijo el rotativo.

The Wall Street Journal, que cita a un funcionario no identificado, agregó que Patel desempeñó un papel "fundamental" en el despido de Esper este lunes por parte de Trump, al considerar que el ya exsecretario de Defensa fue "desleal" al oponerse al despliegue de militares en Washington DC durante las protestas raciales de junio.

Esper fue sustituido por el director del Centro Nacional de Antiterrorismo, Chris Miller, como secretario de Defensa en funciones y quien asumió las nuevas responsabilidades ayer mismo,

Acerca de Miller, el periódico The Washington Post apuntaba el lunes que tiene una dilatada experiencia castrense, ya que en el pasado sirvió como oficial de las Fuerzas Especiales de EE.UU., conocidos como "boinas verdes", al comienzo de las guerras en Afganistán, en 2001, y en Irak, en 2003.

En marzo de 2008 se unió a la Administración de Trump como asistente especial del presidente y luego como director de antiterrorismo y de amenazas trasnacionales en el Consejo de Seguridad Nacional.

Llevaba en el cargo de director nacional del Centro Nacional de Antiterrorismo desde agosto.

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