El dilema electoral de Axel Kicillof que tiene expectante al Frente de Todos

El gobernador Axel Kicillof es quien más retendría el voto de Cristina Kirchner, según mediciones del oficialismo
El gobernador Axel Kicillof es quien más retendría el voto de Cristina Kirchner, según mediciones del oficialismo - Créditos: @RICARDO PRISTUPLUK

LA PLATA.– Axel Kicillof se enfrenta a unos de los dilemas más grandes de su carrera política: atender al clamor de un sector del Frente de Todos que lo posiciona y presiona como el mejor candidato a Presidente en ausencia de Cristina Fernández de Kirchner, o sostener su candidatura como gobernador para intentar traccionar votos bonaerenses al proyecto nacional, aún sin una cabeza definida en el oficialismo.

Kicillof tiene siete meses antes de unas Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO) que se presentan más que complicadas tanto en la provincia de Buenos Aires como en la Nación. El 13 de agosto la suerte estará echada y ya será tarde para cambiar el rumbo de una decisión que debe tomar antes del 23 de junio, cuando se cierran las candidaturas.

Solo en Off: Macri desconfía del paso al costado de Cristina e imagina una ballottage con Milei

“Va a ser una carnicería”, aventuró, sin eufemismos, un funcionario kirchnerista que dialoga tanto con el gobernador como con la vicepresidenta y conductora del Frente de Todos.

Un ministro que frecuenta los pasillos de la Casa de Gobierno, en La Plata, afirmó a LA NACION que a Kicillof un sector de La Cámpora lo quiere “promover para remover”. ¿Cómo es esto? “Hay una puja sórdida con Máximo Kirchner y Wado de Pedro”, dijo el funcionario que conoce los vericuetos del Frente de Todos y del peronismo bonaerense desde lo más íntimo de sus entrañas.

“Kicillof es el candidato a Presidente que mejor mide en las encuestas nacionales sin Cristina y retiene todo el caudal electoral de la vicepresidente, con más de 35 puntos”, aseguró uno de los comunicadores del gobernador. Pero él jugaría sin cortarse solo ya que competir por la Nación sin asegurar la provincia es una jugada de riesgo para todo el Frente de Todos, evaluó una de las personas que más cerca está del mandatario. La aspiración de reelegir cuatro años más como gobernador –y replegar a todo el peronismo a la provincia- parece más sencilla para un funcionario que está por encima de sus oponentes, al menos en términos individuales, en la intención de voto de 14 millones de electores de este territorio. La idea es afianzar con votos bonaerenses la llegada a un ballottage a nivel nacional. En provincia la elección se gana solo por un voto.

Alberto Fernández en LOmas de Zamora junto a Axel Kicillof y Martín Insaurralde
Alberto Fernández, en una visita a Lomas de Zamora, junto a Axel Kicillof y Martín Insaurralde, los dos posibles candidatos del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires - Créditos: @Fabián Marelli

Pero si se proyecta a diciembre de 2023, imaginar un nuevo período con un Presidente de otro signo político no solo es una apuesta incómoda sino que podría quedar sujeto a una ola amarilla, como sucedió en 2015. “Axel va a jugar de acuerdo a la mejor estrategia que arme el espacio”, dijeron cerca del mandatario en un intento de cortar las especulaciones.

Cerca de Kicillof nadie habla mal de su jefe de Gabiente, Martín Insaurralde, quien aspira a ser el ungido en caso que Kicillof compita como candidato presidencial. Varios ministros leales lo señalan como el impulsor del proyecto “promover para remover”, con complicidad de los líderes de La Cámpora. La interna ya se vislumbra dura.

Desonfianza a La Cámpora

El peronismo tradicional se resiste a los candidatos a dedo que quiere instalar La Cámpora en distritos clave de la provincia, como la directora de la Administración Nacional de Seguridad Social, Fernanda Raverta, en Mar del Plata; el exviceministro de Justicia Julián Alvarez en Lanús, o Juan De Bandi, en Tres de Febrero. En esta capital el ministro de Justicia, Julio Alak, que fue tres veces intendente ya camina los barrios en búsqueda del electorado peronista que se fugó con Julio Garro, mientras la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Victoria Tolosa Paz, aspira a ser intendente pese a que perdió la interna en 2019 contra Florencia Saintout. En tanto la exdecana de Periodismo y actual presidente del Instituto Cultural quiere tener una nueva oportunidad tras perder en la última elección general con Garro. Por si la oferta peronista no fuera suficiente también salió a jugar Guillermo Cara, un hombre cercano al asesor de Kicillof, Carlos Bianco. La interna ya arde en este territorio.

Kicillof afirmó a sus leales que tomará la mejor decisión para garantizar la continuidad del Frente de Todos. ¿Si Cristina lo necesita como candidato a presidente está dispuesto a competir?, se le preguntó a Kicillof en los últimos días. La respuesta ya no fue inequívoca como en los tiempos en que esperaba competir junto a Cristina por un plan seis por seis. Falta mucho para el planteo de oferta electoral. A mi me queda un año de gobierno seguro”. Esa es la única certeza del mandatario de cara a los comicios 2023.