La digoxina, un fármaco promesa para la pérdida segura de peso

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 20 (EL UNIVERSAL).- Un nuevo estudio descubrió que la digoxina, un fármaco que controla las enfermedades cardiovasculares, redujo la inflamación y pérdida de peso hasta un 40 % en ratones, por lo que los investigadores sugirieron su uso como un tratamiento alternativo para combatir la obesidad de las personas, pues su ingesta no produce efectos secundarios, ni propicia el "efecto rebote".

Pese a la que el sobrepeso y la obesidad son enfermedades que aquejan a la población mundial, con mil 900 millones y 650 millones de personas que las padecen, respectivamente, no existe una terapia eficaz para combatirlas. Esto las ha convertido en un problema de salud mundial, ya que la sobrenutrición predispone a las personas al síndrome metabólico que desencadena la diabetes de tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, así como aumenta el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer.

"A día de hoy no hay tratamientos médicos eficaces contra la obesidad ni el síndrome metabólico, de ahí que la digoxina pueda representar una opción terapéutica efectiva", expusieron los autores de la investigación. El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España probó la digoxina al percatarse que este fármaco tenía la capacidad de reducir la producción de la interleucina 17ª (IL-17A), la cual desarrolla la inflamación en las personas con obesidad.

Nabul Djouder, líder del estudio, observó que los roedores, a los que se les suministró el fármaco, alcanzaron su peso ideal comparado a la masa de los ratones sanos no obesos. De la misma manera, el grupo de animales estudiados se rehabilitó exitosamente de los trastornos metabólicos asociados que padecía.

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Los hallazgos, publicados en "Nature Metabolism", demostraron que la IL-17A actúa directamente en el tejido adiposo, provocando la obesidad y las alteraciones metabólicas graves asociadas al sobrepeso. "(…) Sabemos que la pérdida de peso y los cambios metabólicos sistémicos están controlados por un mecanismo molecular único, la IL-17A, que actúa directamente en los adipocitos, cambiando su perfil genético y su capacidad de respuesta ante el exceso de nutrientes", explicó el especialista.

De esta manera clasificaron a la interleucina 17A como un elemento causal de la obesidad: "Cuando se inhibe la producción de IL-17A o la ruta de señalización que activa, no hay obesidad", explicó el farmacobiólogo francés.

¿Cómo se aplicó la digoxina contra la obesidad?

Los investigadores explicaron que los ratones con obesidad continuaron con su dieta hipercalórica, durante la administración del fármaco, lo que no impidió que la digoxina activara al metabolismo basal. Este mecanismo es un proceso propio del organismo, mediante el cual los alimentos se transforman en energía necesaria para un buen funcionamiento del cuerpo. El metabolismo basal de los roedores generó consumo del exceso de grasa, provocando la pérdida de peso.

Djouder observó que la disminución de peso ocurrió a las pocas semanas del tratamiento, el cual no tuvo efectos adversos. Los beneficios se mantuvieron durante los próximos ocho meses, "lo que sugiere que no se desarrollan mecanismos de resistencia", aseguró el experto.

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Ana Teijeiro, otra de las autoras del estudio, aseguró que dicho hallazgo tiene relevancia clínica: "Es tentador proponer que los pacientes con obesidad tomaran digoxina durante un periodo corto, hasta estabilizar la pérdida de peso, y que después sigan una dieta saludable". La experta añadió que la digoxina también podría ser utilizada para inhibir la sintomatología de otras patologías relacionadas con la obesidad, como es el caso de la hipercolesterolemia, la esteatosis hepática o la diabetes tipo 2. Los investigadores advirtieron que el resultado es en ratones, por ello se requiere de más estudios epidemiológicos y mayor número de ensayos clínicos para ser corroborado en humanos.

"La digoxina, cualquier derivado u otros inhibidores de la producción de la IL-17A podrían ser utilizados como tratamientos antiobesidad y contra las enfermedades metabólicas de manera muy eficiente. Deberían de ser tenidos en cuenta en ensayos clínicos para tratar estas enfermedades", coincidieron.