Las diferencias en el Mercosur quedaron a la vista en un encuentro de los cancilleres del bloque

Rafael Mathus Ruiz
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WASHINGTON.- Los cancilleres del Mercosur reivindicaron el bloque, pero ofrecieron una muestra de las diferencias que han generado un pico de tensión entre los socios durante una charla virtual organizada por el Atlantic Council, un think tank de Washington, a días de la cumbre de presidentes en Buenos Aires que servirá para marcar los 30 años de la integración regional, hoy cuestionada y bajo la lupa.

El encuentro, llamado “Comercio internacional y Mercosur en su 30 aniversario” reunió de manera virtual al canciller Felipe Solá con los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo; Paraguay, Euclides Acevedo Candia; y Uruguay, Francisco Bustillo Bonasso, a pocos días de celebrarse las tres décadas de la firma del Tratado de Asunción, pilar del Mercosur.

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Aunque hubo coincidencias, las diferencias fueron visibles. Antes sus pares, Solá abogó por “avanzar con todos”, pero Uruguay volvió a reclamar “flexibilidad”, Paraguay dijo que el Mercosur debía “crecer hacia afuera”, y Brasil indicó que la política de desarrollo no puede “basarse solamente en el apego sentimental”.

“A lo largo de estos 30 años hubo ideas y visiones diferentes sobre el Mercosur, pero nunca se abandonó la idea de la integración”, remarcó Solá durante su exposición inicial. “Cada etapa trajo resultados que son la realidad con las que nos movemos y sobre la que tenemos que seguir construyendo. El Mercosur debe avanzar con todos, respetando las disidencias e incorporándolas a la visión cuando es posible”, abogó el jefe del Palacio San Martín.

Solá remarcó “la voluntad de integración” de los países miembros del bloque y la necesidad de “asegurar que la voz de la región sea escuchada en los temas que nos importan y en los que somos relevantes”, y dijo que el objetivo central debe ser la diversificación exportadora para superar la desigualdad y la pobreza.

“Tenemos que ser capaces de formular opiniones propias en los temas emergentes reforzando nuestra identidad grupal. Esto no implica que tengamos estrategias idénticas en los cuatro países, para nada, pero si que intentemos hacerlas convergentes para mejorar nuestro poder de negociación”, indicó el canciller, sin desconocer las diferencias.

A diferencia de Solá, Araújo se preocupó por mencionar a Venezuela. Dijo que la democracia “no es una ideología”, y que la lucha por la dignidad humana frente al crimen organizado tampoco puede ser “algo ideológico”.

“No podemos desconocer las amenazas a la democracia en nuestra región, ni tampoco podemos reemplazar políticas económicas sólidas por lemas que quizá suenen bonitos pero no ayudan a abordar los problemas reales”, dijo el canciller brasileño.

Araújo dijo además que hubo una “mala concepción del Mercosur” a principios de 2000 –es decir, durante el gobierno de Lula–, cuando en Brasil se veía como un instrumento para postergar la integración al resto del mundo.

Creemos que el libre comercio es un pilar del Mercosur. Los cuatro países miembros siempre se han empeñado por mayor comercio entre sí y por mayor nivel de integración a nivel regional e internacional. Es lo que deberíamos haber hecho, y lo que estamos haciendo ahora”, remarcó Araújo, quien además reivindicó el acuerdo con la Unión Europea, al que consideró “estratégico”.

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Bustillo Bonasso dijo al inicio de su exposición que todos los cancilleres habían reivindicado la pertenencia al bloque. Diplomático, concluyó: “Creo que es un muy buen principio”. Pero apenas unos minutos después se preocupó por dejar en claro las diferencias de Uruguay, que tiene la ambición de negociar acuerdos por afuera del Mercosur.

“Cremos que la flexibilidad, algo que se ha mencionado en el último tiempo, debe ser la regla, y no la excepción”, dijo el canciller uruguayo. “Hemos pedido a los socios que establezcan modalidades de coordinación y negociación más flexibles que contemplen la sensibilidad de los socios, y no les impidan a cualquiera de ellos beneficiarse de las oportunidades comerciales que se presenten”, señaló.

El canciller paraguayo, Acevedo Candia, dijo que su país abogaba por la unidad política y había apostado por la integración, y pidió una política de seguridad común. Y pidió que el bloque crezca “hacia afuera”.

Para nosotros es muy importante que el Mercosur no solamente crezca por dentro, sino que crezca hacia afuera. No es una disyuntiva diabólica entre lo centrípedo y lo centrífugo. Creo que tenemos que crecer hacia adentro para poder crecer mejor hacia afuera”, afirmó.