Cárcel para 10 personas en Panamá por envenenamiento con jarabe

Juan José Rodríguez
Adolfo Nieto, envenenado por un jarabe contaminado, yace en su cama mientras se le practica una diálisis en Chorrera, a 40 km de Ciudad de Panamá, el 22 de julio de 2008 (AFP/Archivos | Elmer Martínez)

La justicia panameña condenó a 10 personas a penas de entre 18 meses y 15 años de prisión en un caso de jarabe para la tos envenenado que dejó más de 400 muertos desde 2006, una sentencia que "alivia algo" el dolor por las víctimas.

La Corte Suprema de Justicia anunció este lunes la decisión de "reformar parcialmente" un fallo previo por este escándalo que conmovió al país centroamericano, cuando cientos de personas fueron envenenadas por tomar un jarabe para la tos distribuido gratuitamente por el Estado.

En un primer momento, un tribunal condenó a cinco personas con penas de hasta cinco años de cárcel y absolvió a otras seis, pero ahora la Corte Suprema elevó el número de condenados a diez y aumentó las penas a más de medio siglo por delitos contra la salud pública.

Ángel Ariel de la Cruz Soto, responsable de Medicom, empresa encargada de elaborar el jarabe, y Edward Enrique Taylor Jurado y Miguel Antonio Algandona De León, que eran funcionarios del laboratorio de la Caja del Seguro Social, fueron condenados a 15 años de cárcel cada uno.

Además, la Corte sentenció a penas de entre 18 meses a cinco años de prisión, entre ellos René Luciani, que era director de la Caja del Seguro Social, a personas que habían sido absueltas y ratificó otras dos condenas con dos años de cárcel.

"Hay una satisfacción parcial y la sentencia hay que revisarla en profundidad. Si bien es cierto que alivia hay mucho escepticismo todavía", advirtió a la AFP Gabriel Pascual, presidente del comité de afectados.

- "Fue un genocidio" -

Los afectados resultaron intoxicados con el jarabe contaminado con dietilenoglicol, un producto de uso industrial no apto para consumo humano.

El dietilenoglicol se encontraba en nueve toneladas de glicerina enviadas por el grupo chino CNSC Fortune Way Company a la farmacéutica española Rasfer Internacional, que las vendió a la panameña Medicom, encargada de elaborar el jarabe.

Según cifras oficiales, 400 personas fallecieron por tomar el jarabe tóxico y 300 sobrevivieron, aunque algunas organizaciones estiman que la cifra podría ser varias veces mayor puesto que entre 2004 y 2008 el Seguro Social distribuyó 240.000 envases con el producto.

"Esta sentencia se oye más razonable pero de todos modos se ha perdido de vista que fue un genocidio, no fue que mataron a una sola persona", dijo a la AFP Mitzila Donado, quien perdió a su padre por la ingesta del jarabe.

"No es que estemos del todo satisfechos, pero lo de la vez pasada (la sentencia anterior) fue una burla", añadió.

- "Tres días por muerto" -

Los víctimas y sus familiares han buscado justicia y una mejor atención médica por años. Los que han sobrevivido hablan de pérdida de visión, caminan con dificultad, sufren diarreas y fiebres continuas, sus riñones funcionan mal y muchos sufren interminables jornadas de diálisis.

"Por lo menos hemos conseguido algo de justicia, pero esto es un calvario y aquí estamos peleando contra un poderío muy grande", afirmó Iris Rodríguez, quien todos los días debe hacerse diálisis después de tomarse un frasco y medio de jarabe.

En 2013, el entonces presidente Ricardo Martinelli (2009-2014) pidió "disculpas" en nombre del Estado panameño por la intoxicación y calificó lo ocurrido como "homicidio masivo".

Este caso fue llevado al cine por el director panameño Miguel González en la cinta "A la deriva", que muestra el calvario de tres mujeres sobrevivientes tras tomar el medicamento envenenado.

"La sentencia debería haber sido más enérgica. Por los muertos y personas enfermas que aún quedan eso no es nada", dijo a la AFP Viodelda de Nieto, esposa de Adolfo Nieto, muerto el 23 de diciembre de 2008, un día después de cumplir 30 años de matrimonio.

"Pedimos justicia y con esta sentencia salen como a tres días por muerto", ironizó Nieto.