Diego Cocca, el entrenador que acabó con la tradición perdedora del Atlas

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Diego Cocca durante un partido con el Atlas. (Manuel Velásquez/Getty Images)
Diego Cocca durante un partido con el Atlas. (Manuel Velásquez/Getty Images)

Los comentarios que se hacen en las redes sociales pueden envejecer muy bien o muy mal. Si alguien acierta un pronóstico atemporal, pasa a convertirse en profeta. En cambio, si sus predicciones fracasan, nadie podrá soportar las risas. Basta con ver el tuit que anunció la llegada de Diego Cocca. Un usuario comentó que el argentino era "malísimo" y que su llegada iba a denigrar más al Atlas. Pasó el tiempo. Al aficionado le echaron en cara su error. Aguantó y aceptó: no existe forma de negar el éxito de Cocca en La Academia. .

En un año, dos torneos, Diego Cocca hizo lo que ningún ser humano había hecho antes: sacar campeón al Atlas dos veces consecutivas. Ya era un hito haber roto el maleficio de los 70 años, ese que colocó históricamente al rojinegro como el equipo con la peor fortuna del país -y eso que Cruz Azul hizo todos los méritos para quitarles el honor—, pero Cocca entendió que la inercia debía aprovecharse. Si ver al Atlas como campeón ya era irreal, la impresión que toda la Liga MX se llevó al verlos campeonar no tuvo parangón.

Al principio, parecería que ni Cocca, un entrenador doctorado en milagros, podía sacar al Atlas de su dinámica perdedora. En la primera campaña, el Guardianes 2020, la razón asistió a quienes veían en el nuevo timonel a alguien incapaz de cambiar el curso de la suerte. Pero esa impresión empezó a derribarse para el siguiente torneo. Discretamente, Atlas entró a su primera Liguilla en cuatro años (no lo hacían desde 2017). Cayeron ante el Puebla de Larcamón, pero el primer ladrillo estaba puesto.

Seis meses más tarde, el anhelo se cumplió. El drama, a los Atlas, tuvo un lugar primordial. Solamente así podían ganar los Zorros: en unos penales de infarto. Furch envió el balón a las redes y acabó con todos los fantasmas para siempre. Cocca, inmediatamente, entró al libro de oro de Atlas. Empolvadas desde 1951, las vitrinas volvieron a abrirse y el escudo rojinegro bordó la segunda estrella. La autoría era entera de Diego Martín Cocca.

Cuando los rojinegros se calificaron en tercer lugar a la Liguilla del Clausura 2022, había una sospecha rondando en la atmósfera. Paso a paso, la coartada se confirmó. Atlas dejó atrás a todos sus rivales, incluidas las Chivas, su acérrimo rival, para llegar a la segunda final del ciclo: contra Pachuca, ahora cerrando fuera de casa. No sin apretar los dientes, los Zorros se llevaron su tercera copa (3-2). Nunca habían sentido la gloria tan cerca y en tan poco tiempo.

Diego Cocca celebrando el bicampeonato con Atlas. (Cesar Gomez/Jam Media/Getty Images)
Diego Cocca celebrando el bicampeonato con Atlas. (Cesar Gomez/Jam Media/Getty Images)

Su destino apunta España, con el Sporting de Gijón. Está claro que Grupo Orlegui quiere llevar la fórmula que les funcionó en Atlas a suelo ibérico. Y será este el gran examen en la carrera de Cocca. Ya demostró su capacidad en Argentina y México. Su nombre ya leva la etiqueta del oro, pero el futbol europeo es un reto aparte, sin importa de la categoría que se trate. Hay que recordar cómo le fue a Ignacio Ambriz, uno de los mejores entrenadores nacionales de la última época, en su breve paso por el Hueca de la misma Segunda División Española.

Si el futbol es la dinámica de lo impensado que definió Dante Panzeri, el Atlas ha vivido exactamente eso en los últimos meses. El alarido, los gritos, la incredulidad. Todo se conjugó para dar sentido a la hazaña más improbable que se haya pronosticado en el futbol mexicano. Todavía parece todo irreal. ¿Cómo pasó? Ni siquiera los atlistas, pesimistas por costumbre, han de creerlo. Todavía deben sentirse en un sueño. Pero, para tristeza de ellos, el reloj ha sonado. Les quiere anunciar el adiós del autor del milagro.

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