¿Maradona, próximo seleccionador español? Este candidato a la Federación quiere que ocurra

Diego Maradona, durante el sorteo del Mundial de Rusia 2018, extrayendo la papeleta de España. Foto: Valery Sharifulin\TASS via Getty Images.

Ya lo cantaba Andrés Calamaro: Maradona no es una persona cualquiera. Diego Armando está considerado uno de los mayores mitos vivientes de la historia del fútbol, para muchos el mejor jugador que jamás haya pisado el césped de un estadio. Sus hazañas con el balón, especialmente en los años ‘80, son legendarias, y superan (aunque no por mucho) a sus innumerables polémicas extradeportivas, incluyendo los problemas con las drogas.

No es preciso extenderse mucho en su biografía, bien conocida por cualquier aficionado. Basta mencionar en este caso que tras su retirada como futbolista, allá por 1997, intentó reconducir su vida de muchas maneras. Una de ellas fue convertirse en entrenador, donde, todo hay que decirlo, su trayectoria de momento está siendo una fuente de noticias inagotable para los periodistas, pero más bien discreta en cuanto a resultados.

Hay alguien, sin embargo, que está dispuesto a darle una nueva oportunidad. Y no con un puesto irrelevante, sino con el que posiblemente sea uno de los cargos más cotizados del panorama internacional: seleccionador nacional de España. Tan extraño como suena, el argentinísimo Maradona podría acabar de jefe de la Roja.

¿Un movimiento estratégico genial que traería grandes éxitos? ¿Una insensatez que llevaría a la campeona mundial de 2010 a cotas de ridículo jamás vistas? La única forma que habría para averiguar lo que supondría la llegada del Pelusa al banquillo ibérico sería dejar que ocurriera. Y eso requiere que se dé otra circunstancia antes: que Antonio Torres López ganara las elecciones a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

Antonio Torres López, candidato a la presidencia de la Federación. Foto: Twitter @MundoArbitraje

El señor Torres, de 53 años, es un gran desconocido para la inmensa mayoría de los aficionados y hasta de muchos profesionales del fútbol español, aunque en Cataluña sí que tiene cierto renombre; de hecho intentó (sin éxito, por falta de avales) convertirse en presidente de la federación territorial de esta comunidad autónoma en 2018. Su vinculación con el fútbol es doble: por un lado, en su juventud, militó durante años en clubes de ámbito regional como el Sabadell o el Tarrasa, y por otro, durante 18 años hizo carrera en el arbitraje, llegando a ser asistente en Segunda División.

Torres, en su momento, indicó que las líneas principales de su proyecto pasaban por la renovación radical de los mandatarios. Pretendía “dar un giro para que el ente federativo no pase de padres a hijos, estando casi siempre la misma gente en dichas federaciones; la idea principal y primordial es que tiene que haber caras nuevas” con el fin de “dejar paso a otras personas que pueden aportar nuevas ideas e iniciativas”. Por concretar un poco más, especificaba que la piedra angular sería el fomento de las categorías inferiores; él mismo, en su calidad de antiguo árbitro, está implicado personalmente en la enseñanza del reglamento a los más jóvenes: “que el jugador de fútbol base en su periodo formativo no vea el fútbol como mera competición, sino que lo que tiene que inculcarse principalmente son los valores, la formación y el compañerismo”.

Más allá de eso, de momento lo único que se sabe de sus intenciones para la selección absoluta es la voluntad de que venga Maradona. Según cuenta el medio catalán Betevé, Torres lleva semanas negociando con el entorno de Diego y ha alcanzado un acuerdo a través del abogado Matías Morla y del exfutbolista Roberto Trotta, que fue su ayudante en la aventura en el Al Wasl de los Emiratos Árabes Unidos entre 2010 y 2012. Tal revelación resulta un tanto llamativa, toda vez que, según ha confesado el propio Trotta, la relación con Maradona quedó muy resentida tras aquella etapa, pero conociendo el carácter voluble del 10 no se puede descartar una reconciliación repentina.

¿Por qué quiere Torres a Maradona? Sencillo: “Como futbolista fue el mejor de todos los tiempos y como entrenador sus conocimientos están por encima de los de todo el mundo en el tema del fútbol”, sostiene literalmente el candidato. Tan convencido está del éxito de la fórmula que le ofrecería un contrato de dos años en los que se comprometería a alcanzar la final del próximo Mundial, presentando su dimisión inmediata en caso de no lograrlo.

El camino de Torres hacia la presidencia de la RFEF va a ser arduo. Lo primero que tiene que lograr simplemente para poder presentarse es un 15 % de los avales de los miembros de la Asamblea, es decir, redondeando, al menos 21 de los 139 que la constituyen. Ya de por sí, dada su fama más bien escasa, esa tarea será difícil, pero es que además luego se tendría que imponer en la votación a los demás candidatos. El rival más fuerte, naturalmente, sería el actual presidente Luis Rubiales, quien, según cuenta Marca, dispone ya de hasta 110 avales. Hay otros aspirantes ligeramente más mediáticos que Torres, como por ejemplo un tal Iker Casillas, que han optado por apartarse de la carrera en este momento.

Si Antonio se lo propone, puede que le dé tiempo. La RFEF tenía intención de convocar elecciones este mismo verano, “el 17 de agosto o el 17 de septiembre en función de la habilitación o no del mes de agosto por parte del Consejo Superior de Deportes como período hábil”, según indica el comunicado emitido hace unos días. Sin embargo, posiblemente toque esperar más, puesto que el Tribunal Administrativo del Deporte ha declarado ilegal la convocatoria (ya que la hizo la junta directiva y no directamente el presidente, tal como exigen los estatutos). Entraremos ahora en la batalla habitual de recursos y contrarrecursos que podrían retrasar los comicios indefinidamente o podrían dejarlos como están, quién sabe.

Así las cosas, por poco probable que sea, tocará esperar para ver si Maradona llega al banquillo español. Lo cual, si se diera, implicaría un par de líos burocráticos más. Porque el Barrilete Cósmico ya tiene trabajo: actualmente es el jefe de Gimnasia y Esgrima de La Plata, club argentino que acabó la última edición de la Primera División en un discretísimo 19º puesto (de 24). Tocaría negociar con los blanquiazules la rescisión del contrato, que ahora mismo, tras la renovación a principios de junio, se extiende hasta diciembre de 2021. Por supuesto, también habría que ver qué se hace con Luis Enrique, el actual seleccionador español, que igualmente también tiene firmado su puesto hasta el Mundial de 2022.

Más allá de lo extraña que podría ser la situación si se dieran todas las carambolas necesarias, al aficionado español le podría preocupar la capacidad de Diego para una tarea de tanta responsabilidad. En este sentido, hay que reconocer que los antecedentes no son demasiado tranquilizadores. Más allá de sus andanzas en diversos clubes tanto de Argentina como de países más o menos exóticos en el mundo del balompié, Maradona cuenta con una sola experiencia previa como seleccionador. Fue precisamente al frente de la Albiceleste, de la que se hizo cargo en 2008 para llevarla al Mundial de 2010 (no sin apuros en la fase de clasificación, con derrotas vergonzosas como un 6-1 en Bolivia o un 1-3 en casa contra Brasil). En el torneo sudafricano llegó hasta cuartos de final, en los que cayó con estrépito contra Alemania por 4-0. Tras volver a casa los dirigentes decidieron prescindir de sus servicios alegando discrepancias en la conformación del cuerpo técnico.

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