Diderot.art: una forma innovadora de exhibir

María Luján Francos
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Se ve como un gif, pero son trescientos dibujos hechos a mano, con seiscientos lápices de colores, que Arielgif escanea. Es un ilustrador joven que combina el dibujo animado tradicional con lo digital. Parece un dibujo hecho por un artista en soledad, pero Alfio Demestre tiene la ayuda de un robot al que puede programar para llevar a cabo sus obras. Al ver el resultado, nadie podría imaginar el proceso creativo que hay detrás. En Diderot Digital Exhibition, que es el primer espacio virtual de exhibición de arte en el país, se puede recorrer una muestra de arte sumando una experiencia muy parecida a la que proporciona la realidad virtual. Cada obra se puede conocer en profundidad con un clic. También es posible conocer más sobre cada uno de los artistas, emergentes o consagrados, escuchar una audioguía, ver algunas entrevistas.

Desde www.exhibition.diderot.art se da la bienvenida a la primera exhibición virtual de arte contemporáneo.

"Estamos muy contentas con esta innovación, veníamos innovando hacía tres años con el lanzamiento de la primera plataforma de e-commerce de arte argentino del país curado y tuvo una gran aceptación tanto de los artistas como de los compradores de arte. Tiene la misión de expandir el mercado de arte en Argentina, que se conozcan muchos artistas del país, y generar nuevos coleccionistas y compradores", cuenta Lucrecia Cornejo, directora y cofundadora de Diderot.Art.

"En esta muestra tratamos de destacar un grupo, dentro de los setenta artistas con los que trabajamos, que tienen a la tecnología como soporte. Elegimos sus trabajos porque nos parecían interesantes y porque hablan de temáticas actuales. Toda la curaduría de la muestra habla sobre el cierre de fronteras, los límites, la interrupción de la libertad, el hombre, la cuarentena, todo el tema del encierro afectó la producción de muchos artistas", explica la curadora Stefy Jaugust.

En una sala rectangular conviven las distintas estaciones que integran esta exhibición. Hay artistas que trabajan con realidad virtual, impresión 3D, realidad aumentada. Se pueden conocer más de cien producciones de más de cuarenta artistas, entre las que conviven obras tradicionales con obras en las que la tecnología está en el centro de la escena. Hay también artistas invitados, como Juan José Cambre y Gachi Hasper, de la Galería Vasari, y Beto De Volder y Martín Reyna, de la Galería del Infinito. "Son artistas consagrados argentinos que se sumaron al proyecto y está buenísimo tener la aceptación de poder mostrar su trabajo en este formato, al igual que las galerías que confiaron en que vamos a representar bien a sus artistas", se entusiasma Jaugust.

"Todo habla un poco de la misma temática, pero podés hacer distintas paradas. Hay, por ejemplo, cinco artistas mujeres que trabajan con temáticas del tiempo, la fragmentación del ser, el vínculo. Hay otros artistas que trabajan el mundo de los medios digitales y las redes sociales. La comunicación digital, que también en este tiempo fue clave para la interacción. Acá están Lino Divas, Ana Clara Soler, Federico Villarino, que trabajaba este intercambio con el mundo digital y la pintura", detalla Jaugust. En otra sala se encuentra la tecnología más cruda; es el lugar para los artistas que trabajan con el soporte digital con el que exhiben, donde hay pantallas de Samsung. Además, hay una zona dedicada al cruce entre la música y las artes plásticas, donde está la obra de Sergio Bazán, Luisa Freixas y Francisca Oyhanarte, que es una artista joven que vive en Miami.

"Es una tendencia del mundo que mezcla artistas visuales. Uno ve el cuadro, se exhibe lo que uno adquiriría, pero son artistas visuales que, mezclados con música desarrollada por ellos o combinados con un disc-jockey, generan un show visual musical y de eso va a haber una presentación de cuatro artistas. Son shows que duran 25 a 30 minutos, donde la gente puede verlos tocar en vivo, hay una pantalla gigante con lo que es el arte visual y la música que acompaña ese desarrollo", detalla Cornejo.

Esta muestra, que estará abierta hasta hoy, pero que seguirá disponible en www.diderot.art hasta fin de año, hace un paneo de los últimos años de la evolución del arte tecnológico en Argentina. Hay obras de Estanislao Florido, uno de los primeros artistas que empezó con esta mezcla entre el mundo digital y el mundo pictórico tradicional. "Hay pinturas y, en medio de esta composición, hay una pantalla con un video que se reproduce sobre la obra de Roberto Aizenberg, un artista tradicional muy emblemático de la historia de la pintura argentina. Podes ver ese tipo de obras, con un cruce medio histórico entre distintas disciplinas. Después, dos obras de artistas jóvenes como Arielgif o Lino Divas, cuyo medio de exhibición y su temática son las redes. Es muy cotidiano, muy popular el formato que tienen", detalla Jaugust.

Entre los artistas que toman movimientos del arte tradicional, como el arte óptico o cinético, se destaca Rafael Parra Toro, un artista venezolano que vive en la Argentina hace 14 años y trabaja el efecto Moiré, que es el efecto de distorsión de imagen, y hace obras de realidad aumentada con nuevos formatos del arte cinético y óptico.

Hay varias propuestas novedosas, como la escultura digital. "Mariano Giraud es un escultor digital que trabaja con la tecnología hace muchísimo tiempo. Pertenecen sus obras a colecciones privadas, igual que las de Alfio Demestre, pero vos las ves y podría ser cualquier escultura que tiene un coleccionista en su casa y no sabrías que él esculpe digitalmente ni cómo lo hace", detalla Cornejo.

Es amplio el camino recorrido desde 2017 para las fundadoras de Diderot.Art, Lucrecia Cornejo y Angie Braun. "Cambiaron los hábitos de consumo. Nosotros de alguna manera con Diderot logramos hacer que el arte cambie la dinámica. Fue bien disruptivo para los artistas y para los consumidores. Hicimos algunas exhibiciones físicas. Los artistas necesitan exhibir su obra. Es como que los entristece hacer una producción de obra y no poder presentársela al público. Es como si un músico tuviese que cantar para sí mismo. La obra se termina completando con el público y si no la puede exhibir es como que se queda a medio camino. Entonces nosotros dentro de lo que podemos, tratamos de buscar esas instancias. Llegó el momento en que esa exhibición sea virtual por el alcance que eso te da. Lo interesante de esto es que los artistas encuentran una forma, en esta situación de pandemia, de exhibir su obra. También, pospandemia: esto llegó para quedarse", comenta Cornejo.

"Me parece que lo virtual es muy interesante en cuanto a abrir puertas y hacer el arte más cercano. Al no quedarte con la historia de cómo se creó, de qué piensa el artista que nosotros acá vamos a poner a disposición, te perdés esa riqueza. Es interesante ver el arte como me gusta-no me gusta, pero está bueno conocer la historia del artista, por dónde va la vinculación que tiene con la Bauhaus, por ejemplo, y si bien te puede gustar o no, la vas a apreciar distinto. Vas a tener otra conexión. Eso me parece que es lo que te da la virtualidad que no te da lo físico", concluye.

Más información: Diderot Digital Exhibition www.exhibition.diderot.art / @diderot_art Diderot Artwww.diderort.art / contacto@diderot.art