Draghi no completará las reformas prometidas a la UE, dice Salvini

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Roma, 15 may (EFE).- El Gobierno de Mario Draghi no completará las reformas del fisco y de la justicia prometidas a Bruselas, según dijo hoy el líder de la ultraderechista Matteo Salvini, que apoya el gabinete y cuyas declaraciones han puesto en pie de guerra al resto de partidos.

Salvini, que pide desde hace meses más relajación en las medidas de control del coronavirus, señaló este sábado en declaraciones al diario "La Repubblica" que no será la actual mayoría la que saque adelante una reforma de la justicia y otra fiscal, a pesar de que la ministra de Justicia, Marta Cartabia, que es la primera mujer en presidir el Tribunal Constitucional italiano, "tenga las ideas muy claras".

El líder ultraderechista también avanzó que pedirá el lunes al primer ministro Draghi que permita a los bares y restaurantes servir en interiores, que se elimine el toque de queda y que se abran piscinas cubiertas y gimnasios.

Posteriormente, en declaraciones al diario "Corriere della Sera", Salvini aseguró que "si Draghi quisiera, la Liga lo apoyaría para ser el próximo presidente de la República", en sustitución del actual jefe del Estado, Sergio Mattarella, cuyo mandato expira el próximo enero.

Las declaraciones de Salvini fueron criticadas por el resto de formaciones gubernamentales y el nuevo líder del Partido Demócrata, la mayor fuerza de centroizquierda, Enrico Letta, dijo que si Salvini no quiere "que este gobierno haga justicia y reformas fiscales" debe marcharse, mientras que Antonio Tajani, del conservador Forza Italia, observó que "sin reformas Italia no tendrá el dinero de los fondos europeos".

El Ejecutivo de Draghi ha elaborado un ambicioso Plan de Recuperación por valor de unos 220.000 millones de euros, que financiará en parte con los fondos europeos para la recuperación y en parte con una desviación del gasto público.

El dinero europeo llegará a Italia en forma de subvenciones y de préstamos, y se liberará en tramos, es decir, Bruselas podría bloquearlos si las reformas exigidas, entre ellas la de la justicia y la tributaria, no se llevan a cabo.

La actual legislatura del Gobierno de Draghi vence en 2023 y el nuevo jefe del Estado debe ser elegido para enero de 2022. Desde julio empezará en Italia el llamado "semestre blanco", los últimos seis meses en los que el presidente de la República está en el cargo y, por ley, no puede disolver el Parlamento, por lo que no se convocarán elecciones generales entre julio y diciembre de este año.

Los medios italianos apuntan desde hace tiempo a que Draghi podría ser el sucesor de Mattarella, pero el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) no se ha pronunciado al respecto y si lo fuera su actual gabinete podría disolverse y que se podrían convocar elecciones a partir de 2022.

Todos los partidos secundan la administración de Draghi, excepto el ultraderechista Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, que según los sondeos está recortando sus diferencias con la Liga y ganando la simpatía de los votantes de la extrema derecha, aunque la Liga sigue por encima en intención de voto por el momento.

Si Salvini decidiera abandonar el actual Gobierno, este todavía tendría el apoyo parlamentario si el resto de fuerzas mantienen sus posturas.

(c) Agencia EFE

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