Qué hay detrás de la nueva escultura en Reforma

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 16 (EL UNIVERSAL).- En la avenida Paseo de la Reforma hay un nuevo habitante: una nueva estatua que a primera vista ha sido confundida con Darth Vader, el legendario villano de "Star Wars", pero ¿a quién representa realmente?

Se trata de Cocijo, una deidad zapoteca de la lluvia, que se caracteriza por su lengua dividida en dos (similar a la de Tláloc) y la máscara que rodea sus ojos. La pieza, que se ubica en el camellón, a la altura del Museo Nacional de Antropología, fue creada por el artista Sabino Guisu (1986), originario de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.

Con "Cocijo", Sabino explora la ambigüedad entre la modernidad y la antigüedad, en aras de saber si es posible conciliar estas épocas y cuestionar si "hemos perdido los grandes mitos que constituyen nuestra civilización", escribe Guillermo Santos en un texto para la galería de arte Maia.

La escultura está hecha con fibra de vidrio y su brillo proviene de pintura automotriz. El aspecto similar a Darth Vader podría deberse a que el artista oaxaqueño hizo referencia a los "Art-Toys" -creación de figuras tridimensionales que está relacionada con el arte urbano- con la intención de imaginar cómo sería una figura prehispánica en el mundo moderno.

"Los colores, ya de por sí eléctricos, dan un extraño barniz de modernidad, que parece chocar con la deidad atemporal. ¿Hacia dónde van las imágenes sagradas?", cuestiona Santos.

Sabino Guisu estudió y trabajó en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), de Francisco Toledo, quien fue su mentor y colaborador. Guisu ha expuesto en Oaxaca, Ciudad de México, Miami, Nueva York y en Europa.

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