¿Qué hay detrás del creciente éxodo de migrantes cubanos? | Opinión

Más de 500 cubanos llegaron al sur de la Florida durante el fin de semana festivo en embarcaciones improvisadas, en su mayoría sin motor. La mayoría llegaron a la deriva a los Cayos de la Florida y al Dry Tortugas National Park, a unas 70 millas de Cayo Hueso.

Tantos migrantes se agolparon en el parque que hubo que cerrarlo como destino para los turistas, quienes inadvertidamente lograron ver de primera mano el funcionamiento de un sistema de inmigración reventado. Muchos de los inmigrantes llegaron flotando a Dry Tortugas. Los videos de los turistas los muestran saltando y nadando o corriendo para llegar a la orilla.

Encontraron el apoyo de un exiliado cubano que grabó un video de su llegada. “Ya están aquí, lo consiguieron”, dice en el video. Y cuando alguien fuera de cámara hace un comentario, el videógrafo le responde: “No sabes lo que han vivido, hermano”.

Lo que plantea una buena pregunta: ¿Qué está ocurriendo en Cuba para que se produzca este nuevo éxodo masivo? Estas oleadas suelen ser el preámbulo de una embestida, y más vale que la administración de Biden preste mucha atención.

¿Qué está por venir?

Las autoridades estadounidenses están investigando el inusual aumento de desembarcos cubanos, según declaró Adam Hoffner, jefe de división de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos para las operaciones en Miami, al Miami Herald este fin de semana. Parecen preocupados, y deberían estarlo.

Estos acontecimientos están suscitando, con razón, preguntas sobre lo que hay detrás y lo que nos espera.

Tradicional e históricamente, estos éxodos de Cuba a la Florida, que existen desde la revolución de Fidel Castro en 1959, son buenos indicadores de lo que está ocurriendo en la isla.

La mayoría de los migrantes son hombres jóvenes, con solo unas pocas mujeres y aún menos niños entre ellos.

Los éxodos suelen estar alimentados por los mismos factores: una mayor persecución política por parte de un gobierno que intenta aferrarse al poder, una situación económica desesperada y una escasez cada vez mayor de bienes esenciales, lo que crea desesperación y un efecto de olla a presión. Desde los primeros días de la Revolución Cubana, el gobierno ha aliviado sistemáticamente esa presión dejando salir del país a los hambrientos y descontentos. La Operación Pedro Pan, el puente marítimo Camarioca, los Vuelos de la Libertad, el Mariel y la Crisis de los Balseros Cubanos de 1992 fueron producto de estas condiciones.

Pudiera haber otro factor que impulse este movimiento: el chantaje político del régimen cubano para obligar a Estados Unidos a suavizar las sanciones a la isla, o seguir haciendo frente a esta avalancha ilegal de humanidad.

Válvula de seguridad

Seguramente, todos esos barcos no podrían estar saliendo de Cuba hacia el sur de Florida si la Guardia Costera cubana no estuviera aparentemente mirando hacia otro lado. Eso es simplemente sentido común, y eso es lo que hizo Cuba durante la crisis de los balseros cubanos de 1992, cuando la gente construía abiertamente barcos en los barrios y los botaba al agua en pleno día.

Eso es lo que cree Orlando Gutiérrez Boronat, jefe de la Asamblea de la Resistencia Cubana en Miami:

“Creo que Cuba está usando la inmigración como arma para conseguir que Biden ceda sobre las sanciones”, dijo Boronat a la Junta Editorial. Tiene razón.

“Creo que el régimen necesita aflojar la presión; están facilitando el éxodo o permitiendo que los migrantes paguen a las autoridades para que miren hacia otro lado”. Y ese dinero para sobornos probablemente procede de familiares preocupados en Miami.

Los reporteros del Miami Herald que cubren el éxodo han sido testigos de cómo la mayoría de los jóvenes cubanos hacen cualquier cosa para abandonar las horribles perspectivas económicas mientras el gobierno cubano no ofrece soluciones y recurre a la represión. Mientras tanto, los cubanos también se dirigen hacia la frontera entre Estados Unidos y México.

Desde la experiencia centrada en la Florida, recomendamos que la administración de Biden preste mucha atención a esta creciente y descontrolada migración de Cuba a la Florida.

Tememos que pueda ser el comienzo de algo mucho mayor y más difícil de contener.

¿Le suena el Éxodo del Mariel?