Detienen a opositora cubana Berta Soler por vigésimo cuarto domingo en 2022

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EUROPA PRESS/EUROPA PRESS

La opositora cubana Berta Soler, líder del colectivo Damas de Blanco, fue detenida al mediodía de este domingo al salir de la sede de la organización en La Habana, denunció un familiar allegado.

Este ha sido contabilizado como el decimocuarto arresto en jornadas de domingo realizado por las autoridades de la Seguridad del Estado en contra de las Damas de Blanco, según publicó el esposo de Soler y también disidente, Ángel Moya, en su perfil de Facebook.

La publicación está acompañada de varias fotos y un video que recogen el momento de la detención de la activista, que portaba un cartel con la inscripción: “No votar x el Código de las Familias”, una legislación promovida por el Gobierno cubano que será sometida a un referendo popular el próximo 25 de septiembre e incluye, entre otros asuntos, el matrimonio igualitario.

En domingos anteriores, los arrestos de Soler y en las que también ha estado incluido Moya, se han extendido durante unas horas en comisarias de La Habana, donde les han impuesto multas y posteriormente han sido liberados.

Otras integrantes de las Damas de Blanco también han resultado detenidas los fines de semana desde que en enero decidieron volver a salir a marchar los domingos -tras la pausa impuesta por la pandemia- para reclamar la excarcelación de los detenidos en las protestas del 11J.

Este grupo surgió en 2003 por iniciativa de varias mujeres familiares de los 75 disidentes y periodistas independientes que fueron condenados a elevadas penas de cárcel durante el período de represión conocido como la “Primavera Negra”.

A partir de entonces, este movimiento femenino al que se incorporaron esposas, madres y familiares de los condenados se identificó por ir siempre vestidas de blanco y realizar marchas dominicales tras asistir a misa en una iglesia católica.

En 2005, las Damas de Blanco recibieron el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia del Parlamento Europeo.

La UE y las ONG Human Right Watch y Amnistía Internacional criticaron aquella oleada de arrestos y condenas, calificándolos de políticos. Las autoridades cubanas alegaron que los disidentes acusados atentaban contra la soberanía nacional por órdenes de Estados Unidos.