Detective de Miami-Dade robó $1,300 en una redada de drogas. Una jueza lo libró de la cárcel

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Armando Socarras, ex detective de narcóticos de Miami-Dade atrapado por embolsarse $1,300 en efectivo durante una operación antidrogas en 2016, finalmente fue a juicio; pero después de un día de testimonio, aceptó la responsabilidad y se declaró nolo contendere.

Sin embargo, pese a que los fiscales pedían un año de prisión y un delito grave en su expediente, una jueza de Miami-Dade le ahorró ambas cosas.

La jueza de circuito Marisa Tinkler Méndez sentenció el lunes a Socarras a 24 meses de libertad condicional, 100 horas de servicio comunitario y un curso antirrobo. También le concedió una “suspensión de la adjudicación”, lo que significa que la condena por delito grave no figurará en su expediente.

Ahora, la Policía Estatal de la Florida (FDLE) debe decidir si le retirará su credencial de policía.

Socarras, de 36 años, fue atrapado en 2016, cuando los investigadores de corrupción estaban investigando la conducta de otro detective de narcóticos que era sospechoso de estafar a los traficantes en las redadas.

Socarras había optado por un “juicio sin jurado”, lo que significa que su caso fue escuchado únicamente por la jueza Tinkler Méndez. Los testimonios fueron el viernes y los alegatos finales el lunes. Pero antes que la jueza pudiera dictar un veredicto, Socarras aceptó responsabilidad.

Su abogado defensor, Ed Martínez, argumentó que, en virtud de los cambios en la ley de la Florida desde su detención, la cantidad de dinero robada solo habría supuesto un delito menor, no un delito grave.

“Evitó la posibilidad de que esto fuera una sentencia de prisión”, dijo Martínez sobre el cambio de declaración. “Esto fue justo. Nunca había cometido un delito. No va a volver a cometer un delito. Aceptó su responsabilidad. Se supone que el sistema de justicia es para la rehabilitación”.

El proceso tardó siete años en llegar a juicio debido a los cierres de la pandemia y a las interminables batallas legales sobre si sus múltiples declaraciones a la policía eran admisibles en el juicio. Al final, dos lo fueron.

La jueza escuchó que la FDLE montó una operación en la que un agente estatal se hizo pasar por un traficante de drogas escondido en un motel de Homestead en febrero de 2016. Dentro de la habitación —que estaba equipada con una cámara de vídeo oculta— había dos libras de marihuana, 137.3 gramos de cocaína en polvo y $14,314 en efectivo. Los billetes estaban marcados, para poder ser rastreados posteriormente.

Los investigadores encontraron $1,300 en el auto del detective de Miami-Dade Armando Socarras. Los fiscales dicen que Socarras robó el dinero a un policía encubierto que se hacía pasar por traficante de drogas.
Los investigadores encontraron $1,300 en el auto del detective de Miami-Dade Armando Socarras. Los fiscales dicen que Socarras robó el dinero a un policía encubierto que se hacía pasar por traficante de drogas.

El agente encubierto también tenía $3,113 en efectivo en su bolsillo, junto con dos bolsitas de cocaína. La brigada de narcóticos de Miami-Dade detuvo al supuesto traficante, redactando una orden de inspección falsa para justificar la incautación de las drogas, según escuchó la jueza.

Los agentes se dieron cuenta de que habían desaparecido $1,300, que se encontraron dentro del portagafas del auto de Socarras. Más tarde admitió que tomó el dinero.

“Cuando lo estaba debatiendo, ya sabe, pensé en, ya sabe, que mi prometida está desempleada, y estamos batallando, y sobre todo para la guardería de mi hijo, que son $170 a la semana, y yo pago la hipoteca”, dijo Socarras en una entrevista con la oficina de asuntos internos de Miami-Dade.

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