Destruyen "Antimonumenta" montada en el Sendero de la Igualdad en QR

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CANCÚN, QR., marzo 11 (EL UNIVERSAL).- La "Antimonumenta", instalada por la Red Feminista Quintanarroense (RFQ) durante la toma pacífica del Congreso del estado en noviembre pasado, fue parcialmente destruida, lo que motivó la realización, hoy, de una protesta pacífica en Chetumal, durante se colocaron flores y velas frente a la estructura que honra y visibiliza los nombres de las mujeres víctimas de feminicidio en el estado.

La pieza era la tercera en su tipo instalada en México y fue montada en el Sendero de la Igualdad, fuera del recinto legislativo, el 29 de noviembre del 2020, dos días después de la toma del Congreso en demanda de la dictaminación y votación en pleno de la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación.

La estructura de fibra de vidrio estaba conformada por una base de cemento, una losa con los nombres de mujeres asesinadas, una especie de cruz violeta con la leyenda "ni una más" y en la parte superior un puño verde, dentro de un anillo en el que se leía en letras blancas "Alto a la violencia contra las mujeres".

La pieza, sufragada con la cooperación monetaria de familiares que perdieron a sus hijas, madres o hermanas, así como de las propias defensoras de derechos humanos, fue "descabezada" y se arrojó pintura blanca sobre los nombres de las víctimas, entre la noche y la madrugada de hoy, en un acto calificado por las agrupaciones feministas como "un acto de odio" contra las manifestantes.

"Con mucho dolor y rabia el día de hoy encontramos nuestra Antimonumenta destruida. La Antimonumenta no solo es una escultura, es un símbolo de ausencia, de ausencia de ley y de ausencia de ellas, las que nos faltan.

"Es un símbolo de lucha, que llama a hacer memoria colectiva por las mujeres asesinadas y a no dejar que sus nombres sean olvidados. Es una forma de acompañar a sus familias, quienes estuvieron presentes cuando la colocamos y a quienes les generó una forma de abrazar el recuerdo de ellas", reprocharon colectivas feministas.

Reunidas en torno a lo que quedó de la estructura -sólo la cruz violeta con la leyenda "ni una más", las defensoras de derechos humanos advirtieron que por cada Antimonumenta que se derribe, levantarán más, porque "no estamos dispuestas a que nos maten dos veces a nuestras asesinadas".

Uriel Ezqueda, una persona que en redes sociales se identifica como "provida", como se hacen llamar los grupos conservadores, subió fotos tomadas anoche, en donde se aprecia la parte superior de la Antimonumenta, derrumbada sobre el piso y acompañó las imágenes como "héroes sin capa".

Al respecto, la Red subrayó que, si los responsables de la destrucción parcial de un símbolo para guardar la memoria de las víctimas piensan que con ello dañan a las feministas, se equivocan.

"Este es un ataque a la memoria de nuestras hermanas asesinadas y sus familias, y eso no lo vamos a perdonar", advirtieron.

Al mostrar los pedazos de la circunferencia destruida, señalaron que así es la vida de las mujeres que son objeto de alguna o varias modalidades de la violencia de género, cuya cúspide, es el feminicidio.

También responsabilizaron de lo sucedido al gobernador del estado, Carlos Joaquín González, a quien ubican como "cómplice pasivo", toda vez que durante la última reunión que sostuvieron con él, se le solicitó el reconocimiento de la Antimonumenta como reparación simbólica y de reconocimiento a la memoria colectiva de las víctimas de feminicidio.

"Usted calló, usted omitió y usted esta encubriendo a estas personas que hoy como vándalos, que ellos sí lo son, por la noche, pretendieron arrancar nuestra memoria".

"(…) Hoy tambien gritamos al Congreso del estado al negarse a cuidar esta memoria colectiva y el recuerdo y nombres de nuestras asesinadas", manifestaron, al señalar que, al igual que como sucedió cuando los murales plasmados sobre el exterior del Congreso, se negó el acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad, para ubicar a quienes les arrojaron pintura blanca, dañándolos.

Las activistas alertaron sobre "el odio loco" fomentado por agrupaciones religiosas, diputados y partidos políticos de ultraderecha y grupos conservadores, en contra del movimiento feminista.

También cuestionaron a las autoridades cómo van a cuidar a las mujeres, si ni siquiera pueden evitar que un monumento que honra a las víctimas de violencia feminicida, sea respetado.