Se destroza la cara para tener los pómulos más grandes del mundo y considera que todavía son demasiado pequeños

Se llama Anastasia Pokreshchuk, es ucraniana, tiene 30 años y se ha convertido en toda una celebridad en Instagram con más de 220.000 seguidores debido a la dimensión de sus pómulos, esculpidos a base de intervenciones estéticas. Lo curioso del caso es que, pese a definirse ella misma como la persona con los malares más grandes del mundo, considera que todavía son demasiado pequeños y que debe actualizarlos nuevamente. Así se lo ha trasladado al diario británico The Daily Star durante unas declaraciones en las que asegura que se enamoró de sus mejillas tras la primera intervención hace cuatro años, cuando tenía 26. Desde entonces, Pokreshchuk ha invertido cerca de 2.000 dólares en los retoques de sus pómulos. Se trata de sencillas intervenciones a base de potenciadores cosméticos que han servido, únicamente, para darles mayor volumen. Incluso le han remodelado la mandíbula y el mentón para resaltarlos. Pero las mejillas no son la única parte del rostro que ha modificado, sino que la frente, los labios y las comisuras de la boca también han sufrido retoques estéticos. La chica reconoce que es ella misma la que se administra botox regularmente. Los devotos de Anastasia celebran el aspecto de esta celebridad de Instagram pero también ha recibido muchas críticas de detractores que consideran que es antiestético y que no le favorece nada. A pesar de ello, se siente orgullosa de su aspecto y asegura que el trabajo duro y el sacrificio han merecido la pena. Según ella, la prueba son los 220.000 seguidores que ha alcanzado en Instagram.