Se desploma la contaminación en Madrid por el estado de alerta

*Greenpeace pide a los gobiernos tomar nota para mantener esos niveles de polución

Madrid, 19 Mar (Notimex).- El descenso en el tránsito vehicular en la capital española permite registrar mínimos históricos en la contaminación del aire en la primera semana desde que se anunció el Estado de Alarma por la pandemia de coronavirus (COVID-19).

Greenpeace informa de que los valores medios de dióxido de nitrógeno (NO2) en Madrid o Barcelona llegaron a 40 por ciento del límite fijado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea (UE).

A una semana de que el Gobierno anunció el Estado de Alarma y los datos son rotundos: la reducción del 60 por ciento del tránsito en Madrid y Barcelona ha provocado el desplome de sus niveles de contaminación. Grenepace considera que esta circunstancia excepcional puede servir de aprendizaje para reducir las miles de muertes que la mala calidad del aire provoca en España cada año.

“Es evidente que bastan unos días sin tránsito para despejar la atmósfera. De una situación tan difícil como la que estamos viviendo deberíamos extraer la lección de que no deberíamos vacilar a la hora de tomar medidas contundentes cuando esté en riesgo la salud de las personas”, comentó Adrián Fernández, responsable de la campaña de Movilidad de la organización ecologista.

Desde que comenzaron las primeras medidas de contención, como el teletrabajo o la suspensión de clases, los niveles de NO2 en Madrid han bajado, reducción que se hizo patente a partir de la aplicación del estado de alarma el sábado 14, medida que limita drásticamente el uso de vehículos particulares.

Desde entonces la media de la red apenas llega al 40 por ciento del límite legal de 40 mcg/m3 (microgramos por metro cúbico), un umbral que Madrid había incumplido desde que en 2010 entró en vigor la normativa europea. En Barcelona la contaminación ha bajado de forma similar.

Desde la activación de la alerta el 14 de marzo los niveles de NO2 se han desplomado cumpliendo con creces el valor límite, que en 2019 se incumplió en las estaciones cercanas a lugares de elevado tránsito, como Eixample o Gràcia-Sant Gervasi.

“Estos registros confirman que el automóvil es el principal contaminante en las ciudades españolas. La bajada sin precedentes del tráfico por carretera ha permitido reducir la contaminación en cuestión de horas, a pesar de que otras fuentes como las calefacciones de los hogares y el transporte público han seguido funcionando”, agregó Fernández.

Este descenso de la contaminación era previsible conforme a lo sucedido en China hace dos meses, donde las emisiones de NO2 tuvieron una reducción sin precedentes a raíz de las restricciones de tráfico, un efecto que primero fue visible en Wuhan y después se extendió a todo el país.

Greenpeace resalta que la prioridad indiscutible en este momento es la lucha contra la pandemia, pero anima a las administraciones a que, tras el Estado de Alerta, analicen las consecuencias derivadas de estas circunstancias excepcionales, y tomar las medidas necesarias para garantizar que no se vuelvan a incumplir los niveles máximos de contaminación del aire fijados por la OMS. En febrero,

Greenpeace estimó que 4.5 millones de personas fallecían cada año por la contaminación del carbón, el petróleo y el gas en todo el mundo y denunció que las sustancias procedentes de la quema de combustibles fósiles (micropartículas, óxidos de azufre y de nitrógeno) suponen un costo sanitario de 23.4 mil millones de dólares solo en España, equivalente al 1.68 por ciento del Producto Interno Bruto.

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NTX/RHV