Despidos en el IOMA: trabajadores de la obra social hicieron una caravana por los gremialistas desplazados

Inés Beato Vassolo
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Trabajadores y afiliados del Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) realizaron este mediodía una caravana de autos en reclamo por los despidos de los gremialistas que denunciaron corrupción e irregularidades en el manejo de la obra social, dirigida por el militante de La Cámpora, Homero Giles.

Empleados del Sindicato Único de Profesionales, Trabajadores y Técnicos del IOMA (Supttioma) -gremio vinculado a la Coordinación General de Trabajadores Estatales (Conagres)-, entre los que se encontraban las seis personas despedidas la semana pasada, se movilizaron en una caravana de autos en La Plata, desde Plaza Moreno hasta Plaza San Martín, frente a la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Allí, dejaron un escrito dirigido al gobernador Áxel Kicillof, para reclamar la reincorporación de las personas despedidas y la mejora de las prestaciones del IOMA.

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"No solo pedimos la reincorporación de los despidos sin justa causa, sino también, por los afiliados que han perdido sus prestaciones y por aquellos médicos que no están siendo contenidos para ser prestadores de la obra social", dijo a LA NACION el presidente de Supttioma, Idelmar Seillant, uno de los despedidos, quien llevaba quince años en el IOMA y ha presentado más de 40 denuncias en contra de los funcionarios de instituto de los distintos gobiernos. "Pedimos hablar directamente con el gobernador para cambiar esta realidad", agregó.

Según él, la decisión de acudir a Kicillof radica en que dentro del IOMA "no hay diálogo posible porque prima la militancia, por sobre las políticas de salud". El sindicato se presentó ante el Tribunal Laboral platense, pero también insistió en la calle. "Seguimos haciendo todas las manifestaciones para generar la presión política necesaria para revertir esta situación y, además, por los afiliados, que están perdiendo la calidad de las prestaciones, que son cada vez peores".

Respecto de cómo procederá el gobierno bonaerense, todavía no hay datos. LA NACION consultó a los voceros de Kicillof y de Giles, pero no dieron información. Según la psicóloga Silvia Gutiérrez, otra de las empleadas despedidas, "el Gobierno no midió las consecuencias de la medida, que está repercutiendo en cada área dentro del IOMA".

Las razones de los despidos

Gutiérrez cumpliría, este julio, 25 años de trabajo en la obra social. "Con la decisión que tomaron, me volaron de un plumazo. Es un avasallamiento sin sentido, basado en cuestiones políticas y gremiales", indicó la psicóloga, quien estaba a cargo del área de Salud Mental del IOMA e integraba la comisión directiva de Supttioma. "Es grosero y contradictorio, en un contexto en el que dicen que hay que cuidar al personal de salud", agregó.

"Ahora me quieren ofrecer un cargo en planta transitoria mensualizada, que es para los que recién inician, pero perdería los años que tengo de servicio y pasaría a cobrar muy poca plata. No voy a aceptarlo -dijo a LA NACION Gutiérrez-. Tengo 65 años, me faltaban dos para jubilarme y esto lo interrumpe. Si bien yo apoyo las decisiones de Supttioma, no encabecé ninguna de las denuncias. Es una jugada clara contra Seillant".

El gremialista también denuncia que lo despidieron por razones políticas. "Hicimos un informe anual de gestión, y descubrimos que las compras y suministros en IOMA, con la excusa de la pandemia, cargan sobreprecios de hasta un 400% y se direccionaron a empresas amigas", dijo el dirigente sindical, y afirmó: "Pasa con las prótesis, los medicamentos de alto costo y baja incidencia y las drogas especiales, por ejemplo. También, hay prestadores amigos, que facturan sin tener el alta".

Seillant ya había enviado, días atrás, una carta documento dirigida a Kicillof, en la que denunciaba que los despidos habían sido "inmotivados", y que los empleados desplazados tenían contratos vigentes hasta marzo de 2024. "Todos ejerciendo regularmente la representación sindical invocada, todos sin haber sido reprochados sus comportamientos disciplinarios, todos sin que se haya instrumentado previamente la exclusión judicial de las tutelas sindicales afectadas y todos por el solo hecho de ejercer legalmente los derechos sindicales que emanan del sistema sindical argentino", fundamentó Seillant en su texto anterior. Seillant pretendía que Kicillof interviniera para exigirle al presidente del IOMA que diera marcha atrás con los despidos.