“Es desgarrador”: Israel entierra a los 45 muertos por la estampida

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Una multitud transporta el cuerpo de Shragee Gestetner, un cantante canadiense, muerto durante la estampida en la celebración de Lag Ba'Omer
Ariel Schalit

JERUSALÉN.- Al finalizar el Shabat, se reanudó en Israel la identificación de las víctimas de la estampida durante una fiesta religiosa en el Monte Merón, al tiempo que ya se realizaron los funerales de 13 de los fallecidos.

Un total de 32 de los 45 cuerpos fueron identificados formalmente en el Instituto Forense Abu Kabir en Tel Aviv, y 22 ya fueron entregados a sus familiares. El instituto había detenido el proceso de identificación por la noche del viernes después de una orden del rabino principal de que esa tarea no podía continuar durante el Shabat.

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La tradición judía exige que los muertos sean enterrados lo antes posible, por lo que muchas familias cuyos seres queridos fueron identificados más rápidamente se apresuraron a hacerlo el viernes antes de que comenzara el día de descanso judío, con cientos de asistentes a muchos de los servicios.

Avigdor Hayut, un residente de Bnei Brak que resultó herido en la estampida, debía ser dado de alta del hospital para asistir al funeral de su hijo Yedidia, de 13 años. Hayut dijo que el funeral de Yedidia se había programado inicialmente para el viernes, pero las autoridades le habían entregado un cuerpo equivocado por lo que el funeral se demoró.

Una persona enciende velas en memoria de los 45 muertos en Israel
Oded Balilty


Una persona enciende velas en memoria de los 45 muertos en Israel (Oded Balilty/)

”La catástrofe del monte Merón es una de las más graves que golpeó al Estado de Israel”, declaró el primer ministro, Benjamin Netanyahu, quien decretó una jornada de luto el domingo.

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Entre los fallecidos se encuentra el joven argentino Abraham Daniel Embon, de 21 años, cuyos padres y hermano, residentes en Buenos Aires, están viajando para realizar las exequias. El padre de la víctima es el rabino David Embón de la comunidad Sucath David de la zona porteña de Once.

Abraham Daniel Embon
Abraham Daniel Embon


Abraham Daniel Embon

El jueves a la noche, decenas de miles de personas se habían reunido para celebrar la fiesta judía de Lag Ba’Omer en el monte Merón, en torno a la tumba del rabino Shimon Bar Yojai, un talmudista del siglo II al que se atribuye la redacción del Zohar, una obra central de la mística judía.

Antes de la catástrofe, una densa muchedumbre bailaba y cantaba. Hombres y mujeres estaban separados, y numerosos niños estaban presentes, entre alegres fogatas, según imágenes de video.

En las primeras horas del viernes, una enorme cantidad de peregrinos se amontonó para pasar por un pasillo muy estrecho y fue allí que se produjo la estampida. ”Llegaba más gente, cada vez más. Y la policía no la dejaba salir y comenzaron a apretarse unos contra otros, y luego a aplastarse mutuamente”, relató Shmuel, de 18 años y testigo de la tragedia. ”Decenas de personas murieron aplastadas, fue una catástrofe”, agregó.

Una trágica estampida en Monte Meron, en el norte de Israel, con motivo de una peregrinación judía causó por lo menos 38 muertos y decenas de heridos, de ellos varios “en estado crítico”
JALAA MAREY


La multitudinaria concurrencia en el Monte Merón, poco antes de la estampida (JALAA MAREY/)

Tras la estampida, se enviaron a la zona ambulancias y helicópteros para evacuar a los heridos, pero el trabajo de los socorristas se complicó debido a que la cantidad de asistentes dificultaba llegar a la zona donde estaban las víctimas, según el Magen David Adom, equivalente de la Cruz Roja en Israel.

”Lo que ocurrió es desgarrador. Hubo gente aplastada hasta morir, incluso niños”, declaró Netanyahu en el lugar y prometió una “investigación exhaustiva” sobre esta tragedia, cuyas causas aún no fueron claramente establecidas.

Los primeros funerales se realizaron el viernes en los barrios ultraortodoxos de Jerusalén y de Bnei Brak, en la periferia de Tel Aviv, donde miles de hombres de sombrero y saco negro desfilaron poco antes de la pausa semanal del Shabat.

La catástrofe también podría tener implicaciones políticas en momentos de gran incertidumbre en Israel luego de las elecciones sin claro ganador de marzo pasado, las cuartas en dos años. Netanyahu no pudo desde entonces formar una coalición de gobierno, y el plazo se vence a principios de la semana próxima.

El primer ministro necesita seguir contando con el apoyo de los partidos ultraortodoxos, sus aliados de siempre, para poder tener chances de mantenerse en el cargo.

Agencias AFP y AP