La desgarradora reflexión de un padre sobre el trabajo tras la muerte de su hijo de 8 años

Pensamos que tendremos tiempo para hacer cosas en familia una vez que hayamos terminado los pendientes del trabajo, pero a veces simplemente no vamos a tener el tiempo imaginamos. Así lo describe un ejecutivo de tecnología en Portland, Oregon, en un desgarrador ensayo tras la muerte de su hijo de 8 años.

Papá recomienda valorar el tiempo que las personas pasan con su familia y el tiempo que dedican al trabajo, tras la muerte de su hijo de 8 años. Foto: Getty Creative

J.R. Storment, presidente de FinOps Foundation y cofundador de Cloudability, decidió escribir sobre cómo la pérdida de su hijo lo obligó a repensar la forma en que dirigió su vida laboral. Lo publicó en su cuenta de LinkedIn para pedirles a todos los papás que pongan atención en lo verdaderamente importante.

Con el título "Es más tarde de lo que piensas", J.R. Storment inicia el ensayo que se volvió viral narrando cómo su vida estaba completamente enfocada en el trabajo desde 2011, cuando fundó su empresa Cloudability, a pesar de que en ese mismo año se convirtió en padre de gemelos.

En el texto se puede leer el arrepentimiento que siente por las cosas que pudo haber hecho de forma diferente, sobre todo con su hijo Wiley, quien murió de forma inesperada mientras dormía, por complicaciones de epilepsia.

"Es más tarde de lo que piensas"

“Cuando recibí la llamada, estaba sentado en una sala de conferencias con 12 personas en nuestra oficina de Portland hablando sobre las políticas de PTO (tiempo libre pagado). Minutos antes, había admitido ante el grupo que en los últimos 8 años no había tomado más de una semana libre seguida.

“Mi esposa y yo tenemos un acuerdo de que cuando uno de nosotros llama, el otro contesta. Entonces, cuando sonó el teléfono, me puse de pie y caminé hacia la puerta de la sala de conferencias de inmediato.

“Todavía estaba caminando por la puerta cuando respondí con "Oye, ¿qué pasa?". Su respuesta fue helada e inmediata: "J.R., Wiley está muerto".

-¿Qué? Respondí incrédulo.

-Wiley ha muerto, reiteró.

-¡¿Qué?! No. "Grité, ¡No!”

-Lo siento mucho, tengo que llamar al 911.

“Esa fue toda la conversación. Lo siguiente que sé es que salí corriendo por la puerta principal de la oficina con las llaves de mi auto en la mano, corriendo ferozmente por la calle y murmurando "oh, diablos, oh diablos". A mitad de camino, me doy cuenta de que no tengo la llave de mi estacionamiento. Corriendo de regreso al lobby, casi grito: ¡Que alguien me lleve! Afortunadamente, un colega lo hizo”.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy...

Tras la muerte de su hijo, Storment está luchando por redefinir su relación con el trabajo, y advierte a otros padres que no cometen los mismos errores, porque tal vez muchas de las cosas en las que pases tu tiempo, no son tan valiosas como aquellas que estás descuidando y luego será demasiado tarde para poder hacerlas.

“Abraza a tus hijos. No trabajes hasta demasiado tarde... Si hay alguna lección que sacar de esto, es recordarles a los demás (y a mí mismo) que no se pierdan las cosas que importan", escribe en el ensayo.

“El trabajo necesita tener un equilibrio que rara vez he vivido. Es un equilibrio que nos permite ofrecer nuestros regalos al mundo, pero no a costa de nosotros mismos y de la familia.

“Mientras estaba sentado escribiendo esta publicación, mi hijo vivo, Oliver, vino a pedir tiempo para la pantalla. En lugar de decir el habitual "no", dejé de escribir y le pregunté si podía jugar con él. Estaba felizmente sorprendido por mi respuesta y nos conectamos de una manera que antes me habría perdido. Las cosas pequeñas importan. Un lado positivo de esta tragedia es la mejora de la relación que tengo con él.

“Trabajas y trabajas durante años y años, siempre estás en movimiento. Nunca te tomas un minuto, siempre estás demasiado ocupado. Algún día, dices, te divertirás cuando seas millonario. Imaginas toda la diversión que tendrás en tu viejo sillón. Diviértete, es más tarde de lo que piensas...”

“Diviértete mientras todavía estás saludable. Los años pasan, tan rápido como un guiño. Diviértete, diviértete, es más tarde de lo que piensas", así concluye el ensayo que sin duda no sólo deja un nudo en la garganta en los padres, sino que te hace pensar si realmente estamos pasando tiempo de calidad con nuestros hijos, y si valen la pena los “sacrificios” que hacemos por ellos.