Desesperanza por la falta de avances en el rescate tras la avalancha en India

Nueva Delhi, 10 feb (EFE).- Tras más de 78 horas de la avalancha que arrasó un valle del Himalaya indio, las operaciones de rescate continúan sin grandes progresos para llegar hasta un grupo de treinta, de los cerca de doscientos desaparecidos, que se presumen atrapados en un túnel, mientras se desvanece la esperanza de encontrarlos con vida.

Las labores se centran en despejar un túnel de 2,5 kilómetros de largo, obstruido por lodo y escombros arrastrados por el agua, donde se podrían hallar entre 30 y 35 trabajadores que se encontraban en la zona el domingo en el momento de la catástrofe.

Para este objetivo se ha dedicado maquinaria de construcción, buzos de la Marina y el Ejército, además de varias brigadas de las fuerzas de rescate y de la policía.

El plan inicial estimaba que los equipos despejarían el lugar para ayer al mediodía, sin embargo aún no han logrado su objetivo.

"El desafío al que nos enfrentamos es que salen del túnel escombros y lodo (...) Necesitamos avanzar con cuidado ya que podría salir del interior del túnel agua con alta presión", explicó a la agencia local ANI la inspectora de policía Aparna Kumar.

IMPACIENCIA ENTRE LOS FAMILIARES

Aunque hasta el momento no se ha establecido contacto con los atrapados, las autoridades y centenares de familiares esperan que el grupo se encuentre con vida.

A Sanjay Prasad lo consume la impaciencia mientras aguarda en las cercanías del lugar de la catástrofe noticias de su hermano Abhishek, un electricista de 24 años que trabajaba en un proyecto eléctrico en el valle el día de la avalancha.

"La operación de rescate hasta ahora ha sido torpe en el mejor de los casos. Hoy es el cuarto día y la condición de los atrapados dentro del túnel es una incógnita", dijo a Efe.

Los equipos de rescate "parece que no tienen ni idea", lamentó Prasad, que siente que lo peor es ver que "nadie sabe qué hacer".

La información de quiénes podrían estar dentro del túnel es incierta, ya que al lugar en el que se desarrollaban dos proyectos hidroeléctricos acudían centenares de jornaleros cada día, y los registros finales podrían haberse perdido en la avalancha.

"Suponemos que podría haber entre 100 y 150 personas dentro del túnel", estimó, dando una cifra mucho más alta a la treintena que manejan las autoridades.

Según los informes policiales por la catástrofe, se han recuperado hasta ahora 32 cuerpos, de los cuales solo ocho han sido identificados, mientras que el número de desaparecidos roza los 200 y aumenta a diario conforme las familias denuncian nuevas desapariciones.

"La cifra de 35 (atrapados) es de los registros de la dirección del proyecto, pero cuántos realmente entraron en el túnel el domingo por la mañana se sabría por el registro en las puertas del túnel, que fue arrasado", explicó.

La catástrofe se debió, de acuerdo a los estudios preliminares, a un gran masa de nieve derretida en la cresta del Nanda Devi, una de las montañas más altas del Himalaya indio, y ha captado la atención del país sobre el rescate.

"Honestamente, tenemos muy pocas esperanzas de que nuestros familiares desaparecidos salgan con vida, (pero) aún esperamos que algo los haya mantenido a salvo", dijo a Efe Vijendra Singh, mientras espera por noticias de dos de sus familiares.

Su tío Harish, de 50 años, podría ser uno de los atrapados dentro del túnel; mientras que otro pariente Pankaj Singh, de 42 años, fue arrastrado por las inundaciones derivadas del alud y se encuentra también entre los desaparecidos.

Singh se siente "en la oscuridad" por la falta de información sobre los avances. Al igual que otros familiares de las víctimas, acampa en un lugar cercano al accidente, adonde solo tienen acceso los rescatistas y las autoridades.

"Nadie se da cuenta de nuestro dolor de esperar interminablemente para ver si nuestros familiares están vivos allí dentro", lamentó.

Indira Guerrero

(c) Agencia EFE