Deseo de cambio, un problema para los demócratas moderados

JOSH BOAK y HANNAH FINGERHUT
Los grandes monumentos de Washington fotografiados el 17 de febrero del 2020. El ferviente deseo de un cambio que expresa el electorado demócrata en las primarias pone en aprietos a los aspirantes moderados a la nominación presidencial. (AP Photo/J. David Ake, File)

WASHINGTON (AP) — La demanda de un cambio político es tan fuerte entre el electorado demócrata que rebasa las propuestas del sector progresista y puede ser un serio problema para los aspirantes moderados a la nominación presidencial.

En Iowa, New Hampshire y Nevada, los primeros tres estados donde hubo consultas en las primarias, los votantes se pronunciaron a favor del candidato que más distancia toma de las políticas del pasado, aunque no necesariamente por el que más perspectivas tendría de derrotar a Donald Trump o de regresar al menos a la época de Barack Obama. Luego de empatar en el primer lugar en Iowa, Bernie Sanders, que se presenta como el líder de una revolución, se impuso en New Hampshire y Nevada a rivales que solo prometen restaurar el estado de cosas previo a la llegada de Trump o se enfocan exclusivamente en su elegibilidad.

Los resultados reflejan el sentir de un sector reducido de votantes demócratas, bien a la izquierda del electorado en general. Sanders, por otro lado, se ha beneficiado del hecho de que haya tantos candidatos que se reparten el voto moderado, evitando que nadie surja como la clara opción de centro.

La sólida victoria de Sanders el sábado en Nevada, donde aplastó a sus rivales, hace pensar que la cantidad de candidatos no es el único problema de los moderados: El llamado de Sanders a transformar el sistema político repercute en sectores moderados y hasta conservadores que piden cambios profundos.

Muchos analistas atribuyen esto a la creciente polarización que hay en el país.

“Después de cuatro años de Donald Trump, la gente quiere un cambio”, dijo la estratega demócrata Rebecca Katz. “El electorado demócrata está dividido en torno a cuál es la mejor forma y quien es el mejor candidato para lograrlo”.

En Iowa y New Hampshire casi dos tercios de los votantes demócratas dijeron que querían un candidato que impulsase cambios profundos en Washington más que alguien que haga recordar la gestión de Obama, según AP VoteCast, una amplia consulta de miles de votantes de ambos estados. Un 60% de los consultados dijo que era un demócrata moderado o conservador.

El movimiento a favor de un cambio se percibe también en consultas a nivel nacional. En octubre, una mayoría de los votantes que se proponían votar en las primarias demócratas dijo que prefería un candidato con ideas nuevas, que mejore el legado de Obama, de acuerdo con una consulta de NBC News/Wall Street Journal.

“Si el país hubiera estado donde tenía que estar, Trump jamás hubiera sido elegido”, expresó Linda Jones, de 50 años, coordinadora del sindicato de maestros y fervorosa partidaria de Sanders en Nevada.

Sostuvo que “no tiene sentido volver a la era previa a Trump. Hay que hacer cambios fundamentales. Trump no fue el causante del cambio climático”.

Planteos como el de Jones entorpecen la campaña de Joe Biden, vicepresidente bajo el gobierno de Obama y quien propone volver a esos años. Cuando se le preguntó el domingo por qué se postulaba, Biden respondió que quería “devolverle cierta dignidad al cargo “.

No hay dudas de que los votantes tratan de satisfacer el deseo de cambios profundos y de derrotar a Trump. La mayoría de los votantes en Iowa y New Hampshire dijeron que a los candidatos liberales les costará más que a los moderados derrotar a Trump en noviembre, de acuerdo con la consulta AP-VoteCast.

En Iowa y New Hampshire ese mensaje cautivó a algunos demócratas que dicen que prefieren volver al estado de cosas bajo el gobierno de Obama en lugar de promover reformas estructurales. Pero esos mismos votantes dividían su voto entre varios candidatos, incluidos Biden, Amy Klobuchar y Pete Buttigieg.

En Nevada, el apoyo a Klobuchar se desmoronó y Biden terminó en un distante segundo lugar, que fue su mejor desempeño en lo que va de las primarias.

Mike Bloomberg, uno de los que se ofrece como alguien con buenas posibilidades de vencer a Trump y como una fuerza estabilizadora, que no desea transformar Washington, no compitió en estos estados.

Los votantes que quieren un cambio tienden a apoyar a Sanders. Pero el senador de Vermont no es el único que se beneficia del deseo de un cambio. Consultas de AP VoteCast en los dos primeros estados de las primarias indicaron que Buttigieg y Elizabeth Warren también tienen bastante apoyo en ese sector, aunque por diferentes razones.

Mientras que algunos votantes quieren nuevas y ambiciosas políticas, como el seguro médico único y los impuestos a los ricos que impulsan Sanders y Warren, otros simplemente quieren un cambio generacional en la conducción. Buttigieg tiene 38 años.

“No quiero seguir pasando de demócrata a republicano y de republicano a demócrata”, declaró Verónica Gerhard, una mujer de 30 años que apoya a Buttigieg. Dijo que quiere cambios, pero no una revolución como la que propone Sanders. Teme que el revuelo que puede causar Sanders le sirva la victoria en bandeja a Trump.

“Quiero despejar el camino para que podamos empezar a trabajar juntos y a hacer cambios, unir a republicanos y demócratas”.

Amber Baumann, maestra de 38 años, dijo que le gustaría que Estados Unidos sea un país con mejores protecciones sociales, más fondos para la educación y la salud. Y sobre todo quiere que se vaya Trump.

“Quiero cambios profundos, pero me conformaría con volver al estado de cosas de antes”, manifestó. “A esta altura, me conformo con lo que se pueda hacer”.

Votó por Sanders en Las Vegas, y puso a Warren y Buttigieg como números 2 y 3 en su papeleta.

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El reportero de la Associated Press Jonathan J. Cooper (Las Vegas) colaboró en este despacho.